Los Warriors se quedan a un paso de la gloria

Los Golden State Warriors dieron un puñetazo sobre la mesa tras imponerse en el cuarto partido de las finales de la NBA por 108-97 a los Cleveland Cavaliers, y se quedan a una sola victoria de volver a revalidar el título. De hecho, el primer match-ball será en el Oracle Arena, ante su afición, en el que Curry y compañía tratarán de cerrar una temporada mágica y prácticamente irrepetible a la que solo le queda el broche de añadir un nuevo campeonato.

Tras el barrido que sufrieron en el tercer encuentro, en el que fueron superados por 30 puntos de diferencia (90-120), los pupilos de Steve Kerr salieron con otra mentalidad, y sobretodo, con una mayor intensidad que la ofrecida hace dos noches.

Pero sin duda, la clave del partido fue la aparición estelar de Don Stephen Curry. A la cuarta fue la vencida, y el base de Akron mostró el acierto exhibido durante toda la temporada, y triple tras triple, se encargó de castigar a unos Cavaliers incapaces de frenar al base de los Warriors. Curry se enfiló hasta los 38 puntos, con siete triples convertidos, además de repartir seis asistencias y capturar cinco rebotes. Klay Thompson (25 puntos) y Harrison Barnes (14 tantos) también contribuyeron a la causa con cuatro triples cada uno.

Curry Cavs 1

Por su parte, en los Cavs de Tyronn Lue, Kyrie Irving se fue hasta los 34 puntos, completando una gran actuación, mientras que ‘King’ James, que descansó menos de minuto y medio en todo el partido (46:34 en pista), anotó 25.

James no vivió una noche agradable, y estuvo envuelto en un par de polémicas. La primera, un enganchón con Draymond Green en la lucha por un rebote. El ala-pívot de los Warriors ya lo había buscado antes, pero tras la señalización de una falta doble por parte de los árbitros, ambos jugadores se encararon, en lo que supuso, el primer salto de chispas para LeBron.

La segunda acción, en la que también estuvo James como protagonista, tuvo como protagonista a Stephen Curry. Tras un saque de banda en el que Steve Kerr acabó pidiendo un tiempo muerto dada la dificultad del equipo por poner el balón en movimiento, Curry protestó a los árbitros la excesiva agresividad de James en su defensa. El ’23’ de los Cavaliers, lejos de irse al banquillo, no dudo tampoco en encararse con Steph, aunque la cosa no fue a más.

La frustración de LeBron era evidente, ya que los Warriors se volvían a adjudicar un nuevo triunfo por una diferencia abultada, y ante su afición, si Curry vuelve a tener el día, será muy difícil que él y sus Cavs priven a los de San Francisco de su segundo anillo consecutivo.

La imagen

El dato

Con la victoria de los Warriors, la franquicia ha superado el récord que tenían los Bulls de Jordan de la 95-96, en la que conseguieron 72 victorias en fase regular. Aquella temporada llegaron hasta las 87 sumando las de los Playoffs, algo que ya han superado los de San Francisco llegando a 88.

Por otra parte, los de Steve Kerr anotaron 17 triples en el partido, algo que nunca se había logrado en un encuentro de finales de la NBA. Además, el 3-1 no invita al optimismo de unos Cavs que están obligados a ganar tres partidos seguidos si quieren ganar el título. En las 32 ocasiones en las que un equipo ha ido perdiendo por 3-1 en la final, nunca se ha conseguido la remontada.

La cita

«Estoy de acuerdo con que compitamos, pero se ha pasado de la ralla con alguna de sus palabras. Me están dando mucho, pero los árbitros no lo ven así. Es duro jugar 46 minutos y sólo tirar 4 tiros libres», argumentó LeBron James tras el partido. Un LeBron que sin duda no acabó satisfecho con el nivel arbitral del partido.

El Top 5

Los Cavaliers despiertan sin Love ante unos Warriors irreconocibles

Antes de empezar el Game 3 de las Finales NBA 2016 había un par de cosas claras: la primera, que no jugaría Kevin Love por culpa de un fuerte golpe en la cabeza; la segunda, que los Cleveland Cavaliers debían modificar el guión para conseguir arrancar un triunfo a estos Golden State Warriors.

