Remontada de los Warriors y golpe de autoridad de los Heat

Los Golden State Warriors sumaron el segundo punto de la serie tras derrotar a los Portland Trail Blazers por 99-110 en un partido en el que los pupilos de Steve Kerr tuvieron que remontar para sellar el triunfo. Todavía sin el lesionado Stephen Curry, los Blazers estuvieron a punto de dar la campanada, pero un último cuarto de 12-34 favorable a los de San Francisco, evitó males mayores. Klay Thompson volvió a liderar a su equipo con 27 puntos, mientras que Damian Lillard (25 puntos) y CJ McCollum (22) fueron los mejores de los Blazers.

Dragic Whiteside

El primer partido de semifinales entre los Miami Heat y los Toronto Raptors se lo adjudicaron los de Florida, tras imponerse en el Air Canada Center por 102-96, y ya de paso, hacerse con el factor campo. El partido se decidió en la prórroga, a la que se llegó con un triple de Kyle Lowry desde medio campo. Un Lowry que, por otra parte, estuvo fatal en el tiro (3 de 13), y que acabó con siete puntos. Goran Dragic y Dwyane Wade fueron los mejores de los Heat con 26 y 24 puntos, mientras que en los canadienses, Jonas Valanciunas se fue hasta los 24.

La imagen

El dato

Los 12 puntos encajados en el último cuarto por los Golden State Warriors, empatan con la mejor marca de la franquicia en cuanto a puntos encajados en el último cuarto en un partido de Playoffs. Además, el parcial de +22 (34-12), supone la mayor diferencia en un último cuarto desde un partido de Playoffs de los Warriors en el año 1987.

La cita

«Estoy intentando recuperar la chispa. No sé dónde está», admitió Kyle Lowry tras su pobre partido en cuanto a acierto y anotación. Tras el encuentro, el base de los Toronto Raptors se quedó hasta la madrugada tirando a canasta.

El Top 5

Primera ronda: Los Warriors ganan sin Curry y los Thunder tropiezan

Tercera jornada de los Playoffs de la NBA, y nueva victoria de los Golden State Warriors, que se impusieron por 106-115 a los Houston Rockets en un encuentro en el que Stephen Curry no jugó ni un minuto debido a la lesión en el tobillo sufrida en el primer encuentro. Pese a la ausencia del base de Akron, los pupilos de Steve Kerr se apuntaron el segundo tanto en la eliminatoria gracias al buen juego colectivo.

Klay Thompson lideró el ataque del equipo de la bahía de San Francisco con 34 puntos, seguido de dos actores secundarios que dieron un paso al frente como son André Iguodala (18 puntos), y Shaun Livingston (16). El equipo tejano plantó más resistencia que en la primera batalla, aunque los 28 puntos de James Harden no sirvieron para evitar una nueva derrota del equipo que dirige J. B. Bickerstaff.

celebración Warriors

Tras el primer e inesperado tropiezo ante los Indiana Pacers, los Toronto Raptors igualaron a uno la eliminatoria después de imponerse en el Air Canada Center por 87-98. El segundo clasificado del Este tuvo a Jonas Valanciunas como máximo anotador con 23 puntos, además de capturar 15 rebotes. El pívot lituano fue secundado por los bases Kyle Lowry y Corey Joseph (18 y 16 tantos respectivamente). Los Pacers de Paul George, autor de 28 puntos, no vivieron su mejor noche en cuanto a anotación, y junto al ’13’ de Indiana, únicamente Monta Ellis alcanzó las dobles figuras en ataque con 15 puntos.

El encuentro de la noche más emocionante fue el protagonizado por los Oklahoma City Thunder y los Dallas Mavericks, que se llevaron la victoria por 85-84 en un final de infarto. Con la ventaja de un punto, Raymond Felton, que fue el mejor de los tejanos con 21 puntos, erró dos lanzamientos de tiro libre que le daban la oportunidad a los Thunder de atacar para ganar el encuentro.

Russell Westbrook asistió en el contraataque a Kevin Durant, pero el alero falló la entrada a canasta. Steven Adams se hizo con el rebote y anotó, pero el tiempo ya había concluido. Pese a los 21 tantos de Durant, y a los 19 de Westbrook, los Mavericks de Rick Carlisle, que jugó solamente con nueve jugadores, igualan la serie en un resultado sorprendente.

