Primera ronda: Los Warriors ganan sin Curry y los Thunder tropiezan

Tercera jornada de los Playoffs de la NBA, y nueva victoria de los Golden State Warriors, que se impusieron por 106-115 a los Houston Rockets en un encuentro en el que Stephen Curry no jugó ni un minuto debido a la lesión en el tobillo sufrida en el primer encuentro. Pese a la ausencia del base de Akron, los pupilos de Steve Kerr se apuntaron el segundo tanto en la eliminatoria gracias al buen juego colectivo.

Klay Thompson lideró el ataque del equipo de la bahía de San Francisco con 34 puntos, seguido de dos actores secundarios que dieron un paso al frente como son André Iguodala (18 puntos), y Shaun Livingston (16). El equipo tejano plantó más resistencia que en la primera batalla, aunque los 28 puntos de James Harden no sirvieron para evitar una nueva derrota del equipo que dirige J. B. Bickerstaff.

celebración Warriors

Tras el primer e inesperado tropiezo ante los Indiana Pacers, los Toronto Raptors igualaron a uno la eliminatoria después de imponerse en el Air Canada Center por 87-98. El segundo clasificado del Este tuvo a Jonas Valanciunas como máximo anotador con 23 puntos, además de capturar 15 rebotes. El pívot lituano fue secundado por los bases Kyle Lowry y Corey Joseph (18 y 16 tantos respectivamente). Los Pacers de Paul George, autor de 28 puntos, no vivieron su mejor noche en cuanto a anotación, y junto al ’13’ de Indiana, únicamente Monta Ellis alcanzó las dobles figuras en ataque con 15 puntos.

El encuentro de la noche más emocionante fue el protagonizado por los Oklahoma City Thunder y los Dallas Mavericks, que se llevaron la victoria por 85-84 en un final de infarto. Con la ventaja de un punto, Raymond Felton, que fue el mejor de los tejanos con 21 puntos, erró dos lanzamientos de tiro libre que le daban la oportunidad a los Thunder de atacar para ganar el encuentro.

Russell Westbrook asistió en el contraataque a Kevin Durant, pero el alero falló la entrada a canasta. Steven Adams se hizo con el rebote y anotó, pero el tiempo ya había concluido. Pese a los 21 tantos de Durant, y a los 19 de Westbrook, los Mavericks de Rick Carlisle, que jugó solamente con nueve jugadores, igualan la serie en un resultado sorprendente.

La imagen:

El dato:

Pese a los 21 puntos conseguidos ante los Mavs, Kevin Durant firmó su peor actuación desde que es jugador de la NBA. Únicamente anotó siete de los 33 tiros que lanzó a canasta, siendo su peor marca tanto en porcentaje como en tiros fallados. Igualó con 26 errores a Michael Jordan en un encuentro de Playoffs del año 1997.

La cita:

«Ahh, es mucho más fácil sin él por ahí, es un compañero muy egoísta», declaraba Klay Thompson con un tono irónico sobre la ausencia por lesión de su compañero Stephen Curry . «Sólo estoy bromeando, hombre, es exactamente lo contrario a eso. Creo que hemos demostrado que es difícil llenar ese vacío».

El Top 5:

Vlog NBA – Repaso a las Finales NBA

Nuestro colaborador Jordi de Mas (@demas6basket) presenta una semana más su última entrega del Vlog NBA, una edición especial sobre las Finales NBA 2015 en las que los Golden State Warriors lograron alzar el título de campeones de la NBA ante unos Cleveland Cavaliers mermados por las lesiones. A pesar del rendimiento de LeBron James, el trabajo de Andre Iguodala, combinado con la magia de Stephen Curry y el acierto de Steve Kerr en el banquillo, decidió el anillo en favor de los californianos, que repiten gesta 40 años después, su cuarto título de la NBA. ¡Vamos a ello!

P.D. Y con guinda final, un poco de highlights para todos los gustos.

Finales NBA: Steve Kerr y el movimiento ganador

Pregúntale a cualquier estudiante cuál de los doce meses suprimiría de su almanaque, y junio sería denominador común de las respuestas. Son días desordenados, enfermos, de un estrés devastador, y entre menesteres sacrificados twitter es siempre una amistad intermitente, una herramienta de respiro. Andaba quien escribe buceando en su timeline cuando alguien posteó una captura verdaderamente llamativa. Pertenecía a una cadena norteamericana en pura víspera del primer envite de las Finales NBA 2015.

En la mitad izquierda de la imagen aparecía el quinteto de Cleveland Cavaliers en el opening del curso, a fecha 30 de octubre, en el que bailoteaban los nombres de Kyrie Irving, Dion Waiters, Kevin Love y Anderson Varejao. El contraste con la imagen de la derecha era absoluto. Y es que en el starting lineup con el que los Cavs iban a enfrentar a los Warriors en tan hostil madrugada aparecían Matthew Dellavedova, Iman Shumpert, Tristan Thompson y Timofey Mozgov, role players que a los ojos de la liga no son más que figurantes “del montón”. El único rostro que todavía permanecía en el mentado quinteto era el de un señor apellidado James, una pantera de lomaje tatuado capaz de recrear skills de todos los géneros, un intérprete histórico.

