Ya no debería sorprendernos, pero todavía lo hace. Los Oklahoma City Thunder dieron otra estocada a los vigentes campeones y les situó al borde del abismo tras ganar el cuarto encuentro de las finales de la conferencia Oeste de la NBA por 94-118 y colocar un contundente 1-3 en la eliminatoria.

Los Golden State Warriors encadenaron su segunda derrota consecutiva, la primera vez que eso ocurre en la temporada. Gran parte de la culpa fue de Russell Westbrook, que sumó un triple-doble estratosférico de 36 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias, pero en general, los Thunder volvieron a ser el mejor equipo encima de la pista.

Kevin Durant sumó 26 puntos y 11 rebotes, pero de nuevo fueron los interiores Serge Ibaka y Steven Adams (ambos con 17 tantos) quienes dieron un impulso extra al partido. Oklahoma lanzó más y mejor que el rival, que lleva varios partidos sin parecerse al demoledor equipo que suscitó comparaciones con la dinastía de los Chicago Bulls de los noventa.

Stephen Curry volvió a tener una mala noche desde el triple, con una serie de 2-10 que lastró mucho las opciones del equipo. En total, el MVP metió seis tiros en 20 intentos para sumar 19 puntos.

Klay Thompson lo intentó con 26, pero más dañina fue la falta de producción de Draymond Green, que sumó 6 puntos y 11 rebotes tras ser el centro de atención de todo el mundo por culpa de su patada en los cataplines. El multiusos de Golden State, por cierto, acumula un -73 de valoración en las dos derrotas seguidas de los suyos.

La imagen

El dato

El récord de los equipos que se han situado 3-1 abajo en una serie de playoffs da pocas opciones a los Golden State Warriors. Solo 9 de 232 equipos en esta situación han logrado remontar y llevarse la eliminatoria.

La cita

“Es una situación muy complicada, pero la eliminatoria no ha acabado”, declaró Stephen Curry, que explicó que todos los jugadores deben subir un peldaño su nivel, empezando por él.

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