El hombre que dominó la NBA hasta el curso pasado y copó la gran mayoría de portadas y titulares durante casi 15 años, incluso antes de debutar en la mejor liga del mundo, está en un cruce de caminos en su notable y celebrada carrera deportiva. LeBron James volvió hace un año a Cleveland para intentar sellar su leyenda con un título inédito en una ciudad maldita dentro del deporte profesional de los Estados Unidos.

LeBron-James-Solo-Cleveland-Cavaliers-Golden-State-Warriors

No contaba con la eclosión del conjunto más innovador y dominante de lo que va de siglo XXI, unos Golden State Warriors liderados por el indiscutible nuevo rey de la liga, el asombroso Stephen Curry, que arrollaron a unos Cavaliers bajo mínimos en las pasadas Finales y que, hace un par de días, demostraron que ni con la salud a tope sus máximos rivales en el Este (pensando en el anillo y en una hipotética revancha) pueden con ellos. De hecho, el 132-98 con el que arrasaron en el Quicken Loans Arena deja a LeBron en medio de una páramo de desolación. Se le vio cabizbajo y aturdido, incapaz de ser positivo ante un hipotético reencuentro en el máximo aparador del baloncesto estadounidense en junio.

Ante la exhibición de Curry y sus colegas en casa del máximo rival –hablando en clave Este-Oeste, ya que los San Antonio Spurs siguen a la estela en su conferencia–, que significó la peor derrota casera para James en lo numérico (34 de desventaja), muchos se preguntan si es el fin de la era LeBron en la NBA. Ya con 17 años, el futuro Rey de la liga fue coronado por contratos de zapatillas millonarios y un incesante protagonismo en las portadas de los máximos exponentes de la cultura del baloncesto (Sports Illustrated, ESPN y un largo etcétera…).

Hasta hace nada, ese primer plano fue acaparador a pesar de la existencia de otros gigantes como Kobe Bryant, Tim Duncan, Kevin Durant y ganadores de anillos únicos como Dwyane Wade o Dirk Nowitzki. El tipo con más hype fue hasta hace muy poco LeBron, año tras año. Ahora otro chaval de Akron, Ohio, menuda coincidencia la de esta ciudad, acapara toda la atención día tras día. Curry es el nuevo monarca, se ganó su puesto ante el mismísimo James y sigue sumando méritos en la presente campaña, en la que parece que nadie está a la altura de él y sus compañeros. En un artículo para Bleacher Report, el periodista Kevin Ding estiró quizás demasiado su argumento y tituló que LeBron está al borde de convertirse en un jugador irrelevante. Sin duda, James no tiene nada de irrelevante, pero, como dice el autor de la polémica pieza, nunca se le había parado tan poca atención. En su caso, la poca atención sigue siendo mucha, que no se malinterpreten mis palabras. “Sin duda, se hace más famoso con el paso de los años… pero el sentimiento de su dominio absoluto en el deporte ha desaparecido“, escribe con bastante razón Ding. LeBron-James-Stephen-Curry-NBA-Best Con 31 años y una espalda problemática, LeBron necesita más que nunca compartir su talento para buscar su tercer anillo, el que sellaría un relato brillante al otorgar a sus conciudadanos el primer título de campeones en su historia. Sin embargo, a nadie se le escapa que Kyrie Irving, también acechado por los problemas físicos, no está al nivel que luce desde antaño Curry. Tampoco el hecho de que Kevin Love no ha logrado superar la barrera que separa su realidad como jugador de su potencial real en los años con los Minnesota Timberwolves. Otros actores principales como Andre Iguodala, Draymond Green o Klay Thompson no encuentran ni punto de comparación en el roster de los Cavs. Wade y Bosh fueron mucho más para James, en sus dos títulos con los Miami Heat, de lo que están siendo Irving y Love para él en los Cavs. Incluso la evolución como entrenador inexperto fue mucho más pronunciada en el caso de Erik Spoelstra que en el de David Blatt. “Hicieron lo que quisieron”, comentó LeBron tras la contundente derrota del otro día. “Ante los mejores equipos quieres jugar bien, y no lo hemos logrado. Estamos 0-3”, añadió James sobre su récord ante los Warriors y los Spurs, las superpotencias del Oeste, en lo que va de curso. “Esta noche es un ejemplo de cuán lejos tenemos que ir para ganar un campeonato”, sentenció sobre el varapalo recibido. Steph-One-Bad-Day La ESPN reveló algunos datos de la paliza del otro día. Ningún equipo de LeBron había hasta ese momento llegado a ir 43 abajo en el marcador. Tras su ausencias en las Finales del curso pasado, muchos creen que Irving y Love hubieran cambiado el desenlace del relato, pero en sus dos choques de esta temporada no han hecho nada para confirmar esta línea de pensamiento. Ambos se han combinado para un pobre 13 de 47 en tiros de campo, con un 2 de 17 desde el perímetro ante el equipo que más anota desde el triple. En la derrota del día de Navidad, los Cavs lograron frenar a Curry con una defensa double-team, pero la misma táctica ya no pudo pararle en su segunda cita en menos de un mes. De nuevo, pasada la treintena, LeBron sigue siendo un atleta prodigioso. Aún así, la edad pesa para cualquier jugador y los números, a pesar de seguir siendo toda una institución dentro de la NBA, ya no logran liderar con las nuevas generaciones pisando fuerte y explotando su juventud al máximo –el mayor ejemplo es Anthony Davis–. Sin empeorar drásticamente, James ha reducido su aportación en varios apartados estadísticos sin encontrar sustitutos en las piernas y muñecas de sus compañeros.

Muchos escollos y un reto imposible –como ya demostró él solito en sus magistrales e inútiles pasadas Finales– para el Rey destronado, que debe buscar nuevas fórmulas para evitar el ocaso de sus días en el reino de la NBA y quitarse de en medio la guardia real de los Warriors sin tener que recurrir a empujones sobre el parquet. LeBron todavía tiene, eso sí, la posibilidad de superar la adversidad y recuperar el trono perdido ante Curry y su magnífica banda.

P.D. ¡Ah! Y cuidado con los San Antonio Spurs, que vuelven a la carga y amenazan ya de cerca, tras 11 victorias consecutivas, el dominio de Golden State en el Oeste y sus aspiraciones de llegar al récord de los Chicago Bulls de Jordan en 1996. Ambos equipos se enfrentan el próximo día 25, un choque imperdible.