The Green Trend – Outsiders NBA 2×17

Kyrie Irving y los veganos en la NBA

La NBA siempre va a la cabeza de muchas cosas, y la alimentación deportiva tampoco es una excepción en la liga estadounidense. Las últimas tendencias han cambiado métodos de entrenamiento, pero los jugadores han descubierto todo un mundo en el arte de la nutrición.

No son pocos los jugadores que se han pasado al vegetarianismo y al veganismo, liderados por referentes como Kyrie Irving, Dame Lillard o Victor Oladipo. Si miramos para casa, tenemos el caso de Marc Gasol, que cambió sus hábitos de alimentación en 2014 tras sufrir una importante lesión. Nuestros Outsiders NBA hablan esta semana de la relación entre alimentación, salud y alto rendimiento deportivo.

Apuestas NBAesp – 102a Jornada Temporada Regular 2018/19

Con suspense máximo pero todo entró y volvimos a estar en positivo!

Última Jornada: +5.54 unidades
Total mes Enero: +1.88 Unidades
Puedes consultar nuestro balance AQUÍ

Ausencias para esta noche:

 

1) Boston Celtics vs Brooklyn Nets
Kyrie Irving +25.5 ptos
Cuota @2.00 [Betfair]

Stake 3

Viendo como llega el base a este parón del All-Star resulta impensable no ir en favor de su Over de ptos, lleva 5 partidos por encima de la línea y con tantas bajas en defensa para los Nets el de hoy promete ser un precioso duelo anotador entre él y Russell. En cierto modo nos preocupa que lo sienten buena parte del último cuarto si van por arriba de muchos, pero ahora que Smart es titular se encuentra mucho más liberado en ataque, y salvo porcentajes nefastos horrorosos debería llegar a los 26 que necesitamos con cierta solvencia. Rozier tiene un pie en la rampa de salida y ahora con Brown y Hayward suplentes tiene aún mayor protagonismo en la ofensiva local.

 

2) Combi: IND-GSW + MEM-DEN
Warriors -4.5 + Gana Denver
Cuota @2.13 [Bet365]

Stake 3

Viendo como están los Warriors ahora que ha vuelto Cousins, y viendo lo mal que están los Pacers ahora que se ha ido Oladipo… Nada mejor ni más aprovechable que este Hándicap de -4.5 en favor de los actuales campeones. Decir tiene que Indiana viene de perder anoche en Memphis (que dice mucho de su momento actual), y que son el equipo que más asistencias permite en este mes de Enero, así que si los Warriors andan acertados en la circulación es muy probable que se lleven el encuentro de calle, veremos.

Y como no podía ser de otra manera, Denver que visita Memphis. Los Grizzlies tienen varias ausencias por lesión, medio equipo está en la picota de cara al cierre de traspasos, y viniendo de jugar anoche y ganar me cuesta muchísimo creer que hoy puedan sumar la segunda consecutiva ante un equipo con tantos recursos como los Nuggets. Si no hay lesiones ni cosas raras deberían ganar bien hoy.

 

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Tipster NBAesp – Apuestas 31ª jornada

Excelente jornada de aciertos esta pasada madrugada, empañado únicamente por el fallo en el Under de Ricky Rubio (por medio punto), pero que nos dejó buenísimas sensaciones y nos permite llegar a mediados de Noviembre con un balance cercano al verde.

Jornada de ayer:  +3.885 unidades
Total mes Noviembre: -0.53 Unidades
Puedes consultar nuestro balance AQUÍ

Ausencias para esta noche:

1 2

1) Boston Celtics – Golden State Warriors
Celtics +3.5 HT
Cuota @1.95 [Bwin y Bet365]
Stake 1.5

Autentico partidazo ante las 2 rachas de victorias más largas de la actual NBA: 7W seguidos Warriors y 13W seguidos los Celtics. Vayamos a los números, en el mes de Noviembre los Warriors les cuesta despegarse en el marcador al descanso, así pues vemos que en lo que va de mes no han ido ganando de 3 puntos o más en un total de 4 de 6 partidos, en los 3 últimos partidos han ido empatados (1 vez Orlando) y ganando por 1 (2 veces Sixers y Wolves). Por otro lado los Warriors suelen empezar el 3Q enchufados y es aquí donde normalmente meten ventaja a sus rivales.

Los Celtics por su parte es otro equipo que les cuesta empezar y sus partidos suelen ser igualados hasta el descanso, pero viendo la estadística podemos ver que han ido al descanso ganando o perdiendo por 3 puntos o menos en 5 de 8 partidos por lo que la estadística vuelve a darnos altas posibilidades de acertar este pick.

