Por 41 puntos. Fue la cifra por la que llegaron a perder los Golden State Warriors, que acabaron cayendo ante los Oklahoma City Thunder por un no menos doloroso 105-133 definitivo. Más que el resultado, lo que hirió a los vigentes campeones fue la imagen en la derrota, que les deja fastidiados y 1-2 abajo en las finales de la conferencia Oeste.

Por si alguien aún tenía dudas sobre sus méritos, los Thunder se inventaron la tormenta perfecta ante los de la bahía y cerraron en el encuentro a mediados del tercer cuarto. En 36 minutos, Oklahoma emuló el día a día de los Warriors y se fue hasta los 117 puntos. Por entonces, al entrar en el último período, Golden State ya estaba pensando en los minutos de la basura (80-117).

Kevin Durant (33 puntos y 8 rebotes) y Russell Westbrook (30 puntos, 8 rebotes y 12 asistencias) volvieron a propulsar el juego de los Thunder en casa. Su superioridad contagió al resto del equipo, que demostró que de momento es OKC quien lleva la iniciativa en el juego interior: Serge Ibaka (14 puntos y 8 rebotes), Enes Kanter y Steven Adams dejaron desnuda la artillería pesada del rival.

La derrota fue un jarro de agua fría para los de Steve Kerr, que no encontró respuestas ni en la pizarra ni en el banquillo. Más allá de Stephen Curry, autor de 24 puntos y solo tres triples de once intentos, y Klay Thompson (18), los Warriors se encontraron en un páramo en el Chesapeake Arena.

Draymond Green mostró su cara más oscura y, además de quedarse en seis puntos y un 1-9 en tiros de campo, propinó una patada en las partes bajas a Steven Adams, que le está haciendo la vida imposible en ambos lados de la cancha.

El polémico golpe se saldó con una flagrante del tipo 1, pero ilustra muy bien la noche de frustraciones de unos Warriors más terrenales que nunca. La derrota fue meridiana, pero todavía queda mucho pan que cortar en la eliminatoria.

La imagen

El dato

Los Golden State Warriors han estado 2-1 abajo en unas series de playoffs en tres ocasiones las últimas dos temporadas: en todos los casos ganaron tres partidos consecutivos para cerrar la eliminatoria. Según la ESPN, hay otra lectura positiva de la dura derrota para el equipo del MVP de la NBA:

La cita

“Estoy seguro de que quiere tener hijos algún día. No estoy intentando acabar con eso encima de la pista”, se justificó Draymond Green tras su polémico golpe bajo a las partes delicadas de Steven Adams, el segundo que le propina al pívot de Oklahoma en esta eliminatoria. “Lo que pienso, honestamente, es que fue intencionado, ya van dos en los dos últimos partidos”, defendió Russell Westbrook.

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