[Bracket de Playoffs]

Así sucedió y por eso ganaron los Cavs por 90-120, aunque lo que quizás nadie esperaba era ver a unos Warriors tan desdibujados sobre el parqué del Quicken Loans Arena. En especial faltó la aportación de Stephen Curry, que al descanso había anotado solamente dos puntos y terminó con 19 (6 de 13 en tiros de campo) que llegaron demasiado tarde. Tampoco estuvieron demasiado entonados ni Klay Thompson (10) ni Draymond Green (6).

La ausencia de Love permitió que los Cavs alinearan a un quinteto más potente defensivamente que permitió menos agujeros a los titulares del rival. La salida fulgurante de Kyrie Irving (16 puntos y 7-9 en en el primer cuarto) enfrió las muñecas de los Splash Brothers y cambió el marco de juego. Al final del período inicial (16-33), la tara era ya muy pesada incluso para un equipo experto en remontadas como Golden State.

El lenguaje corporal de los de Steve Kerr no cambió en todo el choque, y los rostros sonrientes dieron paso a las caras largas y el juego espeso. Sin diversión, los vigentes campeones pierden su esencia. Tyronn Lue movió bien la pizarra y forzó las tuercas a su quinteto titular —que lo hizo literalmente todo hasta el último cuarto— para quitar la alegría a los de la bahía. Esta vez fue Kerr quién se quedó sin ideas, y es que ninguno de sus jugadores respondió al reto para contagiar a los demás.

Klay Thompson tuvo algún amago de racha en la primera parte, que terminó 43-51 y en la que los visitantes lograron mantenerse a tiro gracias a Harrison Barnes y Andre Iguodala. El 27-18 de parcial en el segundo cuarto fue el único momento de debilidad de los Cavs, que necesitaban a un LeBron James hasta entonces escondido detrás del show de Irving.

El Rey apareció en la segunda mitad y acabó como máximo anotador del partido (32 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias). Con él, los Cavs se olvidaron de mirar por el retrovisor y sentenciaron al llegar al último cuarto con una ventaja de 20 puntos (69-89). Pese a la dependencia en sus titulares, los de Ohio contaron por primera vez en la eliminatoria con más opciones que LeBron.

J.R. Smith ejerció de bidón de gasolina en medio del incendio con sus triples (20 puntos y 5-10 desde el perímetro) y Tristan Thompson, que además de sumar en defensa aportó bastante en ataque con 14 tantos, hizo olvidar la ausencia de Love. Kyrie Irving concluyó con 30 puntos y 8 asistencias su exhibición.

En definitiva, la visita a Ohio dio vida a unos Cavs que encontraron la clave de todo en la agresividad. Victoria contundente en un partido «a vida o muerte», como declaró LeBron en la previa, que puede dar alas a los Cavaliers, que viajarán a Oakland con la seguridad de saberse capaces de desdibujar el juego y romper los esquemas del oponente.

¿Dónde está el Curry MVP?, se preguntan de mientras en la bahía. Desde su lesión en los playoffs, algo ha cambiado para don Stephen. Veremos que pasa en el cuarto partido.

La imagen: la conexión Kyrie-LeBron

Los datos del Game 3

El Top 5

Los Cavaliers arrancan aplastando a los Raptors

La final de la Conferencia Este dio el pistoletazo de salida, y los Cleveland Cavaliers lograron el primer punto de la serie después de destrozar a los Toronto Raptors, a los que vencieron por un contundente 84-115. El equipo que dirige Tyronn Lue todavía no conoce la derrota después de nueve partidos, y lo que queda claro es que, con LeBron James a la cabeza, va a ser muy difícil poder batir a este equipo.

Precisamente el Rey anotó 24 puntos, una buena cifra en la que hay que tener en cuenta el gran acierto del alero de cara a canasta: lanzó 13 veces y convirtió 11 tiros, una cifra de acierto cercana al 85%, y que dejan claro que el de Akron tiene muchas ganas de anillo.

