Los narcos y el balón (V): Caron Butler, de camello a campeón NBA

[vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1545063249996{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Has perdido a tu mejor amigo; te han disparado alguna vez?” Son reflexiones duras, mucho más si las materializa un joven de 16 años que lleva medio mes aislado en una celda de confinamiento. Muchas horas en solitario, solo una hora de luz al día. Ese fue el momento que cambió la vida de Caron Butler, un chico de barriada pobre de Wisconsin que pasó de aspirar a convertirse en traficante de drogas a convertirse en campeón NBA.

El sur de Racine, Wisconsin, donde nació Butler, fue uno de los principales focos del tráfico de drogas en Estados Unidos durante las décadas de los ochenta y noventa. Allí, Butler creció en el seno de una familia monoparental y rodeado de malos ejemplos a seguir: tipos con cadenas de oro, coches de fantasía y Rolex en la muñeca. Sí, vendedores de droga.

“Mi madre tenía varios turnos de día y de noche, y cuando le tocaba dormir no lo hacía, entonces nos cuidaba a mí y a mi hermano pequeño. Todavía no sé como lo hizo”, reflexiona Butler en un fragmento radiofónico para Only a Game. Ante esa situación, el pequeño Caron se vio obligado desde bien chiquito a trabajar como repartidor de periódicos. “Intentaba comprarme zapatillas y ropa a la última moda, pero era insuficiente”. Butler recabó de nuevo en esos tipos que ostentaban por las plazas del barrio sus coches de lujo y joyería de varios quilates.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-155591″ isotope_mode=»packery» medias=»74396″ gutter_size=»3″ media_items=»media|lightbox|original,icon,caption» screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»11″ single_padding=»2″ single_text_reduced=»yes» lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3MjYxX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxNl9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3ODk2X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1Nzg5NV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4OTRfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In19″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1545058495299{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Un camello precoz

Con 12 años se hizo con su primer paquete de marihuana y empezó a hacer carrera. Ganó 38 dólares en su primera venta. “Intenté construir mi clientela, era muy peligroso. Mucha gente moría, había tiroteos cada día. Y había que protegerse de todo eso, pero en ese momento no veía ningún otro futuro, más allá no había nada”, recuerda. Por entonces, Butler era un chaval alto, y destacaba por encima del resto de sus compañeros. El baloncesto era un pasatiempo, y él jamás se hubiera imaginado haciendo carrera en el instituto, y mucho menos en una universidad rumbo a la NBA. “El futuro para mí era la siguiente hora, el próximo minuto, nada más”.

Con 16 años, la policía irrumpió en el instituto de Butler. Él buscó una ventana por donde escapar, y la ventana no estaba allí. La policía le esposó delante de sus compañeros; habían encontrado cocaína en su taquilla… también una pistola. La madre de Butler, que le acompañó al correccional de Ethan Allen dentro del bus penitenciario, lloró durante los 90 kilómetros de recorrido. Fue uno de los pensamientos recurrentes del chaval durante su encierro. Se sentía avergonzado, y cuando salió se propuso mantenerse ocupado en cosas positivas.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ back_image=»74385″ parallax=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ column_width_percent=»100″ shift_y=»0″ z_index=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_empty_space empty_h=»5″][vc_column_text]

“Fui al agujero, me cambió, me humilló estar allí dentro. No fue una cosa concreta lo que cambió mi rumbo, pero sí me dí cuenta en ese preciso momento”.

[/vc_column_text][vc_empty_space empty_h=»5″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1545063680476{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Al perderse dos años de escuela pública, necesitaba encontrar 500 dólares para ingresar en un centro privado y poder aspirar a una beca universitaria. Su familia no tenía ese dinero, claro, así que volvió a mirar hacia el pasado. Por suerte, lo hizo con un planteamiento bien distinto. Se dirigió a uno de los camellos del barrio y le pidió una oportunidad. El tipo le contestó: “Tío, veo que quieres mantenerte alejado de esto, así que te voy a dar el dinero para que, cuando vuelvas aquí, les enseñes a los niños que hay otras maneras de tirar adelante”. Ese camello, que salió de prisión en 2016, jamás le pidió que le devolviera ese favor.