LeBron-Curry

Se han escrito evangelios sobre LeBron James, y se escribirán otros tantos, pero su estampa es tan gigante que se puede descifrar en pocos caracteres, en formato SMS: LeBron James es -casi- la victoria. Tenerle de tu parte es sinónimo de ganar. Este curso ha demostrado a todos que su sola presencia convierte a un grupo de hombres normales en contenders al título más preciado que el baloncesto concede en la faz de este planeta. La hegemonía de King en el Este se extiende ya a cinco años consecutivos, y ni el mudar de Florida a Ohio ha alterado la ecuación. En las últimas cuatro Finales sólo un milagro de Dallas Mavericks y el tétrico passing game de San Antonio Spurs 2014 le habían privado del champán; y hasta el descanso del Game 4 de estas recién acabadas Finales, LeBron andaba acomodándose en el trono para recibir su tercer anillo.

Discurría la primavera por los cauces por los que ya había viajado la regular season: Golden State Warriors era la joyita de la temporada, el baloncesto fresco y atractivo, el proyecto que todos apadrinaban. Su camino a las Finales, sin demasiados incidentes, le había dado al equipo de Oakland el poso mediático que hace falta para “creérselo”. Para su regocijo, el primer round se había saldado con un shock que dejaba a su adversario en la lona: una prórroga en la que los Cavaliers anotan una sola canasta, y la lesión de Kyrie Irving, el mejor point guard de la costa Este y mano derecha de LeBron. El tono fatalista de los de Ohio habían dejado a los Warriors con la carretera limpia, pero las cuotas volverían a girar. Un James sobrehumano y una defensa posicional ordenada y sucia iban a poner a los Cavaliers por delante. Los muchachos no estaban protagonizando mecanismos excelsos u ocurrentes, y de hecho todo lo que hacían era bastante arcaico, pero su tensión competitiva era tan sostenida que estaba oprimiendo el baloncesto ladykiller de los Warriors. Se sabían menos talentosos que los de San Francisco, así que se estaban manchando las manos sin reparos. Lo corroboraba LeBron en rueda de prensa: «If you’re looking for us to play sexy, cute basketball, that’s not us.»

Los Warriors buscarán traspasar a David Lee este verano debido a su rendimiento
Foto: Fansided.com

La telaraña defensiva estaba coartaba el valor añadido de Curry y compañía, y era especialmente indicativa: los de David Blatt se sentían más fuertes. Ellos eran quienes mejor arquitectura psicológica parecían tener, y la inspiración del 23 daba a Cleveland Cavaliers rostro de campeón. Así estaban las tornas hasta aquel paso por vestuarios del Game 4. La sombra del 3-1 se cernía sobre Golden State, pero con el marcador en equilibrio y la grada de parte de los Cavs, Steve Kerr, un entrenador debutante, pero con una valía competitiva más que contrastada, hizo un movimiento que a la postre iba a resultar ganador. El tipo tuvo la idea de sacar de la pista a los big fellas para jugar con cinco jugadores que no superasen los 2’05. El único interior de vocación era Draymond Green, y por momentos Timofey Mozgov castigó la decisión, pero la tendencia era ahora verdaderamente propicia para los visitantes. Los Warriors empezaron a administrar microventajas de 5 ó 6 puntos que hacían a su rival pender de un hilo, un hilo que terminó por romperse.

Y es que la apuesta de Kerr no sólo había dinamizado la ofensiva, sino que además estaba haciendo diferencias en el juego sin balón. Superpoblar el perímetro estaba dando pie a la lógica, estaba atrofiando la circulación de los Cavs, que técnicamente son pobres. La operación sacó a relucir los debes de Matthew Dellavedova, hasta el momento uno de los hombres de la final. El australiano es caliente, carismático y pensante, pero está tan escaso de talentos que la circunstancia le sobrepasó. Los exteriores de los Warriors, más rápidos y más fuertes, maniataban cualquier procedimiento que intentase el equipo de Ohio, y sólo hincaban la rodilla cuando LeBron conseguía postear. La frecuencia anotadora de los de Blatt se congeló de cuajo mientras los de Kerr bebían de todas las fuentes: transiciones tras pérdida de Cleveland, movimiento de balón y apertura final al tirador, bloqueo y continuación, etc.