2) Boston Celtics – Golden State Warriors
Kyrie Irving +23.5 puntos
Cuota @1.85 [Bwin] @1.83 [Bet365]
Stake 2

Si Boston tiene alguna posibilidad de ganar hoy debe de ser gracias a Irving, el jugador mostró un nivel muy elevado en su anterior partido contra los Nets y esta noche debería de seguir con esta tendencia. Por otro lado Stephen Curry es probable que juegue pero viene de perderse el último partido donde jugó por lo que es probable que no este al 100% sobre todo en defensa.

3) Phoenix Suns – Houston Rockets
Clint Capela +11.5 rebotes
Cuota @1.85 [Bwin] @1.66 [Bet365]
Stake 1.5

Vamos a aprovechar el buen estado reboteador de Capela para esta noche, vamos con unos datos interesantes:

  • Capela promedia en Noviembre 11.8 rebotes/partido
  • En los últimos 4 partidos ha cogido 11 rebotes o más
  • En los 7 partidos jugados en noviembre ha cogido 11 rebotes o más en 5 partidos de 7
  • En Noviembre siempre que juega 28 minutos o más coge 11 rebotes o más

A todo esto si sumamos que Tyson Chandler y Greg Monroe son serias dudas para esta noche hace de este pick un caramelito:

Actualización:

Finalmente Tyson Chandler es baja para el partido de hoy y el de maña contra los Lakers por lo que el pick de Capela coge aún más valor:

Recordad que esta y otras apuestas que hagamos a lo largo de la jornada las podréis seguir a través de nuestro nuevo Grupo de Telegram: https://t.me/onlystakebasket

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Kyrie Irving, para ganar hay que arriesgar

El 4 de diciembre de 2010 a Kyrie Irving le crujió el dedo gordo de su pie derecho en Butler. A pesar de haber anotado 17 puntos en la segunda mitad de la contienda, el point guard de la Universidad de Duke salió del parqué a pata coja; la cara le gemía.

Unos días después, Krzyzewski no apagaba las alarmas: “Es una lesión muy seria. Está siendo examinado por especialistas de diferentes partes del país.”. La preocupación de Coach K era comprensible, pues si bien era sólo un freshman –estudiante de primer curso universitario–, a sus dieciocho años Irving era ya la mayor promesa del baloncesto no profesional en EEUU.

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Con estas, el maldito percance salpicaba también al Draft de junio, y por ende a determinadas franquicias de la NBA poco dadas al riesgo —o, de hecho, muy aficionadas a arriesgar sin acertar.

De repente, la que parecía ser una apuesta de beneficios seguros, se había convertido en un riesgo. Que la recuperación de ese dedo quedase en parcial, o que ésta modificase la pisada de Irving, podía significar una violenta alteración de su baloncesto. Y sin embargo, los Cleveland Cavaliers invirtieron todas sus esperanzas en el muchacho. Atravesado ya el árido Año I después de LeBron, la entidad de Ohio tuvo la fortuna de encontrarse con el primer pick del Draft, y eso le obligaba a concentrar su futuro en una decisión.

Contraídos ya vínculos con Irving, las cosas no empezaron bien para ellos. La recuperación se dilató mucho más de lo esperado, y de hecho Kyrie no debutaría hasta el 17 de diciembre de 2011. Es decir, 378 días después de su lesión. Fue un estreno tardío, pero aquella noche en Detroit los Cavs ya empezaron a sospechar que habían acertado. Sus dotes para driblar o atacar la canasta estaban intactas.

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Irving creció veloz como el pelo, y en sólo unos meses ya agarraba el balón cuando ardía. Años después su condición de primer espada se desvaneció, y no por cualquier razón. LeBron James había vuelto a su tierra a decirle a esas gentes que habían quemado su camiseta en 2010 que se comprasen otra, que había que vestirla en las Finales.

La deidad contemporánea de la Costa Este no necesitó ningún tipo de transición, y en junio de 2015 tenía a los Cavs ante el compromiso. James estuvo titánico como de costumbre, pero el sabido quinteto de ‘los bajitos’ que Steve Kerr dispuso para atacar las debilidades de su rival acabó por darle el campeonato a Golden State. Aunque se apostillaba un asterisco, y decía que si el menisco no hubiese privado a Irving de cinco de los seis encuentros la serie podría haber sido bien distinta. Era sólo una conjetura, pero en junio de 2016 el point guard de Cleveland lo ha corroborado.

Sospechábamos que el techo de Irving era muy alto, pero en estas Finales lo ha roto. Jamás habían imaginado ni mentores ni admiradores que Kyrie pudiese aglutinar semejante volumen de anotación. Su abanico de finalizaciones siempre ha sido muy amplio, pero haya sido capaz de exhibirlo con esta frecuencia escapa a los pronósticos de los más optimistas. Kyrie se mueve entre el tráfico como un escualo en una ría. Esquiva a su marca y ataca el aro atrayendo a una segunda. Normalmente ese segundo defensor siempre es más alto y más fuerte que él, pero el ‘2’ de los Cavs se las apaña para encestar.