El Burguer King y el poli bondadoso

Butler empezó a entrenar más duro que nunca, entró en la escuela preparatoria y lo combinó todo con trabajos de poca monta. Uno de esos trabajos, en el Burger King –del que ahora es dueño de varias franquicias–, le salvó de hundirse de nuevo en 1998. Una noche la policía irrumpió en su domicilio y encontró 15 gramos de crack en el garaje. Le podrían haber caído 10 años, pero el inspector jefe del caso, Rick Geller, pensó que algo no encajaba en el caso.

“Había muchos detalles que no cuadraban. Pude hablar con él dentro de la casa, y tenía quemaduras en la mano. Le pregunté por ellas, y me dijo que era de trabajar en el Burger King. Después le cacheamos y solo llevaba once dólares en la cartera”. El equipo de intervención le encontró debajo de las sábanas y con síntomas de estar enfermo. Hablando con el inspector, al joven Caron se le escapaban las lágrimas… estaba ante otro cruce de caminos, pero su destino no estaba en sus manos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»74393″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiIxMiJ9LCI3MzM4Ml9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjUifX0=»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1545061543355{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Geller, en un gesto poco habitual y más aún sabiendo el historial de la policía estadounidense frente a la población afroamericana, decidió que Butler era inocente, a pesar de que sus antecedentes –14 detenciones antes de los 15 años y su posterior paso por el correccional– no sumaban a su causa. A día de hoy no se sabe si esos 15 gramos eran suyos o no, pero el policía dejó claro que tomó la decisión de liberarlo con la convicción de que, en todo caso, Butler no estaba metido en el negocio de la droga en esa época. En 2015, Butler y Geller comparecieron juntos en la Casa Blanca para contar su historia.

Su tropiezo con Geller y la policía fue el último gran escollo del jugador rumbo a la universidad, a la que llegó como un huracán. Nadie dudaba por entonces de su talento. En su segundo año con la UConn (Universidad de Conneticut) consiguió liderar a su equipo al segundo mejor puesto del Este en la NCAA, aunque no llegaron lejos en las eliminatorias. Sus 20.2 puntos y 7.5 rebotes le valieron el premio de jugador del año en el Big East.

Butler lo había conseguido. Tras espantar todos sus fantasmas, había logrado la beca universitaria y además había dejado huella. La NBA anotó su nombre, estaba listo para el draft, estaba a un solo paso de cambiar su destino para siempre.

El resto de la historia, la de un campeón NBA, es de sobras conocida.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»color-vyce» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fguillealvarez41||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Sigue al autor en Twitter[/vc_button][/vc_column][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»accent» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fnbaesp||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Siguenos en nuestras redes[/vc_button][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1545062250519{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Caron Butler disputó 16 temporadas NBA defendiendo las camisetas de Miami Heat, Los Angeles Lakers, Washington Wizards, Dallas Mavericks, Milwaukee Bucks, Los Angeles Clippers, Oklahoma City Thunder, Detroit Pistons y Sacramento Kings. En 2011 se proclamó campeón de la NBA con los Mavs. Durante su carrera fue elegido dos veces All-Star NBA (2007-2008) y miembro del All-Rookie team en 2003. Más info aquí.

En 2015, Butler publicó su autobiografía Tuff Juice: My journey from the streets to the NBA.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»74395″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI4In0sIjczMzgyX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9fQ==»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1545062896174{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Este artículo continúa la serie escrita para VICE en 2017 sobre la relación entre el narcotráfico y el deporte. En los próximos reportajes centraremos la atención en la convulsa historia que entrelaza el baloncesto, la droga y la NBA.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Apuestas NBAesp – 23a Jornada Temporada Regular 2018/19

Pleno en la noche de ayer, sumamos más de 3 unidades y nos sirve para recuperar las buenas sensaciones tras una noche nefasta hace 2 jornadas. Esperemos que hoy sigamos con la misma dinámica de ayer aunque pinta a jornada con bastantes sorpresas y por lo tanto bajamos el stake por precaución.

