Joe Ingles es un tipo sencillo, un australiano sureño que ha superado muchas barreras de expectativas en su carrera como jugador de baloncesto profesional. Primero con el Barcelona y ahora con los Utah Jazz, titular en uno de los equipos más dinámicos de la NBA actual, Joe Ingles sirve como ejemplo para quienes temen el fracaso. Esta es la historia de cómo pasó de no tener trabajo en Los Angeles a, en cuestión de años, convertirse en unos de los jugadores de moda de la liga estadounidense.

Hey cariño, no tengo trabajo. ¿Qué quieres hacer?”

Así recibió Joe Ingles a su esposa cuando esta aterrizó en Los Ángeles. Cuando Renae subió al avión en Australia, Joe era jugador de Los Angeles Clippers; a su llegada, 14 horas después, el alero australiano estaba de vacaciones. El buen humor con el que le comunicó el mazazo a su mujer explica muy bien por qué está de moda ser Joe Ingles.

En una época donde triunfa la extravagancia, Joe representa todo lo que sobre el papel ya no se lleva. Ingles, tras cinco años en la liga, todavía llega al pabellón con un jersey de los Jazz, unos tejanos y unas Converse negras.  “A mi me gustan mis zapas, no me vas a ver en esas cuentas de Instagram que recopilan los mejores looks del día. Me compro diez pares de Chucks negras [en referencia al clásico modelo de Converse Chuck Taylor’s] y tiro hasta que las gasto. Entonces pido 10 más y listos”, explicaba hace poco en el podcast que le dedicó el prestigioso periodista Adrian Wojnarowski…

[Lee el artículo completo en Skyhook Basketball Magazine]