La imagen:

El dato:

Pese a los 21 puntos conseguidos ante los Mavs, Kevin Durant firmó su peor actuación desde que es jugador de la NBA. Únicamente anotó siete de los 33 tiros que lanzó a canasta, siendo su peor marca tanto en porcentaje como en tiros fallados. Igualó con 26 errores a Michael Jordan en un encuentro de Playoffs del año 1997.

La cita:

«Ahh, es mucho más fácil sin él por ahí, es un compañero muy egoísta», declaraba Klay Thompson con un tono irónico sobre la ausencia por lesión de su compañero Stephen Curry . «Sólo estoy bromeando, hombre, es exactamente lo contrario a eso. Creo que hemos demostrado que es difícil llenar ese vacío».

El Top 5:

El All Star despide a Kobe con un fin de semana de lujo

La noche prometía emociones fuertes y así fue. El partido de las estrellas en sí quedó al margen en lo que se convirtió en un sentido homenaje de la NBA a una de sus figuras clave de las pasadas dos décadas. Kobe Bryant recibió el calor del público y la afición en Toronto, que organizó el primer All Star fuera de Estados Unidos en una edición que pasará a la historia por despedir a un jugador de época y por renovar, al mismo tiempo, la ilusión de los fans en el concurso de mates del sábado.

Entre miles de mensajes, reverencias y vídeo-homenajes, la figura de Bryant se dio su penúltimo baño de masas antes de poner punto y final a su brillante carrera deportiva con una actuación destacada en un partido que no sorprendió y se convirtió en una pachanga que se llevó la conferencia Oeste por un 196-173 de récord. Es la mayor anotación total en un All Star (369 puntos que superan los 321 del curso pasado) y también la mayor al intermedio, ya que ambos equipos sumaron 182 puntos al descanso.

La presentación a cargo del Cirque du Soleil, una apertura de guión magnífica y digna del mejor espectáculo estadounidense (incluso por encima del ‘half-time’ de la pasada Super Bowl), hizo presagiar una velada mágica. Y así fue para quién no esperaba grandes sorpresas o grandes defensas en un partido que año tras año (ya van tres seguidos) sigue rompiendo récords de anotación total.

Magic-Johnson-Kobe-Bryant-NBA

Con una sonora ovación en la presentación de los jugadores, bajo la mirada de su amigo Pau Gasol, Toronto recibió a Kobe Bryant, el último en ser presentado del elenco de All Stars. Antes del ‘tip-off’,  continuaron las reverencias al astro angelino con un vídeo-homenaje proyectado en las pantallas gigantes del pabellón. La NBA se volcó en la despedida, que más allá de los discursos tuvo pocos ‘flashes’ de juego.

«Todo el mundo quería ser cómo AI, Kobe, Mike, uno de esos tipos», explicaba John Wall con palabras muy bien encontradas antes del plato principal del fin de semana. «Ha sido el Michael Jordan de nuestra era, en mi opinión», apuntó el base de los Washington Wizards, que apenas tenía 7 años cuando Bryant irrumpió en la NBA.

«Quería ser parte de esto. Me va a emocionar verle. Espero que lo disfrute», compartió Gasol, amigo y compañero del #24 en dos de sus cinco viajes hasta el anillo en Los Ángeles. “Es como estar viendo a Michael Jordan. Me he quedado mirándole. Es impresionante. Comete errores, pero es increíble como los supera”, comentó Gregg Popovich, especialmente tierno con el gran icono que ha rivalizado con sus soberbios Spurs en la última década y media.

LeBron-Bryant-All-Star-Salto-Inicial

El comienzo del partido dejó otra imagen eterna. Kobe y LeBron compartieron el salto inicial, un año más tarde del icónico salto entre los hermanos Gasol en Nueva York. Fue la imagen del cambio definitivo, la cesión del testigo entre dos generaciones de la NBA, la que creció con Bryant de referente y la que abandera el que para muchos es el jugador más completo del momento, un James que tras su dominio avasallador de los últimos cursos está  a su vez más cerca de ceder el trono a Stephen Curry y compañía (si no lo ha hecho ya).