Última Jornada: +3.62 unidades
Total mes Noviembre:  +0.79 Unidades
Puedes consultar nuestro balance AQUÍ

Ausencias para esta noche:

 

1) Combi: Lakers – Wolves + Jazz – Mavericks
Gana Utah + Lakers -3.5 HA
Cuota @2.00 [BetWay]
Stake 1

Combinada bastante lógica y que creemos que puede salir sin problemas, vayamos por partes.

Los Lakers reciben en casa a unos Wolves en plena crisis existencial, Wiggins y Towns están rindiendo por debajo del nivel que se le presupone y además Butler sigue queriendo salir y hoy jugará porque el partido es en Los Angeles y porque es televisado a nivel nacional. Lebron James está al límite y se está cansando de perder, así lo ha comunicado en varias entrevistas post partido como por ejemplo esta del 30 de Octubre

Si a esto le añadimos que Luke Walton ha recibido un tiron de orejas por parte de Magic Johnson para que empiecen a ganar hace la formula perfecta para que los Lakers empiecen a carburar, ya ganaron a los Blazers en un autentico partidazo y hoy los Wolves son bastante inferior a esos Blazers.

Por otro lado los Jazz deberían de estrenar su casillero de victorias en casa tras cuatro derrotas, al frente tienen a unos Mavs que hicieron los deberes anoche ganando en casa a los Wizards y hoy tras venir en B2B deberían de caer y más tras ganar anoche. Los Jazz recuperana Donovan Mitchell y Joe Ingles para la causa.

2) Cleveland Cavaliers – Oklahoma City Thunder
Tristan Thompsom +9.5 rebotes
Cuota @2.10 [BetWay]
Stake 1

Vamos a dar un voto de confianza al bueno de Thompson, primer de todo con Love fuera ha aumentado su numero de minutos en pista y es la referencia en la pintura de los Cavs pese a no estar reboteando del todo bien. Esta noche con la mas que segura baja de Russell Westbrook tendrá una dura batalla con Steven Adams para intentar pasar los dobles dígitos en rebotes. Esta promediando en los 4 últimos partidos 10.8 rebotes, viene de recoger 16 frente a los Magic de Vucevic, Mamba y Gordon y nos daría el verde en dos de esos cuatro partidos.

Estas y otras apuestas/recomendaciones también las podéis seguir desde Telegram a través de nuestro canal: https://t.me/onlystakebasket

Tex Winter y el triángulo de los ídolos

[vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1541280758328{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]En unos días hará un mes que el baloncesto perdió a uno de sus hombres más importantes de las últimas décadas, un hombre que triunfó, sin embargo, como secundario. Morice Frederick Winter, más conocido como Tex Winter, fue el creador del triángulo ofensivo, el sistema de juego más laureado de las tres últimas décadas NBA. Falleció el pasado 10 de octubre a los 96 años.

Winter, mentor y asistente de Phil Jackson con los Chicago Bulls y Los Angeles Lakers, fue el encargado de enseñar a dos genios individuales de qué iba el juego en equipo. Michael Jordan y Kobe Bryant hubieran ganado títulos con o sin el sistema, pero probablemente no hubieran alcanzado cotas tan altas si no hubieran escuchado, durante el largo de su carrera deportiva, los consejos de Tex. A través de lo colectivo llegaréis a metas más lejanas.