Otro de sus compañeros que también se encuentra a un gran nivel es Kyrie Irving, uno de los mejores bases de la competición, y que ante los Raptors, anotó 27 puntos y repartió cinco asistencias.

El encuentro apenas tuvo historia, y pese a que se enfrentaban primero y segundo del Este, el partido ya estaba muy decantado para los Cavs en el descanso (44-66).

Por su parte, los Toronto Raptors vieron como sus dos principales estrellas (DeMar DeRozan y Kyle Lowry) no tuvieron el día. El primero anotó 18 puntos en 35 minutos, mientras que el base de la franquicia canadiense volvió a tener una mala noche con el tiro (4 de 14 tiros de campo) y se quedó en ocho tantos. Otros como DeMarre Carroll (2 puntos) o Terrence Ross (4) tampoco tuvieron su mejor noche.

La próxima cita entre ambos equipos será la madrugada del viernes al sábado a las 02:30 hora española. Un partido en el que los Cavs intentarán quedarse más cerca de la final del Campeonato, mientras que los Raptros tratarán de oponer más resistencia que la mostrada en el primer asalto.

La imagen

El dato

El 11/13 de LeBron James en el tiro, con el consiguiente acierto del 84,6%, supone su mejor registro en un partido de postemporada. Además, es su tercera mejor marca de toda su carrera. Pese a que solo lanzó un triple a canasta que erró, James demuestra que llega en su mejor momento al tramo decisivo de la temporada.

La cita

«No tenemos complacencia en nuestra cabeza. Hemos ganado nueve partidos antes, 14, pero nosotros tenemos un objetivo, y hemos de hacer frente a las adversidades que vengan», explicó LeBron James tras el partido.

El Top 5

Playoffs 2016: Previa Finales de conferencia Este

Dios y ayuda les ha costado a los Toronto Raptors acceder a estas Finales de conferencia Este a pesar de haber acabado la temporada segundos de la clasificación. Tras siete y siete contra Charlotte Hornets y Miami Heat, se antoja complicado que los canadienses puedan alargar mucho su andadura histórica —jamás habían llegado tan lejos ni jugado tantos partidos de postemporada— por los Playoffs 2016. Los Cleveland Cavaliers, que llevan desde el 8 de mayo sin jugar, tienen todas las de ganar y repetir Finales de la NBA, esta vez con toda su plantilla en óptimas condiciones físicas.

Cavaliers-Raptors-Este-Finales-NBA-2016

(1) Cleveland Cavaliers vs. Toronto Raptors (2)
 Precedentes en Playoffs: Duelo inédito.
Enfrentamientos en Regular Season: 1-2 para los canadienses, todas victorias locales.
CLAVES: Dios y Ayuda.

Dos directrices muy simples marcan el devenir de esta serie, y aún sabiendo que en postemporada puede pasar de todo, lo cierto es que las sensaciones no parecen demasiado equívocas al respecto. Primero el hecho de que Toronto nunca ha estado en unas finales de Conferencia, si ya le han pesado las eliminatorias anteriores, no quiero ni pensar lo que les supondrá verse aquí y ante los mejores Cavs de la temporada.

En segundo lugar, el status físico. En Cleveland llegan sanos y descansados (no juegan desde el 8 de mayo), mientras que en Toronto han tenido que afrontar 14 partidos de postemporada para llegar aquí, tanto DeMar DeRozan como DeMarre Carroll llegan arrastrando problemas físicos, y Jonas Valanciunas será duda para los primeros encuentros en Ohio.

Ante este panorama me cuesta creer que Cleveland no vaya a pasar a las finales con cierta solvencia: LeBron James y su cuadrilla llegan en unas condiciones mentales y de juego superlativas, y algo me dice que solo un milagro de los grandes haría posible que los Canadienses se vieran con opciones de pasar.

