Los Warriors confirman que están en otra galaxia

La primera vez que los Memphis Grizzlies se reencontraron las caras con los Golden State Warriors, tras despedirse de los playoffs del año pasado en semifinales del Oeste (4-2), se llevaron una paliza histórica para la franquicia del Misisipí, un 119-69 que dejó desnudas todas sus carencias y, en especial, todo el mérito de un rival capaz de mejorar aún más su excelente campaña de campeonato.

Ayer, los de la bahía de Oakland repitieron méritos con una exhibición menos abultada pero con un mensaje igual de contundente. Vencieron por 100-84 al equipo de un Marc Gasol que lo intentó con 26 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias pero que acabó muy sólo ante el portentoso despliegue colectivo del rival. Stephen Curry, para empezar, volvió a maravillar con su juego y lideró con 28 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 5 robos de balón el triunfo de los suyos, que se mantienen invictos con un récord de 9-0.

Se trata del mejor inicio en 55 años de la franquicia, que por entonces estaba todavía en Philadelphia y tenía en sus filas a un tal Wilt Chamberlain, un tipo capaz de alcanzar los 100 puntos en un sólo encuentro.»Está bien, porque quiere decir que estamos ganando, que es lo más importante», comentó Draymond Green.

«Tenemos a muchos tipos en este equipo que pueden dar un paso al frente. No sólo es Steph, hoy también fueron Andre y Harrison. Mañana por la noche podrían ser otros», explicó Klay Thompson. Andre Iguodala, MVP de las pasadas finales NBA, mostró que sigue entonado y listo para emerger cuando la acción le requiera. Ayer sumó 20 puntos, mientras que Harrison Barnes no se quedó corto con 19 tantos.

«Estamos teniendo un gran año, y no pensamos perder en un futuro inmediato», zanjó el segundo de los Splash Brothers. El primero, Stephen, dejó un par de pinceladas de magia en el FedEx de Memphis: un triple lejano para batir la bocina del tercer cuarto y, un poco antes, otro triple más digno de un concurso de tiros imposibles que de un partido de baloncesto profesional.

Memphis ha caído en seis de sus últimos siete enfrentamientos de temporada regular ante los californianos, que demuestran una madrugada más que están en otra galaxia y que aspiran a batirse a sí mismos, no sólo al resto de equipos, en la presente campaña NBA.

Marc-Gasol-Warriors-Grizz

Otros apuntes:

En la maratón habitual de los miércoles, muchos jugadores destacaron entre la maraña de partidos. Quizás quién volvió a despuntar más fue la joven apuesta de los New York Knicks, que perdieron por los pelos ante los Charlotte Hornets (93-95) después de un triplazo ganador que salió una décima demasiado tarde de las manos de Kristaps Porzingis, que a pesar de sus 10 puntos y 15 rebotes fue la verdadera sensación de NY.

Carmelo Anthony, en la posesión anterior, se había tirado una chufla para estropear sus 29 puntos y, de paso, condenar a su equipo a un milagro que casi obró el pívot letón. José Calderón terminó con 13 puntos y 5 asistencias en uno de sus mejores encuentros del año.

Los abucheos a DeAndre Jordan en Dallas, que vio como sus Mavericks ganaban al equipo del nuevo enemigo, Los Angeles Clippers, por 108-118, eclipsaron un tremendo encuentro de Dirk Nowitzki, autor de 31 puntos y 11 rebotes. Los aficionados de los Mavs lucieron muchas pancartas y varios coincidieron al escribir que la «palabra de Jordan vale tanto como su porcentaje en tiros libres».

En una jornada extensa destacaron también dos noticias fuera del parquet. Los Oklahoma City Thunder anunciaron que Kevin Durant se perderá entre 7 y 10 días de competición por su lesión de isquios mientras que los Denver Nuggets tuvieron que dar peores noticias ya que Wilson Chandler, con una lesión de cadera, deberá pasar por quirófano y perderse toda la temporada.