Cuando yo era un adolescente, seguía su trayectoria. Verle pasar del instituto a la NBA fue una fuente de inspiración”, decía LeBron antes de encarar la pachanga dominguera en Toronto. Para Kobe, él nunca fue un rival directo, sino un joven con un futuro gigante por delante. «Sentía que éramos de generaciones completamente diferentes. Desde que entró en la liga siempre le he dado consejos», explicaba hace unos días en su última aparición en la pista de los Cleveland Cavaliers. Se fundieron entonces en un abrazo, un gesto que ayer se repitió a raudales.

Kobe-LeBron-All-Star-2016

Más allá del resultado, de los números y del MVP para Russell Westbrook (31 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias), la noche fue de un sólo tipo, del hombre que enlazó la era de Michael Jordan con el baloncesto contemporáneo del todoterreno LeBron o el mágico Stephen Curry. «He sido un privilegiado al poder verle jugar, Kobe nos ha regalado 20 años increíbles», le elogió en horario de prime-time la que es, seguramente, la mayor leyenda Laker de la historia junto a Bryant, un Magic Johnson –sin olvidar a West y Kareem, claro– que fue además protagonista de otro de los grandes homenajes en un All Star, cuando volvió de su retirada obligada por el VIH en 1992.

Michael Jordan, en 2003, fue el único que recibió un homenaje similar para poner la guinda a su trayectoria. «Se marcha de la manera que él ha elegido. Se merece este homenaje y tengo ganas de ver cuál será su siguiente reto, será divertido porque sé que tiene varios planes de futuro», comentó ‘His Airness’, el reflejo que siempre vio en el espejo el propio Kobe.

«Quiero daros las gracias a todos por el apoyo que he recibido estos días y durante mi carrera. He sido muy afortunado de poder disfrutar del juego que amo durante más de la mitad de mi vida», compartió Bryant con la voz entrecortada antes de empezar el ‘show’ que acabó con un triunfo más en su hoja de servicio, lo que en el fondo ha impulsado su leyenda y lo que sellará su puesto en el edén del baloncesto mundial.

Una vez más, la NBA le dio las gracias. Y nosotros también lo hacemos.

Resultado, MVP y boxscore completo:

NBAesp-All-Star-Game-2016-Stats

Screen Shot 2016-02-15 at 05.19.53

Fiebre renovada por el sábado noche

Aaron-Gordon-All-Star-Dunk-Contest-2016

El título de campeón del concurso de mates del All Star 2016 fue para Zach LaVine (Minnesota Timberwolves), que repitió galardón tras  irrumpir como el mejor matador que se recuerda desde Vince Carter en Nueva York el curso pasado. En un concurso brillante, de los mejores de toda la historia, Aaron Gordon (Orlando Magic) puso los mejores vuelos y mayor creatividad que el resto de participantes, siendo un digno rival de LaVine e incluso el favorito de los aficionados al término de la noche. En la final contra el jugador de los Timberwolves, un extraterrestre de saltos suaves y plásticos, se necesitaron cuatro mates para decidir el ganador y, lo mejor, la gente se quedó con ganas de más espectáculo.

Improvisando venció LaVine, pero antes Gordon se ganó al público con tres mates jamás vistos con la ayuda de Stuff, la mascota de los Magic. Usando un ‘hooverboard’ (una especie de monocíclo eléctrico), el nuevo juguete de moda entre adolescentes; o pasándose el balón en posición de yoga bajo las piernas, el que fue sin duda el mejor vuelo de una noche del sábado en Toronto, fue el gran protagonista de la noche en un concurso que funcionó mucho mejor que en las pasadas ediciones gracias a varios cambios de guión.

Para empezar, la introducción de pívots en el concurso de habilidades permitió que Karl Anthony-Towns  (Minnesota Timberwolves) diera la sorpresa y se llevara la primera competición de la noche por delante de un base puro como Isaiah Thomas (Boston Celtics). Los Wolves, por cierto, completaron el pleno al ganar con LaVine el MVP del Rising Stars el viernes y llevarse todas las competiciones dónde tenían representación.

En el concurso de triples venció Klay Thompson, el ‘Splash Brother’ secundario, por delante del favorito, su compañero y MVP de la liga Stephen Curry. La conclusión, en todo caso, es que los Warriors tienen a la mejor pareja anotadora de la actual NBA, incluso para los eventos más festivos. Kevin Hart y Draymond Green protagonizaron la anécdota divertida de la velada, cuando el primero retó al segundo a un improvisado concurso de triples que el cómico estadounidense logró empatar sobre la bocina a la estrella de los Warriors.

