La NBA es una liga de Estados Unidos y, como tal, hace gala de ser todo lo yanqui que pueda. Es el orgullo de una nación, considerada en muchos rincones del mundo como la mejor competición deportiva del planeta. En este contexto, una franquicia foránea sobrevive y gana adeptos con el paso de los años: sí, lo habéis adivinado, hoy toca hablar del frío norte, el Cold North de los Toronto Raptors que nos traen los Outsiders NBA.

En Canadá, hace varios años que se fragua un proyecto que aspira al título. Los Raptors han sido siempre una franquicia internacional, la que más españoles ha albergado y a la que acaba de aterrizar Marc Gasol. En un país helado, los Raptors han calentado el corazón de la afición y convertido en el baloncesto en un deporte a la altura del hockey sobre hielo, la auténtica seña de identidad del país de la hoja de arce.