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En estos siete partidos se han sucedido los and ones, los rectificados, e incluso fade aways repentinos que muchos no esperábamos. En repetidas declaraciones durante la contienda, Irving ha hecho mucho hincapié en el concepto de “el espacio”, ése que le han brindado los aclarados de Lue o los bloqueos de su compañero escoba, Tristan Thompson. Su velocidad de ejecución hacía el resto.

No debiera pasar desapercibido su acierto desde la línea de tres. Hasta 15 puñales clavó desde el perímetro en las Finales, incluido el que anota a marcador igualado en el último minuto del Game 7, el que su entrenador ya ha bautizado como “uno de los tiros más grandes de la historia de la NBA.”. Quien acapara todos las miradas tampoco duda en señalar la providencial actuación de su compañero. “Ellos han tratado de hacerlo postear varias veces con gente como Harrison Barnes, y él encestaba igual.”, dice James, que en estas Finales sí ha encontrado al par que en Florida era Wade. Uno que le descargue de la responsabilidad ofensiva en los cuartos calientes.

A fin de cuentas, dicen que para ganar hay que arriesgar. Y aunque ello no sea axioma, los Cavaliers arriesgaron y ganaron seleccionando a Kyrie Irving.

LeBron James cumple su sueño, los Cavaliers entran en la historia

Derrumbado en el suelo, llorando, así acabó LeBron James el partido más importante de su carrera profesional. Sí, por fin, había cumplido su sueño, había convertido a los Cleveland Cavaliers en campeones de la NBA y de paso había sellado su lugar entre los más grandes de la historia.

Nadie antes había remontado un 3-1 en las Finales de las NBA; nadie había llevado un anillo a la ciudad de Cleveland, que rompe así su maleficio de más de cincuenta años sin ningún título en las cuatro grandes ligas profesionales de Estados Unidos.

Para agrandar aún más la gesta, delante suyo, el mejor equipo de la historia en una temporada regular, unos Golden State Warriors del 73-9 que se fueron desdibujando con el paso de los playoffs. Ciertamente, hasta el séptimo partido no les habían derrotado tres veces consecutivas esta temporada.

Así ocurrió, y fue gracias a un tremendo triple de Kyrie Irving que encaró el final de la gran final a 53 segundos de la conclusión. Hacia más de tres minutos que ninguno de los equipos había anotado, agarrotados por la tensión y los nervios de la resolución definitivas, acuciados por el peso de la historia.

Irving desató el terremoto, pero el destino reservó la noche a LeBron James, que con un tiro libre a 10,6 segundos de su tercer título, saboreó la gloria eterna. Pam, victoria por 93-89 y MVP de las Finales sin discusión a pesar de que varios jugadores aportaron mucho más que un granito de arena a la excelente campaña de los de Ohio. Quizás, el tapón que le colocó a Andre Iguodala —vigente MVP de las Finales— fue otra señal de que los astros, esta vez sí, estaban con el ’23’ de Akron.

El Rey, el Elegido, terminó con 27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias en el séptimo, el tercer jugador en lograr un triple-doble en el choque decisivo por antonomasia. Kyrie, su fiel escudero y la auténtica magia de estas finales, sumó 26 tantos y, sobre todo, ese triple que quedará grabado a fuego en la memoria de los fans de los Cavs.

LeBron-Emotion

La otra cara de la moneda, por supuesto, fueron unos cabizbajos y desdibujados Golden State Warriors, que sin duda no lograron ser los mismos que arrasaron con todo el mundo en temporada regular. Stephen Curry acabó con 17 puntos, 5 asistencias y un rídiculo —y descriptivo— intento de triple que ni tocó aro; Klay Thompson, su Splash Brother, confirmó los malos augurios con 14 tantos y combinándose para un 6 de 24 en triples con su hermano de perímetro.

De hecho, los Cavs podrían haber arrasado de nuevo de no ser por Draymond Green. El todoterreno de la bahía se marcó un partidazo a la altura del histórico LeBron con 32 puntos, 15 rebotes y 9 asistencias. Su alma dio una oportunidad al bicampeonato a los suyos, pero el resultado no sorprendió a nadie y proclamó a los Cleveland Cavaliers como justos, justísimos, vencedores.

LeBron volvió a Cleveland para cumplir un sueño, para consumar su promesa, y entregar un anillo a su estado y a su ciudad. La historia, tras conseguir lo que nadie consiguió jamás —remontar un 3-1 en contra—, le reserva un lugar muy especial.

En las próximas horas, más contenido sobre las Finales NBA en NBAesp.com

Kyrie y LeBron fuerzan el sexto con el mejor dueto de la historia

Kyrie Irving y LeBron James. Imparables. 82 puntos. Una exhibición inédita de dos compañeros en unas Finales de la NBA. Gracias a sus particulares Batman y Robin, los Cleveland Cavaliers forzaron el sexto partido de la eliminatoria ante los Golden State Warriors tras escapar en el último cuarto y vencer por 112-97 en un magnífico encuentro de baloncesto.