Sin duda, hacía tiempo que el sábado no deparaba tantas sorpresas, y, en esencia, hacia tiempo que la afición no vibraba con una final de concurso de mates que recordó el duelo entre Michael Jordan y Dominique Wilkins en 1988, el hasta ahora considerado mejor evento de la historia.

Fotos: EFE / NBAE

Los Warriors y el ocaso de la era de LeBron James

El hombre que dominó la NBA hasta el curso pasado y copó la gran mayoría de portadas y titulares durante casi 15 años, incluso antes de debutar en la mejor liga del mundo, está en un cruce de caminos en su notable y celebrada carrera deportiva. LeBron James volvió hace un año a Cleveland para intentar sellar su leyenda con un título inédito en una ciudad maldita dentro del deporte profesional de los Estados Unidos.

LeBron-James-Solo-Cleveland-Cavaliers-Golden-State-Warriors

No contaba con la eclosión del conjunto más innovador y dominante de lo que va de siglo XXI, unos Golden State Warriors liderados por el indiscutible nuevo rey de la liga, el asombroso Stephen Curry, que arrollaron a unos Cavaliers bajo mínimos en las pasadas Finales y que, hace un par de días, demostraron que ni con la salud a tope sus máximos rivales en el Este (pensando en el anillo y en una hipotética revancha) pueden con ellos. De hecho, el 132-98 con el que arrasaron en el Quicken Loans Arena deja a LeBron en medio de una páramo de desolación. Se le vio cabizbajo y aturdido, incapaz de ser positivo ante un hipotético reencuentro en el máximo aparador del baloncesto estadounidense en junio.

Ante la exhibición de Curry y sus colegas en casa del máximo rival –hablando en clave Este-Oeste, ya que los San Antonio Spurs siguen a la estela en su conferencia–, que significó la peor derrota casera para James en lo numérico (34 de desventaja), muchos se preguntan si es el fin de la era LeBron en la NBA. Ya con 17 años, el futuro Rey de la liga fue coronado por contratos de zapatillas millonarios y un incesante protagonismo en las portadas de los máximos exponentes de la cultura del baloncesto (Sports Illustrated, ESPN y un largo etcétera…).

Hasta hace nada, ese primer plano fue acaparador a pesar de la existencia de otros gigantes como Kobe Bryant, Tim Duncan, Kevin Durant y ganadores de anillos únicos como Dwyane Wade o Dirk Nowitzki. El tipo con más hype fue hasta hace muy poco LeBron, año tras año. Ahora otro chaval de Akron, Ohio, menuda coincidencia la de esta ciudad, acapara toda la atención día tras día. Curry es el nuevo monarca, se ganó su puesto ante el mismísimo James y sigue sumando méritos en la presente campaña, en la que parece que nadie está a la altura de él y sus compañeros. En un artículo para Bleacher Report, el periodista Kevin Ding estiró quizás demasiado su argumento y tituló que LeBron está al borde de convertirse en un jugador irrelevante. Sin duda, James no tiene nada de irrelevante, pero, como dice el autor de la polémica pieza, nunca se le había parado tan poca atención. En su caso, la poca atención sigue siendo mucha, que no se malinterpreten mis palabras. «Sin duda, se hace más famoso con el paso de los años… pero el sentimiento de su dominio absoluto en el deporte ha desaparecido«, escribe con bastante razón Ding. LeBron-James-Stephen-Curry-NBA-Best Con 31 años y una espalda problemática, LeBron necesita más que nunca compartir su talento para buscar su tercer anillo, el que sellaría un relato brillante al otorgar a sus conciudadanos el primer título de campeones en su historia. Sin embargo, a nadie se le escapa que Kyrie Irving, también acechado por los problemas físicos, no está al nivel que luce desde antaño Curry. Tampoco el hecho de que Kevin Love no ha logrado superar la barrera que separa su realidad como jugador de su potencial real en los años con los Minnesota Timberwolves. Otros actores principales como Andre Iguodala, Draymond Green o Klay Thompson no encuentran ni punto de comparación en el roster de los Cavs. Wade y Bosh fueron mucho más para James, en sus dos títulos con los Miami Heat, de lo que están siendo Irving y Love para él en los Cavs. Incluso la evolución como entrenador inexperto fue mucho más pronunciada en el caso de Erik Spoelstra que en el de David Blatt. «Hicieron lo que quisieron», comentó LeBron tras la contundente derrota del otro día. «Ante los mejores equipos quieres jugar bien, y no lo hemos logrado. Estamos 0-3», añadió James sobre su récord ante los Warriors y los Spurs, las superpotencias del Oeste, en lo que va de curso. «Esta noche es un ejemplo de cuán lejos tenemos que ir para ganar un campeonato», sentenció sobre el varapalo recibido. Steph-One-Bad-Day La ESPN reveló algunos datos de la paliza del otro día. Ningún equipo de LeBron había hasta ese momento llegado a ir 43 abajo en el marcador. Tras su ausencias en las Finales del curso pasado, muchos creen que Irving y Love hubieran cambiado el desenlace del relato, pero en sus dos choques de esta temporada no han hecho nada para confirmar esta línea de pensamiento. Ambos se han combinado para un pobre 13 de 47 en tiros de campo, con un 2 de 17 desde el perímetro ante el equipo que más anota desde el triple. En la derrota del día de Navidad, los Cavs lograron frenar a Curry con una defensa double-team, pero la misma táctica ya no pudo pararle en su segunda cita en menos de un mes. De nuevo, pasada la treintena, LeBron sigue siendo un atleta prodigioso. Aún así, la edad pesa para cualquier jugador y los números, a pesar de seguir siendo toda una institución dentro de la NBA, ya no logran liderar con las nuevas generaciones pisando fuerte y explotando su juventud al máximo –el mayor ejemplo es Anthony Davis–. Sin empeorar drásticamente, James ha reducido su aportación en varios apartados estadísticos sin encontrar sustitutos en las piernas y muñecas de sus compañeros.

