No pudimos asistir finalmente al duelo entre MVP’s, y es que pocas horas antes del inicio se anunciaba la no participación de LeBron James debido a unas molestias que arrastraba en su rodilla izquierda, seguramente causadas tras el duro encuentro ante Toronto Raptors. Ello bajaba enormemente las prestaciones y el entusiasmo por este partido, sin embargo era la oportunidad perfecta para comprobar si Irving y Love eran capaces de soportar y gestionar el peso del equipo ahora que arrastraba una cierta inercia ganadora (8 victorias seguidas), la prueba de fuego que dirían algunos.

OKC se impone a unos Cavs sin James
Kevin Love en una acción del partido – USA Today

Comenzaron fuertes los visitantes, aprovechando el desacierto en el triple de los Thunder y la repentina visita al banquillo por parte de KD, sustituido por Jeremy Lamb tras 5 minutos de partido (recordad que aún tiene restricción de minutos en pista); pero a medida que avanzaban los minutos veíamos como la ‘dupla de guardianes del rey’ iba perdiendo fuelle, y dada la incapacidad defensiva de este equipo era cuestión de tiempo que el partido se rompiese, tal y como sucedió a poco de iniciarse la segunda mitad. Dió el susto Kyrie Irving en una acción con Russell Westbrook a poco antes del descanso, afortunadamente todo quedó en un golpe en la rodilla y pudo volver tras el paso por vestuarios.

Llegaron los Thunder a ir ganando de 20 puntos, pero como suele ser habitual en este tipo de partidos el equipo rival supo reaccionar a tiempo y maquillar el resultado. Me gustó mucho saber que aún a pesar de no estar al 100% Kevin Durant no ha perdido ni un ápice de competitividad, y de hecho anoche pudimos asistir a una demostración de ello al anotar los 8 últimos puntos de su equipo, seguramente también de cara a mejorar la estadística.

El máximo anotador del encuentro fue Russell Westbrook con 26 puntos, además de 7 rebotes y 8 asistencias; Kevin Durant logró 19 puntos con unos porcentajes inferiores al 50% en TC, mientras que Serge Ibaka tuvo una actuación muy discreta debido a problemas de faltas (expulsado por ello) y terminó con tan solo 7 puntos y dos tapones.
En los Cavaliers empezó como un tiro Kyrie Irving aunque finalmente no fue capaz de superar los 20 puntos, dobles-dobles para Kevin Love con 18 pùntos y 16 rebotes, y Tristan Thompson con 14 puntos y 13 capturas.

El otro partido de la jornada a la postre iba a terminar por ser el más atractivo de la noche. Se impusieron los Rockets a domicilio 109-113 con un James Harden apoteósico, autor de 44 puntos y 12 de los 18 tantos que anotó su equipo en el tiempo extra, por cierto también forzado por él gracias a un triple a falta de 21 segundos. Nuevo recital por tanto de la barba que está sabiendo sobreponerse a este inicio de los texanos tan marcado por las ausencias, a su lado brillaron Patrick Beverley y Trevor Ariza, ambos con 15 puntos.
Mucho mérito por parte de Sacramento, que aún sin poder contar con su jugador franquicia DeMarcus Cousins, fueron capaces de competir e incluso a punto estuvieron de hacerse con el triunfo; el mejor fue Darren Collison con 24 puntos y 7 asistencias, 21 tantos para el sophomore Ben McLemore y tan solo 13 puntos para Rudy Gay, que coqueteó con el triple-doble al lograr 8 rebotes y 8 asistencias.