“Es un purista del baloncesto y quiere que el juego se juegue de forma correcta en todo momento”, explicaba Kobe Bryant a NBA.com durante la campaña de su cuarto anillo, el primero de Pau Gasol. “Cuando llegó aquí [LA] por primera vez, él y yo solíamos hacer sesiones de vídeo individuales a diario. Veíamos los partidos de principio a fin y él simplemente compartía muchísimos conocimientos conmigo”. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ back_image=»73787″ parallax=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ column_width_percent=»100″ shift_y=»0″ z_index=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ position_vertical=»middle» align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ shift_y_down=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_empty_space empty_h=»4″][vc_empty_space empty_h=»4″][vc_empty_space empty_h=»4″][vc_empty_space empty_h=»4″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1541280921621{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Entrenador de entrenadores

Winter fue un buen entrenador universitario, con un récord global de  453–334 (.576), y una aparición en la Final Four con Kansas State. Se dedicó a las banquillos seis décadas, y en 1962 publicó The Triple-Post Offense, los cimientos de su enfoque baloncestístico. Su única aventura como entrenador principal en un banquillo NBA fue corta y nada fructífera, entre 1971 y 1973, acumulando un récord de 51 victorias y 78 derrotas con los Houston Rockets.

La historia podría haber acabado en una gran pérdida, ya que Winter contemplaba dejar el baloncesto por completo tras varios años sin obtener grandes resultados una vez retornado a la NCAA. En 1985, Jerry Krause, GM de los Bulls del jovencísimo Michael Jordan, le pidió a Winter que se uniera al equipo de asistentes de Chicago para ejercer, según palabras de Phil Jackson, de entrenador de entrenadores. Krause le suplicó ni que fuera dos o tres años, que al final fueron 14. Su relación con Stan Albeck y Doug Collins, predecesores de Jackson en el cargo, fue poco profunda, pero con el maestro Zen entabló un vínculo de nueve anillos.

Tex y yo teníamos una relación muy profunda, sencillamente porque yo no era muy buen entrenador y no tenía demasiado conocimiento. Él tenía mucho conocimiento”, contaba Jackson de su relación en Chicago con Winter. “Solíamos decir que no había nada que pudiera gobernar a Tex. Él decía lo que su mente impulsivamente le pedía decir, y era como la mente de los dioses del baloncesto. Si jugabas contra las reglas del juego, él te lo iba a comentar”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_single_image media=»73791″ caption=»yes» media_width_percent=»100″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1541281235363{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Ese carácter que comenta Jackson le ganó una reputación con sus grandes estrellas. «No le importaba si era Shaq o Kobe, incluso Phil», comentaba Derek Fisher en 2009, cuando el preciado asistente permanecía en casa por problemas de salud y sus Lakers le echaban de menos. «Él iba a decir lo que tenía que decir. A este nivel, es una experiencia refrescante de la que formar parte».

Michael Jordan explicó que aprendió mucho bajo las órdenes de Coach Winter. “Era un trabajador incansable, siempre centrado en los detalles y la preparación, un gran profesor. Tuve suerte de jugar para él”.

Winter coincidiría con las palabras de su pupilo más ilustre, del que también se sintió afortunado de tener bajo su cobijo. “Sería un idiota si dijera que el triángulo creó a Michael Jordan”, pero de bien seguro que le ayudó a llegar donde llegó”, comentaba Tex. No era un idiota y parte del gran éxito del sistema fue la gran capacidad de persuasión de Jackson, que convenció a su 23 a que renunciara a potenciales de su juego eterno para permitir el mejor encaje de todas las piezas del equipo. Otra gran parte del éxito fue, claro, contar con Jordan y con el talentoso grupo que fueron aquellos Chicago Bulls, equipo histórico donde los haya.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ back_image=»73788″ parallax=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ column_width_percent=»100″ shift_y=»0″ z_index=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ position_vertical=»middle» align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ shift_y_down=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_empty_space empty_h=»4″][vc_empty_space empty_h=»4″][vc_empty_space empty_h=»4″][vc_empty_space empty_h=»4″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1541281418769{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]En una entrevista de 1999 para SLAM, Winter compartía reflexiones sobre el gran –pero mal entendido, decía él– éxito de su sistema, que fue aplicado o adaptado por varios equipos tras la doble dinastía de Chicago que dominó de cabo a rabo los noventa:

