Stephen Curry está de vuelta y, con la mejor versión de su MVP, los Golden State Warriors se han colocado a una sola victoria del deseado anillo de la NBA, después de escapar de los Cleveland Cavaliers y LeBron James con una victoria por 104-91 que pone el 3-2 en las Finales NBA. El recital del base, que enchufó 17 de sus 37 puntos totales en el último cuarto, confirmó que a los Cavs les faltan recursos colectivos y gasolina para su astro, omnipresente y agotado a partes iguales en el tramo definitivo del encuentro.

A pesar de contar una vez más con un LeBron titánico, autor de 40 puntos, 14 rebotes y 11 asistencias, el huracán liderado por Curry y Iguodala arrasó con la moral del conjunto de David Blatt, que incluso bajo los brazos cuando restaba minuto y medio para la conclusión. La sentencia definitiva llegó entonces con otro triple estratosférico del MVP, el séptimo de la noche en su cuenta particular. Completó su excelente actuación con una serie de 13 de 23 en tiros de campo acompañada de 7 rebotes, 4 asistencias y 2 robos de balón, la respuesta perfecta a la también brillante exhibición de su máximo rival.

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