La temporada NBA empezó hace poco más de un mes con seis representantes de nuestro país en la competición, una cifra que ya es habitual desde que Pau Gasol abrió la vía estadounidense a Calderón y Garbajosa y después proyectara los talentos de Ricky Rubio o su hermano Marc. El papel de los ÑBA ha sido de consagración, más allá del estatus de estrellas que lucen por ahora los hermanos Gasol. Junto a Francia, que aporta 9 jugadores a la liga, son el segundo país del viejo continente que más talento aporta a las franquicias de la mejor liga de baloncesto del mundo. Los Gasol, Ricky, Serge Ibaka, José Manuel Calderón y el ‘sophmore’ Nikola Mirotic están empezando la temporada con notas muy positivas en líneas generales. El dato más revelador es que todos son titulares en sus respectivos equipos.

Pau Gasol y Nikola Mirotic (Chicago Bulls, 11-5)

Los españoles se han convertido, en su segundo año en Chicago, en piezas claves del nuevo estilo ofensivo de los de Illinois, que marchan en tercera posición de la conferencia Este, que parece haber revivido en calidad y competitividad tras años de poco brillo en este aspecto. A pesar de las dudas con Derrick Rose y algunos desajustes en el renovado sistema impulsado por Fred Hoiberg, las cosas parecen estar funcionando en el United Center. Las victorias ante los San Antonio Spurs y los Denver Nuggets confirman el carácter ganador de la plantilla, que aspira a destronar a los Cleveland Cavaliers (13-5) de LeBron James con el permiso del renacido Paul George y sus Indiana Pacers (12-6).

NBA: Chicago Bulls at Brooklyn Nets

Entre los cambios más sonados está la titularidad incondicional que se ha ganado el hispano-montenegrino en el nuevo esquema. El juego interior de los Bulls habla español y carbura a la perfección, una pareja que ya demostró su valor en el Eurobasket 2015 y que está mejorando su rendimiento con el paso de los días. Nikola Mirotic está mejorando su aportación respecto a su ya excelente año como ‘rookie’ y promedia 12 puntos, 6,3 rebotes y 1,4 asistencias por partido, mejorando sus porcentajes de tres y tiros libres, aunque empeorando ligeramente sus registros dentro del perímetro. Ha sido titular en los 16 partidos de Chicago.

Pau Gasol, confirmando su segunda juventud, sigue demostrando que está en la cúspide de la NBA y su constelación de estrellas firmando actuaciones clave y sumando dobles-dobles como ya viene siendo habitual. Sus números y eficiencia son inferiores a los del pasado curso, un hecho que se entiende viendo la reducción de casi 5 minutos de juego que le está permitiendo gestionar mejor sus energías de cara a los meses clave de la temporada, abril y mayo. De momento, Pau promedia 14,4 puntos, 10,8 rebotes, 2,4 asistencias y 2 tapones por encuentro en 29,6 minutos de juego. Ante los Spurs se salió con 18 tantos, 13 rebotes, 4 asistencias y 3 tapones; y ante Denver se fue hasta los 29 puntos y 19 rebotes, lo que indica que cuando llegue su momento estará preparado.

Marc Gasol (Memphis Grizzlies, 11-8)

La felicidad de la ciudad del Misisipí no entiende de resultados. A pesar de su inicio irregular y con dudas, los Memphis Grizzlies ya están entre los mejores del Oeste a pesar de su modesto récord de 11 victorias y 9 derrotas (siete han llegado en los últimos 10 partidos). Contentos por el compromiso de Marc con la franquicia, los osos siguen intentando mejorar en las facetas que les han alejado hasta ahora del título. Su poco tiro exterior, la más flagrante, quiere ser solventada con la llegada de anotadores como Mario Chalmers, un base de garantías para dar algo de descanso a Mike Conley.

El pívot es considerado por muchos el mejor de la liga en su posición, aunque ha empezado el curso con menos protagonismo ofensivo respecto a lo que se vio antaño. Su defensa sigue siendo impecable, pilar fundamental de unos Grizzlies que saben sus debilidades pero no piensan renunciar a sus mejores armas (han sumado al veterano sabueso Matt Barnes). Marc promedia 16,1 puntos (su segundo mejor registro en 7 años de carrera), 7,5 rebotes, 4,1 asistencias y 1,1 tapones por encuentro, pero en su penúltimo compromiso, una victoria ante los New Orleans Pelicans de Anthony Davis, lució su mejor versión atacante con 38 puntos, su mejor registro NBA, 13 rebotes, 6 asistencias y 4 tapones.