Muchos escollos y un reto imposible –como ya demostró él solito en sus magistrales e inútiles pasadas Finales– para el Rey destronado, que debe buscar nuevas fórmulas para evitar el ocaso de sus días en el reino de la NBA y quitarse de en medio la guardia real de los Warriors sin tener que recurrir a empujones sobre el parquet. LeBron todavía tiene, eso sí, la posibilidad de superar la adversidad y recuperar el trono perdido ante Curry y su magnífica banda.

P.D. ¡Ah! Y cuidado con los San Antonio Spurs, que vuelven a la carga y amenazan ya de cerca, tras 11 victorias consecutivas, el dominio de Golden State en el Oeste y sus aspiraciones de llegar al récord de los Chicago Bulls de Jordan en 1996. Ambos equipos se enfrentan el próximo día 25, un choque imperdible.

Inimitables: nadie puede con los Warriors

Los Golden State Warriors están reestructurando el panorama baloncestístico global. Su juego es aspiracional, a todo el mundo le gustaría poder imitarlo y por este preciso motivo se han convertido en la crème de la crème de la NBA y en un rival imbatible, que suma ya 27 triunfos consecutivos. Tras su inicio de 23-0, los de Oakland han igualado la segunda mayor racha de victorias seguidas de la historia, que estaba en posesión de los Miami Heat del ‘Big Three’ (2012-2013) y están sólo a seis más del récord absoluto de Los Angeles Lakers de la temporada 1971–1972.

El de ayer ante Indiana Pacers (131-123) era un partido muy esperado por los aficionados, una nueva prueba del algodón para este equipo, que demostró dos cosas con contundencia: siguen intratables gracias a su estilo y, algo más relevante, nadie les puede contestar (a día de hoy) con sus mismas armas. En Indianápolis, los locales intentaron jugar al mismo ritmo desenfrenado y tirando a lo loco desde el perímetro. El primer cuarto dejó bien claro que fue un error: los Warriors se fueron al banquillo con un 44-28 a su favor.

Curry

Mientras que para los Pacers el estilo parecía un híbrido neurótico y algo desordenado, los de Oakland dieron una lección magistral de ejecución y, lo que para el resto es caos, fue orden impoluto. «No puedes sacar a [cinco] tipos y esperar que funcione porque sí», explicó Stephen Curry (29 puntos, 7 rebotes y 10 asistencias) tras el encuentro. «Necesitas tener al personal adecuado. Evidentemente, no fue algo que ocurrió de inmediato para nosotros. Llevamos tiempo haciendo esto, tres o cuatro años», añadió el hombre normal que enamora a los apasionados del baloncesto a diario.