Andre-Iguodala-Finales-NBA

Los Warriors vencieron a pulso tranquilo en el Quickens Loans Arena. Era sólo el 2-2, y quedaba mucha serie, pero Steve Kerr por fin había encontrado la fórmula del triunfo. A partir de entonces, los Warriors fueron los Warriors que habían sido de octubre a mayo, y la sintonía volvió a ser balada. El punto de inflexión se personificó en Andre Iguodala, un señor de treinta y un años al que muchos habían minusvalorado. Iggy había salido del banco durante todo el año, pero su sangre helada y su IQ baloncestística habían hecho que Kerr optase por él de inicio en los últimos tres partidos del curso, curiosamente los tres que han dado el título a Golden State. En ellos el chico anotó 22, 14 y 25 puntos, pero estas cifras no sorprendieron a quienes conocieron al Andre de los Sixers. Lo que le ha valido a Iguodala el MVP ha sido la concentración con la que ha defendido al mejor jugador del mundo. No es que asfixiase a LeBron del todo, pero sí empeoró sus quehaceres. Así lo corroboró Kerr: “Es curioso decir que, cuando un tipo logra 44 puntos, su defensor ha hecho un gran trabajo, pero eso pienso de Andre.”

El galardón es aún más chocante que el del año pasado a Kawhi Leonard. El ex alero de San Diego State compartía equipo con Duncan, Parker, Ginóbili o Diaw, jugadores ya muy alejados de su plenitud, pero Iguodala tenía al lado a Curry, la irrupción más feroz del último lustro en el baloncesto norteamericano, un chico ha reventado series lazando triples mal seleccionados que siempre, siempre, siempre entraban. Ha habido algo extraterrestre en su tiro tras dribbling, pero la defensa de Iguodala a James ha sido tan extraordinaria se ha llevado la palma. Cuando escucha al protagonista, uno se da cuenta de que el baloncesto es algo más que una pelota y un aro: “LeBron no tiene ninguna debilidad evidente, así que tienes que fijarte en los pequeños detalles para incomodarle… Son 11 años recogiendo toda esta información. Soy un adicto a esto”

Finales NBA: La película del Game 6, el anillo de los Warriors

El anillo de la NBA ya está en Oakland tras el triunfo en el sexto partido de las Finales NBA de los Golden State Warriors, el cuarto anillo para la franquicia que logró el primer título de la competición en 1947, que llega 40 después del logrado en 1975. Stephen Curry se convierte en el primer jugador en vencer a todos los integrantes del quinteto ideal de la temporada regular, y Andre Iguodala el primer MVP de las Finales con un perfil de reserva durante la gran parte del curso. Entre récord y récord, también los números titánicos de un LeBron James solitario, que acabó claudicando ante el despliegue colectivo liderado por la pizarra de Steve Kerr. La NBA, una vez más, nos ofrece el relato en formato audiovisual, con la mini-movie del alirón de los californianos:

Finales NBA: Los Golden State Warriors, campeones 40 años después

Stephen Curry tan solo necesitó brillar en el último cuarto de las Finales NBA para recoger el cetro de las manos de LeBron James y recuperar la sonrisa que ha lucido toda la temporada.  El anillo de la NBA vuelve a las vitrinas de los Golden State Warriors después de cuatro décadas gracias a la magia del otro hijo pródigo del pueblo de Akron, que deja al estado de Ohio sin su primer título en las grandes ligas estadounidenses en más de 50 años. Los Cleveland Cavaliers cayeron en casa por 97-105, víctimas del despliegue colectivo y el divertimento del nuevo campeón, el mejor equipo de la temporada regular, de los playoffs y, sin duda, de las finales.

2015 Finales NBA - Game Six
Una vez más, como los San Antonio Spurs, que ceden ya la condición de campeones a los californianos, el conjunto se impuso al individuo. Los Warriors no lucieron ni al mejor Curry ni a nadie en particular. Steve Kerr mantuvo su apuesta por los quintetos pequeños, quizás la principal clave del campeonato. Andre Iguodala, elegido MVP de las Finales, lideró la anotación de Golden State con 25 puntos y 5 asistencias. Su mayor contribución, la del primer MVP que no ha sido titular durante todo el año, fue frenar a un LeBron estratosférico. Igual que Kawhi Leonard el pasado curso, el MVP tuvo un destacado componente defensivo y la misma misión.

Mientras tanto, el MVP de la temporada pisó el acelerador después de acumular un triple de siete intentos en tres cuartos. Brilló una vez más delante de sus conciudadanos, pero su corazón estaba en Oakland, donde se ha convertido en el jugador del momento. Acabó con 25 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias, con la sonrisa de nuevo presente en su rostro…

[La crónica completa en Mundo Deportivo] + [Andre Iguodala, una nueva raza de MVP]

Pronósticos 16/06/15 #NBAesp – Finales NBA 2015

Pronósticos 16/06/15 – Game 6

Pronósticos 16/06/15

 

Primer match-ball para Cleveland, que jugando en casa y con un jugador como LeBron dudo mucho que vayan a ceder tan facilmente. Es cierto que ese hándicap no es demasiado relevante, pero dado que hasta ahora no hemos tenido ningún buzzer, no quiero arriesgarme a que ocurra esta noche. EN cuanto a los triples, sólamente en el Game 4 vimos a unos Cavs paupérrimos en cuanto a acierto des del triple, de hecho ha sido el único partido en el que han quedado por debajo de los 9 triples anotados, y sinceramente teniendo ahí a JR Smith, Shumpert o James Jones es de esperar que no nos cueste excesivamente lograrlo (salvo hecatombe).