Serge Ibaka (Oklahoma City Thunder, 11-8)

Las penurias de antaño, ejemplificadas en las lesiones de Russell Westbrook y un Kevin Durant de visto y no visto, han dejado paso de nuevo a la furia del trueno. El dúo dinámico de los Thunder ha vuelto a su mejor versión y Oklahoma sueña con asaltar otra vez el trono del Oeste y de la NBA. Son terceros por detrás de los intocables Golden State Warriors (20-0) y los siempre competentes San Antonio Spurs (16-4).

Gracias al retorno de los pesos pesados, Serge Ibaka ha podido volver a su papel de tercer hombre del equipo y pilar clave en defensa, donde está más cómodo sin tener que tomar demasiado protagonismo en ataque. Sus promedios son de 13,2 puntos, 7,2 rebotes, 1,1 asistencias y 2,6 tapones por choque y su titularidad indiscutible en un juego interior de OKC que ha perdido algo de fuelle atrás, aunque Enes Kanter está aportando mejores números (algo sencillo) que su antecesor Kendrick Perkins y lo compensa en la faceta ofensiva.

José Calderón (New York Knicks, 9-10)

KNICKS DE NUEVA YORK - HEAT DE MIAMI

El extremeño tiene motivos para sonreír en Nueva York a pesar de haber empezado la temporada de menos a más y promediar números más pobres que antaño. Es titular indiscutible y vive en una ciudad cosmopolita donde puede pasarlo bien dentro y fuera de las canchas. Los Knicks, con la incorporación de la sensación debutante del curso, Kristaps Porzingis, son serios candidatos a los playoffs, aunque se están encontrando un Este más competitivo que nunca y marchan undécimos de la conferencia. Paradójicamente, en el Oeste estarían metidos de lleno en la lucha y las posiciones de postemporada.

Es temprano y el español ya explicó hace poco que ve a un equipo con posibilidades de llegar lejos y mejor mucho con el paso de los partidos. Él está en la misma línea y de momento está bien plantado con 8,1 puntos, 2,3 rebotes, 3,4 asistencias y 1,1 robos de balón por encuentro en 26,9 minutos de juego por encuentro. Además ha incrementado su acierto en tiros de campo y tiros libres, lo que le convierte en un activo más eficiente para los suyos. Tras sólo tres apariciones en playoffs en 12 años de carrera, sueña con otra oportunidad más de vivir el momento más dulce del curso.

Ricky Rubio (Minnesota Timberwolves, 8-10)

El caso de Ricky es quizás el que peores perspectivas de futuro ofrece. Los Minnesota Timberwolves se quedaron antes de arrancar el curso sin su entrenador e histórico líder, Flip Saunders, y de momento vuelve a sufrir los mismos síntomas que en las infructuosas campañas recientes. El juego no es fluido, aunque el récord (8-10) es notable en comparación a los precedentes inmediatos y les tiene en una sorprendente octava posición en el Oeste. Karl-Anthony Towns pinta magnífico y es otra de las sensaciones ‘rookies’, pero los tics del pasado amenazan a los Wolves.

Personalmente, el base del Masnou sigue con sus problemas en el tiro y, en una pesadilla interminable, vuelve a sufrir contratiempos físicos de difícil diagnóstico y solución. Ya se ha perdido seis encuentros, aunque en los que ha participado ha logrado números positivos y consistentes. Actualmente, promedia 10,1 puntos, 8,0 asistencias, 4,8 rebotes y 1,8 robos por partido, unas cifras que se acercan a los mejores registros de su carrera en todas las categorías. El problema es, sin duda, de regularidad, tanto a nivel individual como colectivo. Con el paso de los días, estar en récord negativo no será válido en el complejo panorama del Oeste.

Sin duda, la nota más positiva es que, a pesar de empezar algo más flojos (en algunos casos de forma anecdótica o meramente decimal), los jugadores españoles siguen mostrando todo el potencial del baloncesto nacional en la NBA con su papel consolidado y la titularidad respectiva en sus equipos.