A veces en la vida cuando una puerta se cierra se abre una ventana, en el caso de Minnesota Timberwolves puede que la ventana que se acaba de abrir sea incluso mayor que la puerta.

El culebrón del verano ha llegado a su fin y la hasta hoy estrella de los Wolves, Kevin Love, jugará en Cleveland Cavaliers junto a LeBron James y Kyrie Irving, formando un Big Three que hace del equipo de Ohio el principal favorito para ganar el anillo. El regreso a casa de LeBron “obligaba” en cierto modo a la franquicia a rodear a “King James” de un equipo a su altura, y a pesar de que ya contaban con una base cimentada sobre los jóvenes Irving y Waiters era necesario un esfuerzo para reforzar el roster con algún jugador con experiencia y con nivel All Star. La necesidad de ganar desde ya mismo para Cavaliers implica que la franquicia no pueda mirar más allá de esta temporada y tenga que ofrecer jugadores de un futuro prometedor para multiplicar sus opciones de anillo en esta misma campaña. Esta apuesta es normal, lógica y mas que razonable, si tienes al mejor jugador de la liga tienes la misión de ganar desde el primer día.

Foto: ESPN

Pero a pesar de que la decisión de Cavs de ofrecer gran parte de su futuro para poder ser aspirante desde ya mismo parece razonable, son muchas las voces que hablan de  grave error dejar escapar a Bennett y Wiggins (especialmente a este ultimo). Wiggins es un jugador seguido desde incluso antes del instituto y llega a la NBA como un futuro dominador de la liga, las comparaciones con Lebron, Kobe y Carmelo son ya habituales y aunque la explosión de Jabari Parker y mas tarde de Joel Embiid han frenado un poco el “hype” sobre este jugador, se sigue esperando mucho de él y siguen siendo muchos los que ven en él a un futuro MVP. Las expectativas, a pesar de su mal año de rookie” también son altas sobre Anthony Bennett, cierto es que defraudo y que su sorprendente elección número 1 del draft le perjudico y cargo de una responsabilidad que le sobrepaso, pero este verano en la Summer League ha dejado muy buenas sensaciones y su gran estado de forma, sumado a su juventud y entrega (una de las pocas cosas que el año pasado no se le pudo reprochar) hacen que se tenga mucha fe en él y que en Minnesota piensen que puede convertirse en un jugador mas que aprovechable.

La ecuación parece clara, Cavs se hace con un jugador  All Star que a pesar de no haber jugado ni un minuto en Play Offs garantiza victorias y por otra parte Minnesota apuesta todo a dos incógnitas, Wiggins y Bennett, y a un tercer factor a mi parecer determinante. Ese factor se llama Thaddeus Young, un jugador en el mejor momento de su
carrera que la temporada pasada en un equipo de patio de colegio como era  Philadelfia promedió algo más de 18 puntos por partido y que tenía ya desde hace varios años unas ganas tremendas de al menos ir a un equipo capaz de competir. Parece que es la incorporación menos relevante, pero es la mas segura, garantiza rendimiento desde ya mismo y no hay ninguna duda de que asumirá un rol importante dentro del roster, hasta el punto de que junto a Ricky Rubio, Kevin Martin y Nikola Pekovic deben quitar presión a Wiggins y no obligar al “rookie” a cargar con el deber de ser el jugador franquicia desde el primer dia.

La llegada de Young supone la salida de Shved y de Luc Mba Moute y deja la plantilla de Minnesota de esta forma:

Bases: Ricky Rubio, Mo Williams

Escoltas: Zach LaVine, Kevin Martin, JJ Barea

Aleros: Corey Brewer, Chase Budinger, Jeffers, Shabazz Muhamad, Andrew Wiggins

Ala-Pivots: Anthony Bennet, Dante Cunnimgham, Robbie Hummel, Thaddeus Young

Pivots: Giorgi Dieng, Nikola Pekovic, Ronnie Turiaf.

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Foto: NBA.com

 

Objetivamente es la plantilla más completa que se ha visto en los últimos años en Minnesota y con una media de edad que invita a soñar para el futuro. Para esta temporada se tienen mimbres de sobra para alcanzar Playoffs(cosa que con Love como estrella no se consiguió) y si el impacto de Wiggins en la NBA es inmediato las victorias y sensaciones serán todavía mejores. Es obvio que hay muchas incógnitas, Bennet,Wiggins,el nuevo entrenador, la vida sin Rick Adelman, quienes darán realmente un paso al frente para ocupar el hueco de Love. La única certeza es que en Minneapolis han conseguido hacer de una catástrofe como parecía ser la salida de Love una autentica bendición en forma de jugadores prometedores y de quien sabe si el próximo Mesías de la NBA.