Kyrie Irving y LeBron James. Imparables. 82 puntos. Una exhibición inédita de dos compañeros en unas Finales de la NBA. Gracias a sus particulares Batman y Robin, los Cleveland Cavaliers forzaron el sexto partido de la eliminatoria ante los Golden State Warriors tras escapar en el último cuarto y vencer por 112-97 en un magnífico encuentro de baloncesto.

El dúo de los Cavs, prácticamente lo único que necesitaron para doblegar al rival en el complicado fortín del Oracle Arena, sumó 41 puntos cada uno. Pese a arrancar con una primera mitad de ensueño, los locales acabaron notando en defensa la ausencia de su corazón en la pista, un Draymond Green que tuvo que ver la derrota desde un campo de béisbol cercano al pabellón por culpa de la sanción de un partido que le impuso la NBA por su encontronazo en el Game 4 con LeBron.

Suhh

Más allá de las bajas, Golden State no encontró soluciones ante el tremendo acierto exterior de James, que hacia mucho tiempo que no mostraba tanto rango y tanto gusto por los tiros lejanos. El astro terminó con 41 puntos, 16 rebotes, 7 asistencias, 3 robos y 3 taponazos en una serie de 16 de 30 en tiros de campo (4-8 en triples). ¿Y Kyrie fue todavía mejor?

Pues sí, imaginad la magnitud de la exhibición del dúo dinámico, que ni echó de menos la notable e imperdonable ausencia de Kevin Love, que sumó tan solo dos puntos en una serie de 1 de 5 en TC.

Kyrie Irving se encarnó en el mejor Uncle Drew publicitario y tumbó uno a uno los defensores que le puso Steve Kerr. Muchas veces hablamos de lo imparables que son Stephen Curry y Klay Thompson, pero ayer el premio gordo fue para el base de los Cavaliers: 41 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias en una increíble serie de 17 de 24 en tiros de campo. Eficiencia al servicio del equipo y, sobre todo, un show sin apelativos durante la segunda mitad del partido.

Andre-Iggy

Al principio, el Oracle rugió como nunca y centró sus pitos a LeBron, protagonista de la jugada de la discordia con Green en el partido previo. Nada, tampoco duró mucho el odio a James ya que el encuentro tomó en seguida el protagonismo. Los Warriors salieron contagiados por la atmósfera y, con un Andre Iguodala que parecía postular su candidatura al MVP de las Finales, paró los pies a unos Cavs nerviosos.

LeBron tardó un buen rato en quitarse la tensión, y los locales se fueron con una ligera ventaja al primer receso (29-32). Nada más empezar el segundo cuarto se desató la locura. Shaun Livingston se marcó un póster estratosférico ante Richard Jefferson para contestar un tapón igual de increíble de James en el otro lado. Kyrie, que ayer estuvo en todas, dejó por los suelos a su defensor en la siguiente secuencia.

El toma y daca continuó así hasta el descanso, en el que ambos equipos llegaron con una anotación digna de la calidad del acontecimiento: 61-61 para un total de 122 puntos que son la máxima puntuación de las últimas dos décadas al receso. Hasta entonces, Klay Thompson había protagonizado un choque escandaloso y lideraba la tabla de anotadores con 26 puntos

El punto de inflexión pareció llegar con la preocupante lesión de Andrew Bogut. El pívot australiano se quedó tendido tras una mala caída sobre la rodilla que le obligó a marchar a los vestuarios sin poder pisar el parqué, y tiene toda la pinta de que no volverá a jugar esta temporada. Kerr decidió apostar por un quinteto bajo ante la ausencia de sus interiores titulares, pero los Cavs olían sangre.

green

Poco a poco, Kyrie y LeBron metieron el dedo en la llaga y cerraron el tercer cuarto con un 93-84 esperanzador para los fans en Ohio. Efectivamente, en el último período todo lo que les había entrado a los Warriors dejó de entrar, así que el desenlace fue obvio. Irving y James siguieron sumando para redondear un espectáculo digno de rivalizar con las mejores actuaciones de los Splash Brothers.

La muñeca de Klay encalló en los minutos finales, pero aún así terminó con 37 puntos para liderar el esfuerzo local. Stephen Curry (25 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias) estuvo correcto pero no logró activar su modo ovni, mientras que Andre Iguodala fue el tercer hombre en superar los dobles dígitos con 15 tantos, 11 rebotes y 6 asistencias… sin duda, los Warriors estuvieron tan faltos de equipo como los Cavs en un día cualquiera.

Entre eso, las bajas y la ambición de Batman y Robin, LeBron y Kyrie, los Cavaliers se ganaron de luchar por el séptimo encuentro en casa. Estas Finales NBA se lo merecen, y más si los jugadores nos brindan partidos como los de la pasada madrugada. Veremos si el retorno de Green se convierte en la clave, y es que nadie ha remontado un 3-1 adverso en toda la historia de las Finales NBA.

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Los datos

 

El partido en 10 minutos