Cada vez vemos más y más partes fragmentadas del sistema apareciendo todo el rato, pero en general se ha bastardizado. Me siento halagado de que piensen que es una solución en cualquier situación, pero lo entrenadores no parecen del todo capaces de enseñar el sistema. Se hincha hasta convertirse en algo demasiado complicado, pero pienso que es algo muy simple. No soy el tipo más brillante del planeta. De hecho, soy más bien ingenuo, así que tampoco puedo haber armado algo demasiado complejo. Es algo distinto. La mayoría de nuestros jugadores ahora aprenden a jugar en ligas de verano y canchas de la calle, sin demasiada estructura en los partidos, así que desarrollan talentos en el uno contra uno, jugando en congestión, y desafían muchos principios de las buenos ataques en equipo. En consecuencia, estos jugadores las pasan canutas cuando les pides que se conviertan en un dedo dentro de un guante, en vez de una entre cinco manos.

Todo está radicado en unos principios muy básicos, como el movimiento de pelota y jugador con motivo; buenas posiciones de rebote ofensivo; espacio, para que los equipos contrarios pasen un mal rato si quieren doblar a la pelota; y penetración –un ataque no es bueno si no hay una oportunidad de penetrar. Te diré cuán simple es. Se usa mucho entre los entrenadores de instituto que tienen niños aprendiendo a jugar. Ellos son perfectos porque no tienen malos hábitos todavía.

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¡Y qué sistema! Once anillos –nueve con él en el banquillo junto a Jackson, ya que un ictus le apartó del día a día–, seis con los Bulls y cinco con los Lakers. En el camino, su predicamento iluminó el camino a dos talentos rebeldes como Jordan y Bryant, además de proponer dúos para la historia: Jordan-Pippen, Bryant-O’Neal y Bryant-Gasol. La lista de secundarios, empezando por Kerr, también es de primera categoría: John Paxson, Derek Fisher, Horace Grant, Lamar Odom, Dennis Rodman, Robert Horry, Toni Kukoc…

Con nueve –u once, como prefiráis vosotros– anillos en su palmarés, y con la papeleta de enderezar el camino primero a Phil Jackson, dios entre los entrenadores de la NBA, y luego adiestrar a otros dos ídolos en el Olimpo como Jordan y Bryant, ¿quién podría negar que Tex Winter fue uno de los mejores entrenadores de la historia?

Su legado, en nuestra memoria, en el Salón de la Fama Naismith y también en los libros de historia del deporte, quedará a salvo. Tan simple y a pesar de ello tan temible, el triángulo ofensivo quedará para siempre. Un triángulo único, el triángulo de los ídolos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_raw_html]JTNDaWZyYW1lJTIwY2xhc3MlM0QlMjJzY3JpYmRfaWZyYW1lX2VtYmVkJTIyJTIwdGl0bGUlM0QlMjJFeGNlcnB0cyUyMGZyb20lMjBOQkElMjBDb2FjaGVzJTIwUGxheWJvb2slM0ElMjAlMjBQaGlsJTIwSmFja3NvbiUyMGFuZCUyMFRleCUyMFdpbnRlciUyMGRpc2N1c3MlMjB0aGUlMjBUcmlhbmdsZSUyME9mZmVuc2UlMjIlMjBzcmMlM0QlMjJodHRwcyUzQSUyRiUyRnd3dy5zY3JpYmQuY29tJTJGZW1iZWRzJTJGODc5ODc0MyUyRmNvbnRlbnQlM0ZzdGFydF9wYWdlJTNEMSUyNnZpZXdfbW9kZSUzRHNjcm9sbCUyNnNob3dfcmVjb21tZW5kYXRpb25zJTNEZmFsc2UlMjZhY2Nlc3Nfa2V5JTNEa2V5LTFwOW85ZjZkOXNxNWFrczUzNzVsJTIyJTIwZGF0YS1hdXRvLWhlaWdodCUzRCUyMnRydWUlMjIlMjBkYXRhLWFzcGVjdC1yYXRpbyUzRCUyMm51bGwlMjIlMjBzY3JvbGxpbmclM0QlMjJubyUyMiUyMHdpZHRoJTNEJTIyMTAwJTI1JTIyJTIwaGVpZ2h0JTNEJTIyNjAwJTIyJTIwZnJhbWVib3JkZXIlM0QlMjIwJTIyJTNFJTNDJTJGaWZyYW1lJTNF[/vc_raw_html][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»color-vyce» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fguillealvarez41||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Sigue al autor en Twitter[/vc_button][/vc_column][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»accent» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fnbaesp||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Siguenos en nuestras redes[/vc_button][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»73801″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI4In0sIjczMzgyX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9fQ==»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1541364400530{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]P.D. Si queréis leer más sobre el triángulo ofensivo, esta investigación de The New York Times resulta amena e interesante.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El último reto de LeBron James

[vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1539368449138{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Este año serán 34 tacos. LeBron James envejece, aunque sus ocho finales NBA consecutivas parecen haberle congelado en el tiempo. Pregúntate una cosa: ¿Dónde estabas hace doce años? Quizás sentado en el sillón viendo a un Rey todavía tierno, y sin embargo tan letal y ya plantado en su primeras Finales NBA. Desde que debutó, 13 temporadas atrás, el 23 solo ha fallado cuatro veces a su cita con el mayor escenario del baloncesto norteamericano.

Su historia se podría dividir en tres etapas hasta ahora: el quiero y no puedo en su Akron natal; la decisión de formar un superequipo; y el retorno para querer y, al fin, poder. De allí han salido varias versiones del LeBron jugador y del LeBron atleta, del LeBron amado y el LeBron odiado.

En líneas generales, podríamos decir que el Rey autoproclamado se ha ganado a pulso su coronación a base de sudor, talento y perseverancia. Ante los omnipotentes Warriors, James se ha erigido como el único hombre capaz de derrocar la hegemonía de una dinastía que, de momento, no atisba su horizonte.

La etapa que empieza en el curso 2018-2019 es, para el 23, el último gran reto de su carrera. El proyecto al que se ha sumado LeBron es de futuro, un futuro para él ya limitado. «No soy un tipo paciente, pero entiendo que debo serlo. También tengo que ser paciente conmigo mismo, porque esto es un nuevo comienzo para mí», reflexiona él.

El legado del jugador más importante de la NBA en el siglo XXI se dirimirá en los cuatro años que dura su contrato con Los Angeles Lakers. Si el cuerpo le sigue bendiciendo en pista, podría colgar las zapatillas con 37 años y un nuevo título de campeón de la NBA, el único resultado que le proporcionaría eterna gloria. La jugada es arriesgada.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-155591″ isotope_mode=»packery» medias=»73385″ gutter_size=»3″ media_items=»media|lightbox|original,icon,caption» screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»11″ single_padding=»2″ single_text_reduced=»yes» lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3MjYxX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxNl9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3ODk2X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1Nzg5NV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4OTRfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In19″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1539372911503{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Los peores Lakers son historia

En los primeros 65 años de existencia de la franquicia, Los Angeles Lakers solo faltaron a su cita con los Playoffs en cinco ocasiones, las mismas que han faltado de forma consecutiva desde 2013. Con la simple firma de James, el mejor de su generación y un fijo en la conversación de los mejores de la historia, los Lakers pasan de la irrelevancia a la postemporada.

Todo el mundo asume que un equipo con LeBron llegará a los Playoffs. Los GMs de la liga, por ejemplo, predijeron que podrían colarse hasta en la quinta posición. Él también espera eso, aunque supo ser prudente en su primera rueda prensa de púrpura y oro:

“No creo que el único indicador de éxito de una temporada sea el ganar un campeonato. Solo hay un campeón, pero eso no significa que no seas exitoso. Habrá victorias y derrotas, pero lo que controlas es cómo preparas cada día».

Los Lakers son todavía muy frescos e inexpertos con su apuesta por Lonzo Ball, Kyle Kuzma y Brandon Ingram. Tendrán al profesor ideal para subir la exigencia y aprender sobre los sacrificios necesarios en las campañas de campeonato.