Pronóstico: 4-0 Cleveland

Pedro Molina: 4-2 / Martín Santana: 4-0 / Guille Álvarez: 4-1

Los Warriors y el ocaso de la era de LeBron James

El hombre que dominó la NBA hasta el curso pasado y copó la gran mayoría de portadas y titulares durante casi 15 años, incluso antes de debutar en la mejor liga del mundo, está en un cruce de caminos en su notable y celebrada carrera deportiva. LeBron James volvió hace un año a Cleveland para intentar sellar su leyenda con un título inédito en una ciudad maldita dentro del deporte profesional de los Estados Unidos.

LeBron-James-Solo-Cleveland-Cavaliers-Golden-State-Warriors

No contaba con la eclosión del conjunto más innovador y dominante de lo que va de siglo XXI, unos Golden State Warriors liderados por el indiscutible nuevo rey de la liga, el asombroso Stephen Curry, que arrollaron a unos Cavaliers bajo mínimos en las pasadas Finales y que, hace un par de días, demostraron que ni con la salud a tope sus máximos rivales en el Este (pensando en el anillo y en una hipotética revancha) pueden con ellos. De hecho, el 132-98 con el que arrasaron en el Quicken Loans Arena deja a LeBron en medio de una páramo de desolación. Se le vio cabizbajo y aturdido, incapaz de ser positivo ante un hipotético reencuentro en el máximo aparador del baloncesto estadounidense en junio.

Ante la exhibición de Curry y sus colegas en casa del máximo rival –hablando en clave Este-Oeste, ya que los San Antonio Spurs siguen a la estela en su conferencia–, que significó la peor derrota casera para James en lo numérico (34 de desventaja), muchos se preguntan si es el fin de la era LeBron en la NBA. Ya con 17 años, el futuro Rey de la liga fue coronado por contratos de zapatillas millonarios y un incesante protagonismo en las portadas de los máximos exponentes de la cultura del baloncesto (Sports Illustrated, ESPN y un largo etcétera…).

Hasta hace nada, ese primer plano fue acaparador a pesar de la existencia de otros gigantes como Kobe Bryant, Tim Duncan, Kevin Durant y ganadores de anillos únicos como Dwyane Wade o Dirk Nowitzki. El tipo con más hype fue hasta hace muy poco LeBron, año tras año. Ahora otro chaval de Akron, Ohio, menuda coincidencia la de esta ciudad, acapara toda la atención día tras día. Curry es el nuevo monarca, se ganó su puesto ante el mismísimo James y sigue sumando méritos en la presente campaña, en la que parece que nadie está a la altura de él y sus compañeros. En un artículo para Bleacher Report, el periodista Kevin Ding estiró quizás demasiado su argumento y tituló que LeBron está al borde de convertirse en un jugador irrelevante. Sin duda, James no tiene nada de irrelevante, pero, como dice el autor de la polémica pieza, nunca se le había parado tan poca atención. En su caso, la poca atención sigue siendo mucha, que no se malinterpreten mis palabras. «Sin duda, se hace más famoso con el paso de los años… pero el sentimiento de su dominio absoluto en el deporte ha desaparecido«, escribe con bastante razón Ding. LeBron-James-Stephen-Curry-NBA-Best Con 31 años y una espalda problemática, LeBron necesita más que nunca compartir su talento para buscar su tercer anillo, el que sellaría un relato brillante al otorgar a sus conciudadanos el primer título de campeones en su historia. Sin embargo, a nadie se le escapa que Kyrie Irving, también acechado por los problemas físicos, no está al nivel que luce desde antaño Curry. Tampoco el hecho de que Kevin Love no ha logrado superar la barrera que separa su realidad como jugador de su potencial real en los años con los Minnesota Timberwolves. Otros actores principales como Andre Iguodala, Draymond Green o Klay Thompson no encuentran ni punto de comparación en el roster de los Cavs. Wade y Bosh fueron mucho más para James, en sus dos títulos con los Miami Heat, de lo que están siendo Irving y Love para él en los Cavs. Incluso la evolución como entrenador inexperto fue mucho más pronunciada en el caso de Erik Spoelstra que en el de David Blatt. «Hicieron lo que quisieron», comentó LeBron tras la contundente derrota del otro día. «Ante los mejores equipos quieres jugar bien, y no lo hemos logrado. Estamos 0-3», añadió James sobre su récord ante los Warriors y los Spurs, las superpotencias del Oeste, en lo que va de curso. «Esta noche es un ejemplo de cuán lejos tenemos que ir para ganar un campeonato», sentenció sobre el varapalo recibido. Steph-One-Bad-Day La ESPN reveló algunos datos de la paliza del otro día. Ningún equipo de LeBron había hasta ese momento llegado a ir 43 abajo en el marcador. Tras su ausencias en las Finales del curso pasado, muchos creen que Irving y Love hubieran cambiado el desenlace del relato, pero en sus dos choques de esta temporada no han hecho nada para confirmar esta línea de pensamiento. Ambos se han combinado para un pobre 13 de 47 en tiros de campo, con un 2 de 17 desde el perímetro ante el equipo que más anota desde el triple. En la derrota del día de Navidad, los Cavs lograron frenar a Curry con una defensa double-team, pero la misma táctica ya no pudo pararle en su segunda cita en menos de un mes. De nuevo, pasada la treintena, LeBron sigue siendo un atleta prodigioso. Aún así, la edad pesa para cualquier jugador y los números, a pesar de seguir siendo toda una institución dentro de la NBA, ya no logran liderar con las nuevas generaciones pisando fuerte y explotando su juventud al máximo –el mayor ejemplo es Anthony Davis–. Sin empeorar drásticamente, James ha reducido su aportación en varios apartados estadísticos sin encontrar sustitutos en las piernas y muñecas de sus compañeros.

