Tenía que aparecer un macarra para forzar una situación que a la postre será un paso más hacia la dignidad del ser humano dentro del mundo del deporte. La NBA va muy por delante del resto de ligas en estos asuntos y, a pesar de todo, todavía necesitaba que Rajon Rondo se excediera en su rabieta con el árbitro Bill Kennedy, al que propinó insultos homófobos después de que le expulsara del partido, para volver a sacar a debate el gran tabú del deporte profesional: el ser gay y ser uno más del colectivo.

“Estoy orgulloso de ser árbitro de la NBA y estoy orgulloso de ser gay”, reveló Kennedy, de 49 años, en el portal de Yahoo Sports!. “Sólo estoy siguiendo los pasos de otros que han admitido abiertamente su orientación sexual con la esperanza de mandar un mensaje a los jóvenes deportistas de que no deben permitir que nadie les haga avergonzarse por lo que son”.

El incidente ocurrió el pasado 3 de diciembre, en el partido que los Celtics y los Kings disputaron en México D.F. La liga tardó más de lo habitual, una semana, en revisar la expulsión del base. El anuncio del colegiado llegó tras conocerse la sanción de la liga al base de los Sacramento Kings, que se perderá un encuentro después de propinar un arrebato de insultos contra el colectivo gay a la cara de Kennedy.

Conociendo la orientación del árbitro, la sanción se queda corta. En el pasado, la liga había actuado de oficio contra Joakim Noah (Chicago Bulls) y Kobe Bryant (Los Angeles Lakers), que usaron insultos homófobos para quejarse de otras situaciones. En sus casos, la multa fue solamente económica (entre 50 y 100 mil dólares) y la verborrea estuvo dirigida a una abstracción, no a una persona en concreto.

Rondo se disculpó a través de Twitter y quiso clarificar que no quiso ofender al colectivo homosexual: “No era mi intención ofender o faltar el respeto de nadie. Mis acciones durante el partido fueron fruto de la frustración y la emoción, punto!”. La buena intención del base de los Kings, sin embargo, es más que dudosa como explicó el periodista Frank Isola en la ESPN: “Hay que recordar que la orientación de Kennedy fue desvelada en el libro de Tim Donaghy, así que todos los círculos de la liga conocían esta situación“.

En una entrevista de 2010, Donaghy (también árbitro) reveló el motivo por el que su colega de profesión estaba molesto con los Boston Celtics y su entrenador Doc Rivers, tras ser preguntado por un posible odio de Kennedy hacia la histórica franquicia: “Es una pregunta difícil de responder, porque no quiero ofender a nadie… Así que voy a decir las cosas tal y como son. No es un secreto para el personal que Bill Kennedy es homosexual… No tengo ningún problema con los gays y las lesbianas, pero no es ningún secreto de que es homosexual. Se conocía alrededor de la liga y fue obvio que durante un partido Doc Rivers cuestionó su orientación sexual y creo que eso se quedó con Kennedy con el paso de los años, por eso no siente ningún aprecio por Doc y los Celtics”.

Bill Kennedy and Doc Rivers Gay Slurs Rajon Rondo

Evidentemente, Rondo formaba parte de esos Celtics dirigidos por Rivers, que ayer negó haber cuestionado a Kennedy por su sexualidad. Por lo tanto, el otro día sabía perfectamente lo que hacía cuando se encaró al árbitro para decirle dos o tres cosas, una condición agravante que deja en una anécdota su sanción por un partido.

Adam Silver quiso dar su visión del asunto a través de un comunicado: “Apoyo de todo corazón la decisión de Bill de vivir su vida con orgullo y abiertamente. Durante sus 18 años de carrera en la liga, Bill ha destacado como árbitro por su pasión, dedicación y coraje. Esas cualidades seguirán ayudándole como árbitro y como una influencia positiva sobre otras personas”.

Palabras bonitas que sin embargo no han ido acompañadas de una suspensión más contundente. “Aunque nuestra liga ha hecho progreso, nuestro trabajo continua para asegurar de que toda persona es tratada con respeto y dignidad”, concedió el comisionado de la NBA.

Bill-Kennedy-Celtics-Rivers

Desafortunadamente, este tipo de injurias son habituales sobre el parquet y en otras superfícies, algo inaceptable en el siglo XXI tanto en el deporte amateur y en el profesional. Hace poco más de dos años, Jason Collins se convirtió en el primer atleta profesional en activo que se atrevió a revelar su homosexualidad. “Soy un pívot de la NBA, tengo 34 años, soy negro y soy gay”, dijo entonces.

Poco después se retiró, jugando casi anecdóticamente en la temporada 2014-2015 de la liga estadounidense después de copar portadas y titulares. El suflé bajó rápidamente y, visto lo visto, la realidad homófoba volvió a ser el pan de cada día (aunque silenciado, claro, como hasta ahora).

Rondo es el tercer jugador que recibirá una sanción en la NBA por este tipo de comentarios, una cifra irrisoria para cualquiera que haya pisado y escuchado el habitual trash-talking de la liga estadounidense, que muchas veces va mezclado con palabras como faggot (maricón), pussy (nenita) y un largo etcétera.