Al mes de iniciarse la temporada NBA 2018-2019, las previsiones de candidatos al anillo han empezado a tomar forma más allá de la lectura de plantillas de la pretemporada y las sensaciones transmitidas por cada equipo durante la misma. Ha habido pocas sorpresas, aunque dos de los principales aspirantes al título, los Boston Celtics y los Houston Rockets, han empezado con peor pie que el resto de teóricos favoritos. ¿Quién ganará la NBA en 2019? Estas son nuestras primeras impresiones.

1. Golden State Warriors

Los campeones, que año tras año añaden potencial a sus filas, vuelven a ser los indiscutibles favoritos al anillo. Primero porque son los vigentes bicampeones y, pasado un mes de competición, porque ya lideran como siempre la conferencia Oeste con 11 victorias y 2 derrotas, números a los que nos han acostumbrado en el último lustro. La incorporación de DeMarcus Cousins, todavía inactivo por lesión, es la guinda del pastel que sitúa a los de la bahía muy por encima del resto, también entre las casas de apuestas.

Un buen ejemplo es esta página, que contiene datos actualizados conforme van pasando las fechas y los sucesos en la NBA. Los Warriors son holgadamente los favoritos al título con una probabilidad de -160, seguidos ya de lejos por los Toronto Raptors, a quienes las probabilidades sitúan en un +880 por el momento tras superar durante los primeros compases de la temporada a otros equipos que partían por delante en la lista de contendientes durante la pretemporada. Ah, y no hay que olvidar que tanto Stephen Curry, Kevin Durant y Klay Thompson (récord de triples NBA, con 14) han empezado el curso como un tiro. Si son una constante, nadie les desbancará en el Oeste, y menos viendo como están por ahora los Houston Rockets.

2. Toronto Raptors

Los canadieneses van como un tiro y tienen el mejor récord de toda la liga (12-2). El acople de Kawhi Leonard, ya convencido de que mientras reflexiona sobre su futuro en la agencia libre del próximo verano, quedarse en los Raptors le puede acercar más que cualquier otra opción a su segundo anillo de campeón. Tercer mejor ataque de la liga y novena mejor defensa, parece que las piezas encajan mejor que nunca. A pesar de la importancia de Kawhi y la incorporación del experimentado Danny Green, quizás es la irrupción de Pascal Siakam como ala-pívot titular (13.4 puntos, 6.7 rebotes y 2.1 asistencias en 27.9 minutos por partido) la que está generando más revuelo en Toronto.

Esta aparición del jugador de tercer año ha permitido consolidar a Serge Ibaka como cinco titular, mientras que Jonas Valanciunas, bajo las órdenes del nuevo entrenador principal Nick Nurse (asistente ofensivo del equipo desde 2013), acumula números para ser candidato a sexto hombre del año en su nuevo rol desde el banquillo. De momento, en Toronto pueden estar bien contentos. Mirando el talento y los resultados, los Raptors están ahora a la cabeza del resto de aspirantes al anillo, y las matemáticas ya apoyan su candidatura por encima de los Celtics.

3. Boston Celtics

Empezaron el curso a la cabeza de los demás aspirantes, pero su inicio ha sido más flojo de lo esperado (7-6). Eso sí, su base es una férrea defensa, la cuarta mejor de la liga por el momento. Su problema, que a pesar de contar con portentos ofensivos como Kyrie Irving y Gordon Hayward, siguen siendo de los peores equipos arriba (24 de 30). La mayoría de sus encuentros se han resuelto por un margen escueto, y a pesar de haber derrotado a los Milwaukee Bucks y los Philadelphia 76ers, han caído frente al resto de aspirantes a los que se han enfrentado: Utah, Denver, Indiana y Toronto.

“Estamos lejos de donde queremos estar, y lejos de ser realmente muy buenos”, declaró Brad Stevens recientemente sobre su equipo. Hayward e Irving van tanteando su juego poco a poco tras volver de una larga ausencia el primero y una doble intervención quirúrgica en verano el segundo. Marcus Smart metió cizaña y declaró que sus compañeros y él deberían empezar a apretar el culo y dar el 100% en todos los partidos. El mantra más repetido de momento en Boston es que “la temporada es muy larga, tío”.

4. Houston Rockets

¡Houston, Houston, tenemos un problema! El inicio de los Rockets ha sido el más decepcionante entre los grandes candidatos al anillo, y el único equipo capaz de poner en duda el reinado de los Warriors en el Oeste. El año pasado, la lesión de Chris Paul (precisamente muy flojo en este comienzo de año) en las Finales de Conferencia cambió el designio de una eliminatoria en la que Houston había puesto contra las cuerdas a los campeones, forzados a jugárselo a todo o nada en el séptimo partido.