Fue una primera mitad estratosférica que se saldó con un 79-60 favorable a los de la bahía, una brecha casi insalvable que dejó a aquellos que esperaban guerra sin aliento. Más que decepción, era incredulidad ante semejante exhibición (aunque llevan 23 jornadas así…). Klay Thompson, el Splash bro menos mediático, fue quién dejó verdaderamente ojipláticos a los espectadores, con 8 triples en la primera mitad y un saldo final de 39 puntos en el choque. «Sentí que iba a tener un partido así, fue una noche en la que tuve un montón de buenas opciones», declaró el máximo anotador del día.

La patente de los Warriors sigue intacta a pesar de no ser nada nuevo. Del small ball se lleva hablando mucho tiempo en el siglo XXI. Hasta ahora, nadie había encajado mejor las piezas del puzzle, que pasa por tener a secundarios que podrían ejercer de estrellas en otros equipos, tipos como Andre Iguodala, Draymond Green o Harrison Barnes (que no jugó por lesión). Al final del tercer cuarto, el casillero era demoledor: 111-83. «Tenemos que gestionar mejor los finales de partido. Teníamos un liderato de dobles dígitos y nunca quieres ganar dos o tres veces el mismo encuentro», comentó Curry sobre la empanada que sufren los suyos a la hora de confirmar sus palizas y convertirlas en triunfos.

Indiana, que mutó a su versión más defensiva, la que mejor rédito le dio en el pasado, remontó con los suplentes del rival en cancha y obligó a Luke Walton a sacar a los Warriors A a la pista. Con eso fue suficiente, pero cuando los Pacers dejaron de imitar a los vigentes campeones el parcial fue de 20-40 a su favor, poniendo por primera vez en apuros a los inimitables Golden State Warriors. Si no estás preparado, mejor no jugar de tú a tú a este equipo.

«Intentamos crear alguna de las cosas que ellos hacen«, explicó Frank Vogel ante de arrancar el choque (¡y miren el resultado!). «Lo hacemos porque es divertido, en primer lugar. Y porque da victorias. Eso sí, están a años luz de nosotros«, añadió el técnico de los Indiana Pacers, uno de los contendientes más serios del curso en la conferencia Este.

Imitar el estilo de Golden State parece la nueva moda, pero el mismo Curry se encarga de marcar territorio en la revista de ESPN: «Puedes intentar copiarnos, pero no tendrás a los jugadores. No hay otro Draymond, otro Klay o otro Andre. Si pones tu alineación small ball ante la nuestra, nos gustan nuestras probabilidades». Palabra del MVP, el hombre más deseado de la NBA en estos momentos.

#SemanaNBAesp 21/01-27/01 “Hey Brother”

La espera ha valido la pena: Los hermanos Gasol serán titulares y rivales en el próximo All-Star Game, y lo que es mejor, sin hacer ningún tipo de campaña para recaptar votos, bastaba con verlos jugar; ahora la única incertidumbre al respecto es saber si les dejarán llevar a cabo el salto entre dos, aunque todo parece indicar que así será (por status, merchandising, simbolismo…). Respecto al título “Hey Brother”, digamos que me gusta la cancióny era idónea.

Campeón – Que el ritmo no pare

“Hey Brother”

Siguen campeando en Atlanta, ya son 16 triunfos consecutivos los que acumulan y sorprendente sería que algún equipo fuera capaz de bajarles de la nube en los próximos días. Los calificativos para este equipo se agotan, especialmente en mi caso dado que los he nombrado campeones en las 4 últimas semanas, veremos hasta donde es capaz de llegar la racha y cuantos integrantes formarán parte del All-Star, por lo pronto el entrenador del Este será Mike Budenholzer, veremos quién o quienes le acompañan.