Se habla poco de las posibilidades de que hagan algo importante este año. Llegar a segunda ronda ya sería un bombazo, o así se ha establecido entre el establishment. Hay scouts que piensan que el equipo es más potente que los Cavaliers de los últimos años.

La cuestión es si la banda que han montado los Lakers alrededor del 23 puede compararse con la banda que montó los últimos años Cleveland Cavaliers. A los angelinos se suman veteranos como Rajon Rondo, Lance Stephenson y Javale McGee. ¿De manicomio? Bueno, los Cavs ya tenían lo suyo con J.R. Smith.

Lo que sí que es evidente es que, de Este a Oeste, la competencia varía un trecho. En el salvaje occidente estadounidense, ya solo entrar en los Playoffs puede depender de un par de días malos. Y la alfombra roja hacía las Finales de Conferencia desaparece. «Si este equipo estuviera en el Este, todo el mundo diría que LeBron iba camino de sus novenas Finales consecutivas. En el Oeste quizás no lleguen ni a los Playoffs», opina otro scout en Sports Illustrated.

El reto es mayúsculo se mire por dónde se mire. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-101110″ medias=»73383″ gutter_size=»3″ media_items=»media|lightbox|original,icon,caption» screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»11″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1NV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTcyNTZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In0sIjU3MjU0X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1NzgyMl9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4MjdfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In0sIjU3ODI2X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1NzgyOF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTc4MjNfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3OTAwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1Nzg5OV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4OThfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In19″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1539373296289{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

La fórmula, esperar a su ‘Shaq’

Los Lakers que brillaron en el despertar del milenio fueron cosa de dos talentos indomables. Kobe y Shaq fueron la fórmula principal de ese equipo que recuperó el brillo histórico de la malla púrpura y oro. Ahora, LeBron estará pensando en uno de los grandes nombres de la agencia libre del próximo verano para volver a soñar con el anillo.

James debió hablar largo y tendido con los dueños de los Lakers y con Magic Johnson, que bien sabe de baloncesto y negocios. LeBron llega a una ciudad donde podrá construir su imperio mediático y donde juntará a su familia, factores que ya deslizó como principales preocupaciones de futuro tras acabar abatido las pasadas Finales de la marmota ante los Warriors.

Los Lakers le habrán prometido grandes cosas para la 2019-2020, ya que por edad y ambición, LeBron no querrá esperar mucho más para volver a las Finales. En el horizonte de nombres están Kawhi Leonard, Paul George, Kyrie Irving, Jimmy Butler, Kevin Durant, Demarcus Cousins o, porqué no, Marc Gasol. También fue exitoso el tándem Kobe-Pau, y el mediano de los hermanos se habrá ganado a pulso un par de años fuera de Memphis –y su amada afición– para vivir por fin unas Finales NBA. LeBron necesita en sus equipos gente con cabeza, y Marc sería precisamente eso.

Rajon Rondo decía el otro día que en el avión, después del partido, que caminó arriba y abajo por el pasillo y vio a todo el mundo repasando la cinta del partido. En 13 años, nunca había visto algo parecido. Javale McGee en B/R

En todo caso, el contrato de cuatro años –con opción de jugador en el último– que ha firmado LeBron es el más largo de su carrera desde que firmó con Miami en 2010. Hay un compromiso firme, parece, y eso da espacio para negociar a las oficinas de Magic y Rob Pelinka.

Por el momento, LeBron deberá trabajar para implantar su mentalidad ganadora entre el joven ganado angelino y confiar en que promesas de la segunda unidad, como Josh Hart, puedan llegar a ser todo lo que los expertos decían y dicen de ellos.

