Ayer se enfrentaron por última vez en sus carreras dos jugadores de época. Ambos son, probablemente, los máximos exponentes del baloncesto NBA en el siglo XXI. Kobe Bryant y LeBron James se retaron por vigésimo segunda ocasión en su trayectoria y dejarón al aficionado con ganas de más después de la exhibición de ambos. Jamás podrán disputar unas finales y, de hecho, jamás habrán jugado una eliminatoria de playoffs entre ellos.

Los Cleveland Cavaliers se llevaron el partido (120-108), pero Bryant se quedó con la gran ovación de la noche y las mejores jugadas. Protagonizaron un duelo intenso entre sonrisas que se saldó con 26 puntos y 5 rebotes para la Mamba Negra en uno de sus mejores partidos del año. LeBron se apuntó a la fiesta y finalizó con 24 tantos, 5 rebotes y 7 asistencias.

“Ojalá pudiera jugar contra él cada noche”, explicó LeBron tras el encuentro. “Esa competividad, la sensación de retarse contra uno de los más grandes, es algo que jamás debes dar por supuesto”. Bryant recordó que para él, en la cancha, no hay amigos. “No es una rivalidad, pero tampoco es porque nos gustemos demasiado. A mi nadie me gusta demasiado”, comentó.

A pesar de no cruzarse de manera directa, cada uno siguiendo su camino glorioso en el Este y el Oeste, desde la irrupción de LeBron en la liga, el año 2004, las comparaciones han sido el pan de cada día. Y con razón. El joven Rey aterrizó en la corte del tipo que enlazó la generación de Jordan con la del propio James, que llegó irreverente y con ganas de comerse al mundo.

Yendo a los inicios de Kobe, la cosa fue similar. El astro angelino retó al Dios del baloncesto desde el primer día y fue construyendo a fuerza de trabajo y perseverancia un currículo que, ahora que está al borde de su retirada, brilla más que nunca.  [Comparativa estadística]

 Ambos llegaron desde el instituto, saltándose la habitual etapa formativa en las universidades estadounidenses. Ambos se mostraron descarados y rápidamente tomaron las riendas de sus franquicias. Ambos protagonizaron más de una polémica (dentro y fuera de las canchas)… Muchas similitudes y una rivalidad latente que, según ellos, jamás ha existido como tal.   “Nunca me he fijado en lo que LeBron hacía. Siempre lo he visto como si fuésemos jugadores de otra generación… sin esa rivalidad que tenían Magic y Bird. Desde que LeBron llegó a la NBA siempre he tratado de ayudarle y darle consejos“, comentó Kobe en su última visita a Cleveland, el pasado febrero. “Nunca hemos tenido la rivalidad que la gente quería”, añadió James entonces. “Cuando le veo jugar, incluso cuando no me enfrento a él, me emociona verle ya que sé que es su último rodeo”. Después de hoy, no volverán a verse las caras dentro de la pista. Y todos nos quedaremos con mucho apetito.  

Veintidós serán las veces que se habrán enfrentado, con 16 victorias para LeBron en total. El alero de Ohio, de hecho, tendrá el honor de quedar en el libro de los registros como el jugador que más ha anotado en sus enfrentamientos contra Kobe (28,4 puntos de media).

La pena será no verles en unas Finales de la NBA, algo curioso si tenemos en cuentas que las últimas nueve ediciones han tenido a uno de los dos como protagonista. LeBron (¡ojo al dato!) luchó por el anillo en 2015, 2014, 2013, 2012, 2011 y 2007. Bryant encadenó tres consecutivas entre 2010 y 2008.

Entre ambos suman siete anillos, cinco MVPs y cuatro oros olímpicos. Kobe se marcha siendo el tercer máximo anotador de la historia por delante de Jordan, mientras que LeBron apunta alto y es ahora mismo el decimotercero, muy cerca de Dominique Wilkins. Dos estrellas que han compartido trayectoria y debate desde el 2004.

Kobe-LeBron-Jordan

La discusión seguirá pendiente de resolución, si es que algún día alguien consigue sellar el asunto. ¿Pesan más los cinco anillos de Kobe que el resto de registros de LeBron? Yo optaría por quedarme con lo mejor de ambos y disfrutar de su último baile.

Además, Michael Jordan sigue estando de por medio.

Imagen de portada: Joe DiChiara