Líder de Conferencia – El carro de Klay

Cada año hay algún jugador especial que destaca por algún hecho o circunstancia y al que de la noche a la mañana acostumbran a florecerle incontables seguidores, lo vivimos hace dos temporadas con Curry, el año pasado fue el turno de Dragic, y a pesar de que la flecha apuntaba en dirección a Jimmy Butler, esta semana ha aparecido el sujeto en cuestión, Klay Thompson. Elegido mejor jugador de los últimos 7 días en el Oeste, promediando 33 puntos en las 4 victorias de los Warriors, pero sobretodo esos 37 puntos en 9 minutos ante los Kings que suponen la mayor anotación de la historia en un cuarto, partido que por cierto acabó con 52. Hace unas pocas horas se ha confirmado además la participación de ambos ‘Splash Brothers’ para el concurso de triples, acompañando así a Kyle Korver, not bad.

Most Improved – Titulares All-Star Game

Ya se conocen los quintetos titulares de ambas conferencias para el partido de las estrellas que tendrá lugar el próximo día 15 en New York. No se pueden considerar sorpresas dada la excelente temporada que llevan haciendo, pero llama la atención que Stephen Curry haya desbancado a LeBron James como el jugador con más votos recibidos, prueba una vez más de la sensacional temporada del base de Akron; y como no, la incursión a última hora de Kyle Lowry en detrimento de Dwyane Wade, algo que pocos podían llegar a pensar dada la enorme distancia que les separaba, pero que al parecer viene condicionada por el apoyo en las redes sociales de Drake y Justin Bieber, de todas formas es innnegable que el base de los Raptors lo merece más que el capitán de los Heat actualmente.

Conferencia Oeste: Stephen Curry (GS) 1,513,324 – Kobe Bryant (LAL) 1,152,402 – Anthony Davis (NO) 1,369,911 – Blake Griffin (LAC) 700,615 – Marc Gasol (Mem) 795,121.

Conferencia Este: John Wall (Was) 886,368 – Kyle Lowry (Tor) 805,290 – Carmelo Anthony (NY) 647,005 – LeBron James (Cle) 1,470,483 – Pau Gasol (Chi) 974,177.

Como bien sabéis Kobe Bryant va a ser baja para lo que resta de campaña (mañana mismo se espera que le operen del hombro), por lo que la NBA deberá nombrar a su sucesor de entre la lista de suplentes seleccionada por Steve Kerr. Por votos y actuación esta primera mitad de temporada debería ser James Harden, pero siendo del mismo equipo que el entrenador y tras las últimas dosis de ‘hype’, no podemos descartar tampoco la opción Klay Thompson.

Mitad de Tabla – Tormentas sanas

Anoche mismo la NBA se vio obligada a suspender los encuentros que iban a llevarse a cabo en New York City debido a las inclemencias del tiempo. El choque que iba a enfrentar a Knicks y Kings ha sido trasladado al martes 3 de marzo, en el Madison Square Garden; mientras que el Nets-Blazers ha sido llevado al lunes 6 de abril, en el Barclays Center de Brooklyn. Una vez más impecable gestión por parte de la NBA que no solo suspende el partido con antelación sino que además al hacerlo ya informa sobre las fechas a utilizar en ambos casos.

Fuera de PO – Alegrías limitadas

Apenas 15 partidos ha durado la alegría en ‘Motown’ y es que Brandon Jennings va a ser baja lo que resta de curso debido a un desgarro en el tendón de aquiles, en concreto se estima un periodo de recuperación de entre 6 y 9 meses. Las opciones de playoff parecen esfumarse a priori, es cierto que DJ Augustin va a dar un paso adelante en cuanto a anotación, pero evidentemente no cuenta con el manejo de balón que su homólogo titular. Los primeros rumores apuntan al posible fichaje del argentino Pablo Prigioni, incorporación que bien podría valerles una 8ª plaza siempre y cuando Miami y Charlotte lo permitan, aunque por ahora están relativamente cerca (3 victorias).

The Tankings – Brooklyn Nets

Parecen empecinados los ejecutivos de los Nets en desmantelar el equipo y empezar de 0 con las vistas puestas al futuro más inmediato, y es que como bien recordareis en las últimas semanas han puesto a la venta tanto al equipo como a sus estrellas. Después de varias reuniones con los Thunder por Brook Lopez, veremos como termina el asunto, parece habérsele añadido en las últimas horas el interés de Charlotte en incorporar a Joe Johnson a sus filas a cambio de varios jugadores, entre ellos Lance Stephenson. Faltan pocas semanas para que se cierre el mercado de traspasos y todo apunta a que va a haber movimientos importantes en Brooklyn.