De momento, un récord negativo de 5-7 y una duodécima posición el Oeste son una mala señal del reforzado proyecto de los tejanos, que este verano añadieron a Carmelo Anthony –del que ahora se discute su salida del equipo– para generar su versión del Big Three con Paul, el MVP James Harden y el alero proveniente de una decepcionante campaña con Oklahoma City Thunder. Las lesiones de Eric Gordon y Nene Hilario han afectado a la plantilla, también las salidas de Luc Mbah a Moute y Trevor Ariza. Los Rockets parecen padecer a estas alturas falta de profundidad, un problema que podría repetirse bien entrada la temporada y cuando cada detalle importa. En vez de sumar, quizás Houston es de los contendientes que ha perdido mayor potencial.

5. Milwaukee Bucks

Los Bucks tienen quizás el mayor potencial entre los candidatos al anillo en 2019. Es decir, son el equipo que más puede crecer, sobre todo de la mano de un Giannis Antetokounmpo que ha empezado el curso en plan MVP (25.7 puntos, 13.4 rebotes, 5.5 asistencias por partido) y de un núcleo joven que está confirmando lo que se veía sobre el papel en la pretemporada.

Hace un par de días, derrotaron con solvencia a los Warriors (con lesión de Curry) por 134-111 bajo la anotación de un Eric Bledsoe enchufadísimo en este inicio de temporada y un solvente Khris Middleton. Lo más interesante del inicio de los Bucks es que parecen confirmar que están listos para ir un paso más allá en sus aspiraciones, con un plantel consolidado como demuestran las participaciones de su base titular, Malcom Brogdon, que está clavando sus números del curso sophmore y explica la estabilidad encontrada por los hombres de Mike Budenholzer. De momento, fueron el primer equipo capaz de derrotar a los Toronto Raptors –que no contaron con Kawhi, pero Milwaukee no contó tampoco con Giannis–. Una declaración de potencial y perspectivas encontradas.

Otros candidatos

Aunque las casa de apuestas todavía ponen a Los Angeles Lakers de LeBron James por encima de muchos otros equipos más curtidos y rodados, se antoja difícil, y más tras comprobar su comienzo accidentado, que los angelinos puedan transformar las matemáticas de las probabilidades en certezas. Por delante, en el Oeste, hay otros aspirantes con razones de mayor peso para llegar lejos en los Playoffs. Los Utah Jazz de Ricky Rubio son uno de los grandes elementos disruptivos de la conferencia, y si las lesiones les respetan (algo que no ocurrió antaño), pueden ser los grandes animadores de la fase final en el Oeste. Mantienen núcleo y ven como su joven estrella, Donovan Mitchell, encara su segunda temporada con todos los galones de líder.

Otros que debemos mencionar en el Oeste son los Oklahoma City Thunder, que se desvincularon de Carmelo Anthony y, según la mayoría de expertos, eso significaría un paso adelante para ellos. Ataques más ordenados, con Paul George y Russell Westbrook a la cabeza. El dúo podría llegar más lejos que el trío de antaño, o eso dicen los números a pesar de que la cohesión del equipo sigue bajo un intenso curro: Dennis Schröder y Westbrook todavía no conectan en pista (-12 de eficiencia juntos en pista), por poner un ejemplo.

Y no, no estamos locos ni nos olvidamos de los Philadelphia 76ers, que acaban de añadir a Jimmy Butler a su largo proceso rumbo al campeonato, un subidón de clase que han pagado también con algo de fuego exterior: Dario Saric y Robert Covington, titulares en su campaña de 52 victorias del curso pasado, son ahora activos de los Wolves. Los Sixers están a la altura de los Bucks en cuanto a potencial, y podrían perfectamente haber entrado en nuestro Top 5 de candidatos al anillo. Están allí, a la altura, aunque con el movimiento de varias piezas y la adición de Butler, un terremoto emocional en Minnesota, proporcionan nuevos elementos de incógnita. Su inicio de campaña, un 8-6, no es malo ni es bueno. Todavía hay que convertir las expectativas en hechos, algo que ya han logrado sus grandes rivales en el Este. Incluso los Indiana Pacers, a quién nadie sitúa en esta conversación, están de momento por encima.

En todo caso, candidatos puede haberlos muchos, pero lo de los Warriors no tiene nombre. Un equipo que ganó 73 partidos y luego fichó a Kevin Durant, un equipo que ganó dos títulos consecutivos y ahora ha añadido a una bestia de la pintura como DeMarcus Cousins. Rascarles un par de encuentros en los Playoffs ya será toda una gesta. Las migas, o el consuelo, parece encontrarse en una competida y entretenida conferencia Este: ¿Quién sustituirá al Rey y los Cavaliers, únicos antagonistas hasta antaño de la dinastía de Curry y compañía?