LeBron James admitió jugar con calambres ante los Hawks en el tercer partido de la final del Este.

El alero estrella de los Cleveland Cavaliers LeBron James admitió estar jugando con calambres y otras lesiones durante el apasionante partido que pudimos vivir el pasado domingo ante Atlanta Hawks, que se resolvió en la prórroga a favor de los Cavs.

“Di todo lo que tenía esta noche (por el domingo pasado)” dijo James aquejado de dolores evidentes, especialmente en un tobillo, y que acabó cayéndose al suelo exhausto una vez se dio por finalizado el duelo. James lo describió como pelear contra “el mayor dolor de su carrera”, pero dijo también que nada le iba a impedir jugar el cuarto partido esta noche.

“Si me pongo el uniforme y salgo a la pista, tengo que hacer que las cosas vayan bien para nuestro equipo. Es simple”.

Quien no tiene su presencia totalmente garantizada en el Game 4 es el base Kyrie Irving. Su estado físico parecía bueno después de haber entrenado durante 40 minutos con el preparador asistente Phil Handy. aunque serán los médicos del equipo los que decidan su participación.

“Realmente no lo sé en estas últimas 48 horas. Parece que será, con mucha probabilidad, una decisión antes del partido”, dijo Blatt. “Estamos esperándole para que se recupere y pueda jugar lo antes posible”.

Es de esperar que, con un marcador de 3-0 a favor en la serie, no se fuerce a Irving a saltar a la pista, haciendo que se pueda recuperar físicamente por completo, y estar preparado en caso de lograr el 4-0 y conseguir que los Cavaliers jueguen una nueva final de la NBA.