El dúo de los Cavs, prácticamente lo único que necesitaron para doblegar al rival en el complicado fortín del Oracle Arena, sumó 41 puntos cada uno. Pese a arrancar con una primera mitad de ensueño, los locales acabaron notando en defensa la ausencia de su corazón en la pista, un Draymond Green que tuvo que ver la derrota desde un campo de béisbol cercano al pabellón por culpa de la sanción de un partido que le impuso la NBA por su encontronazo en el Game 4 con LeBron.

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Más allá de las bajas, Golden State no encontró soluciones ante el tremendo acierto exterior de James, que hacia mucho tiempo que no mostraba tanto rango y tanto gusto por los tiros lejanos. El astro terminó con 41 puntos, 16 rebotes, 7 asistencias, 3 robos y 3 taponazos en una serie de 16 de 30 en tiros de campo (4-8 en triples). ¿Y Kyrie fue todavía mejor?

Pues sí, imaginad la magnitud de la exhibición del dúo dinámico, que ni echó de menos la notable e imperdonable ausencia de Kevin Love, que sumó tan solo dos puntos en una serie de 1 de 5 en TC.

Kyrie Irving se encarnó en el mejor Uncle Drew publicitario y tumbó uno a uno los defensores que le puso Steve Kerr. Muchas veces hablamos de lo imparables que son Stephen Curry y Klay Thompson, pero ayer el premio gordo fue para el base de los Cavaliers: 41 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias en una increíble serie de 17 de 24 en tiros de campo. Eficiencia al servicio del equipo y, sobre todo, un show sin apelativos durante la segunda mitad del partido.

Andre-Iggy

Al principio, el Oracle rugió como nunca y centró sus pitos a LeBron, protagonista de la jugada de la discordia con Green en el partido previo. Nada, tampoco duró mucho el odio a James ya que el encuentro tomó en seguida el protagonismo. Los Warriors salieron contagiados por la atmósfera y, con un Andre Iguodala que parecía postular su candidatura al MVP de las Finales, paró los pies a unos Cavs nerviosos.

LeBron tardó un buen rato en quitarse la tensión, y los locales se fueron con una ligera ventaja al primer receso (29-32). Nada más empezar el segundo cuarto se desató la locura. Shaun Livingston se marcó un póster estratosférico ante Richard Jefferson para contestar un tapón igual de increíble de James en el otro lado. Kyrie, que ayer estuvo en todas, dejó por los suelos a su defensor en la siguiente secuencia.

El toma y daca continuó así hasta el descanso, en el que ambos equipos llegaron con una anotación digna de la calidad del acontecimiento: 61-61 para un total de 122 puntos que son la máxima puntuación de las últimas dos décadas al receso. Hasta entonces, Klay Thompson había protagonizado un choque escandaloso y lideraba la tabla de anotadores con 26 puntos

El punto de inflexión pareció llegar con la preocupante lesión de Andrew Bogut. El pívot australiano se quedó tendido tras una mala caída sobre la rodilla que le obligó a marchar a los vestuarios sin poder pisar el parqué, y tiene toda la pinta de que no volverá a jugar esta temporada. Kerr decidió apostar por un quinteto bajo ante la ausencia de sus interiores titulares, pero los Cavs olían sangre.

green

Poco a poco, Kyrie y LeBron metieron el dedo en la llaga y cerraron el tercer cuarto con un 93-84 esperanzador para los fans en Ohio. Efectivamente, en el último período todo lo que les había entrado a los Warriors dejó de entrar, así que el desenlace fue obvio. Irving y James siguieron sumando para redondear un espectáculo digno de rivalizar con las mejores actuaciones de los Splash Brothers.

La muñeca de Klay encalló en los minutos finales, pero aún así terminó con 37 puntos para liderar el esfuerzo local. Stephen Curry (25 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias) estuvo correcto pero no logró activar su modo ovni, mientras que Andre Iguodala fue el tercer hombre en superar los dobles dígitos con 15 tantos, 11 rebotes y 6 asistencias… sin duda, los Warriors estuvieron tan faltos de equipo como los Cavs en un día cualquiera.

Entre eso, las bajas y la ambición de Batman y Robin, LeBron y Kyrie, los Cavaliers se ganaron de luchar por el séptimo encuentro en casa. Estas Finales NBA se lo merecen, y más si los jugadores nos brindan partidos como los de la pasada madrugada. Veremos si el retorno de Green se convierte en la clave, y es que nadie ha remontado un 3-1 adverso en toda la historia de las Finales NBA.

La imagen

Los datos

 

El partido en 10 minutos