Muchos escollos y un reto imposible –como ya demostró él solito en sus magistrales e inútiles pasadas Finales– para el Rey destronado, que debe buscar nuevas fórmulas para evitar el ocaso de sus días en el reino de la NBA y quitarse de en medio la guardia real de los Warriors sin tener que recurrir a empujones sobre el parquet. LeBron todavía tiene, eso sí, la posibilidad de superar la adversidad y recuperar el trono perdido ante Curry y su magnífica banda.

P.D. ¡Ah! Y cuidado con los San Antonio Spurs, que vuelven a la carga y amenazan ya de cerca, tras 11 victorias consecutivas, el dominio de Golden State en el Oeste y sus aspiraciones de llegar al récord de los Chicago Bulls de Jordan en 1996. Ambos equipos se enfrentan el próximo día 25, un choque imperdible.

LeBron James admitió jugar con calambres ante los Hawks

 

LeBron James admitió jugar con calambres ante los Hawks en el tercer partido de la final del Este.

El alero estrella de los Cleveland Cavaliers LeBron James admitió estar jugando con calambres y otras lesiones durante el apasionante partido que pudimos vivir el pasado domingo ante Atlanta Hawks, que se resolvió en la prórroga a favor de los Cavs.

«Di todo lo que tenía esta noche (por el domingo pasado)» dijo James aquejado de dolores evidentes, especialmente en un tobillo, y que acabó cayéndose al suelo exhausto una vez se dio por finalizado el duelo. James lo describió como pelear contra «el mayor dolor de su carrera», pero dijo también que nada le iba a impedir jugar el cuarto partido esta noche.

«Si me pongo el uniforme y salgo a la pista, tengo que hacer que las cosas vayan bien para nuestro equipo. Es simple».

Quien no tiene su presencia totalmente garantizada en el Game 4 es el base Kyrie Irving. Su estado físico parecía bueno después de haber entrenado durante 40 minutos con el preparador asistente Phil Handy. aunque serán los médicos del equipo los que decidan su participación.

«Realmente no lo sé en estas últimas 48 horas. Parece que será, con mucha probabilidad, una decisión antes del partido», dijo Blatt. «Estamos esperándole para que se recupere y pueda jugar lo antes posible».

Es de esperar que, con un marcador de 3-0 a favor en la serie, no se fuerce a Irving a saltar a la pista, haciendo que se pueda recuperar físicamente por completo, y estar preparado en caso de lograr el 4-0 y conseguir que los Cavaliers jueguen una nueva final de la NBA.