«Gracias a Dios que le contratamos», pensaba en voz alta Magic Johnson en referencia a su joven núcleo de jugadores. «Cuando juegas contra LeBron, mejoras». Ahora, eso será un hecho diario para toda la plantilla en las instalaciones de entrenamiento de El Segundo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»73386″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiIxMiJ9LCI3MzM4Ml9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjUifX0=»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1539373039835{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Mediáticos de nuevo

«Creo que es bastante guay». Así definió Klay Thompson, de los Golden State Warriors, el movimiento de LeBron a L.A. «No creo que nadie se lo hubiera imaginado al inicio de su carrera en Cleveland, pero añade mucho interés a la liga, y los Lakers están a punto de encontrarse con la habitual cobertura mediática a la que yo estaba acostumbrado cuando crecía».

Es interesante fijarse en las expectativas de los Warriors ante estos nuevos Lakers, que les ganaron por 113-124 en su primer duelo durante la pretemporada, a su vez el más visto de la historia en ESPN. Ese dato denota la relevancia que ha devuelto James a la legendaria franquicia.

Steve Kerr, por ejemplo, dejó claro que ahora ambos equipos se veían en el mismo escalón por primera vez en la historia de la liga. «Estoy seguro que los Lakers nunca nos vieron como un rival cuando ellos dominaban. Será divertido. Misma división y ambos equipos con mucho talento. La atmósfera de los partidos será genial».

Andre Iguodala, un tipo cerebral dentro y fuera de la cancha, también se toma muy en serio lo que significa tener a LeBron a pocas millas de distancia. «Todo lo que tenga que ver con él, uno asume que será bueno con su ADN y lo que aporta al equipo. Cabe esperar grandes duelos y grandes partidos».

Luke Walton, ex-asistente de Steve Kerr en los Warriors y entrenador del nuevo Showtime, promete diversión y resultados. «Queremos alcanzar los Playoffs y queremos llegar frescos y preparados para hacer un poco de daño cuando lleguemos allí… Quiero crear una cultura de la alegría igual que cuando estaba con Steve. La alegría no es tontería. La alegría es divertirse mientras haces el trabajo, para que no parezca un trabajo».

El escenario está dispuesto para que el día 16 de octubre el espectáculo empiece con un panorama renovado, y con el mejor jugador del siglo XXI, LeBron James, dando poder y expectativas a Los Angeles Lakers, que recuperan todo el brillo en su púrpura y oro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»color-vyce» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fguillealvarez41||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Sigue al autor en Twitter[/vc_button][/vc_column][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»accent» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fnbaesp||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Siguenos en nuestras redes[/vc_button][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»73387″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI4In0sIjczMzgyX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9fQ==»][/vc_column][/vc_row]

Tipster NBAesp – Apuestas 83ª Jornada

Muy buen comienzo del nuevo proyecto, acertamos nuestro pick/web y en el canal de apuestas VIP logramos un 4/5 que no está nada mal.

Jornada de ayer: +1.65  Unidades
Total mes Enero:  +5.53 Unidades
Puedes consultar nuestro balance AQUÍ

Ausencias para esta noche:

1) COMBINADA: OKC- Portland, Lakers – Sacramento
Thunder -3.0 (1.40) + Gana Lakers (1.40)
Cuota @1.95
Stake 2

Vamos con una combinada de esas que dolería mucho fallar. A pesar de que OKC es un equipo altamente inestable en su casa y ante unos Blazers sin Lillard debería ser capaz de imponerse con relativa solvencia; Napier debería pasarlo muy mal con Westbrook y ante la baja de Roberson el bueno de PG debería tomar responsabilidades defensivas en torno a McCollum que sin duda juega a nuestro favor.

Y por último Lakers, no les hemos ido con hándicap por si les da por guarrear hoy, pero viniendo un equipo como Sacramento con tan malos números fuera de casa y en B2B me cuesta creer que vayan a ser capaces de asaltar el Staples esta noche. No es que a ninguno les ‘interese’ ganar pero los locales sobre el papel parecen tenerlo mucho más factible, veremos.

Recordad que esta y otras apuestas que hagamos a lo largo de la jornada las podréis seguir a través de nuestro nuevo Grupo de Telegram: https://t.me/onlystakebasket

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