El último reto de LeBron James

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Su historia se podría dividir en tres etapas hasta ahora: el quiero y no puedo en su Akron natal; la decisión de formar un superequipo; y el retorno para querer y, al fin, poder. De allí han salido varias versiones del LeBron jugador y del LeBron atleta, del LeBron amado y el LeBron odiado.

En líneas generales, podríamos decir que el Rey autoproclamado se ha ganado a pulso su coronación a base de sudor, talento y perseverancia. Ante los omnipotentes Warriors, James se ha erigido como el único hombre capaz de derrocar la hegemonía de una dinastía que, de momento, no atisba su horizonte.

La etapa que empieza en el curso 2018-2019 es, para el 23, el último gran reto de su carrera. El proyecto al que se ha sumado LeBron es de futuro, un futuro para él ya limitado. «No soy un tipo paciente, pero entiendo que debo serlo. También tengo que ser paciente conmigo mismo, porque esto es un nuevo comienzo para mí», reflexiona él.

El legado del jugador más importante de la NBA en el siglo XXI se dirimirá en los cuatro años que dura su contrato con Los Angeles Lakers. Si el cuerpo le sigue bendiciendo en pista, podría colgar las zapatillas con 37 años y un nuevo título de campeón de la NBA, el único resultado que le proporcionaría eterna gloria. La jugada es arriesgada.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-155591″ isotope_mode=»packery» medias=»73385″ gutter_size=»3″ media_items=»media|lightbox|original,icon,caption» screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»11″ single_padding=»2″ single_text_reduced=»yes» lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3MjYxX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxNl9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3ODk2X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1Nzg5NV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4OTRfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In19″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1539372911503{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Los peores Lakers son historia

En los primeros 65 años de existencia de la franquicia, Los Angeles Lakers solo faltaron a su cita con los Playoffs en cinco ocasiones, las mismas que han faltado de forma consecutiva desde 2013. Con la simple firma de James, el mejor de su generación y un fijo en la conversación de los mejores de la historia, los Lakers pasan de la irrelevancia a la postemporada.

Todo el mundo asume que un equipo con LeBron llegará a los Playoffs. Los GMs de la liga, por ejemplo, predijeron que podrían colarse hasta en la quinta posición. Él también espera eso, aunque supo ser prudente en su primera rueda prensa de púrpura y oro:

“No creo que el único indicador de éxito de una temporada sea el ganar un campeonato. Solo hay un campeón, pero eso no significa que no seas exitoso. Habrá victorias y derrotas, pero lo que controlas es cómo preparas cada día».

Los Lakers son todavía muy frescos e inexpertos con su apuesta por Lonzo Ball, Kyle Kuzma y Brandon Ingram. Tendrán al profesor ideal para subir la exigencia y aprender sobre los sacrificios necesarios en las campañas de campeonato.

Se habla poco de las posibilidades de que hagan algo importante este año. Llegar a segunda ronda ya sería un bombazo, o así se ha establecido entre el establishment. Hay scouts que piensan que el equipo es más potente que los Cavaliers de los últimos años.

La cuestión es si la banda que han montado los Lakers alrededor del 23 puede compararse con la banda que montó los últimos años Cleveland Cavaliers. A los angelinos se suman veteranos como Rajon Rondo, Lance Stephenson y Javale McGee. ¿De manicomio? Bueno, los Cavs ya tenían lo suyo con J.R. Smith.

Lo que sí que es evidente es que, de Este a Oeste, la competencia varía un trecho. En el salvaje occidente estadounidense, ya solo entrar en los Playoffs puede depender de un par de días malos. Y la alfombra roja hacía las Finales de Conferencia desaparece. «Si este equipo estuviera en el Este, todo el mundo diría que LeBron iba camino de sus novenas Finales consecutivas. En el Oeste quizás no lleguen ni a los Playoffs», opina otro scout en Sports Illustrated.

El reto es mayúsculo se mire por dónde se mire. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-101110″ medias=»73383″ gutter_size=»3″ media_items=»media|lightbox|original,icon,caption» screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»11″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1NV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTcyNTZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In0sIjU3MjU0X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1NzgyMl9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4MjdfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In0sIjU3ODI2X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1NzgyOF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTc4MjNfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3OTAwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1Nzg5OV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4OThfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In19″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1539373296289{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

La fórmula, esperar a su ‘Shaq’

Los Lakers que brillaron en el despertar del milenio fueron cosa de dos talentos indomables. Kobe y Shaq fueron la fórmula principal de ese equipo que recuperó el brillo histórico de la malla púrpura y oro. Ahora, LeBron estará pensando en uno de los grandes nombres de la agencia libre del próximo verano para volver a soñar con el anillo.

James debió hablar largo y tendido con los dueños de los Lakers y con Magic Johnson, que bien sabe de baloncesto y negocios. LeBron llega a una ciudad donde podrá construir su imperio mediático y donde juntará a su familia, factores que ya deslizó como principales preocupaciones de futuro tras acabar abatido las pasadas Finales de la marmota ante los Warriors.

Los Lakers le habrán prometido grandes cosas para la 2019-2020, ya que por edad y ambición, LeBron no querrá esperar mucho más para volver a las Finales. En el horizonte de nombres están Kawhi Leonard, Paul George, Kyrie Irving, Jimmy Butler, Kevin Durant, Demarcus Cousins o, porqué no, Marc Gasol. También fue exitoso el tándem Kobe-Pau, y el mediano de los hermanos se habrá ganado a pulso un par de años fuera de Memphis –y su amada afición– para vivir por fin unas Finales NBA. LeBron necesita en sus equipos gente con cabeza, y Marc sería precisamente eso.

Rajon Rondo decía el otro día que en el avión, después del partido, que caminó arriba y abajo por el pasillo y vio a todo el mundo repasando la cinta del partido. En 13 años, nunca había visto algo parecido. Javale McGee en B/R

En todo caso, el contrato de cuatro años –con opción de jugador en el último– que ha firmado LeBron es el más largo de su carrera desde que firmó con Miami en 2010. Hay un compromiso firme, parece, y eso da espacio para negociar a las oficinas de Magic y Rob Pelinka.

Por el momento, LeBron deberá trabajar para implantar su mentalidad ganadora entre el joven ganado angelino y confiar en que promesas de la segunda unidad, como Josh Hart, puedan llegar a ser todo lo que los expertos decían y dicen de ellos.

«Gracias a Dios que le contratamos», pensaba en voz alta Magic Johnson en referencia a su joven núcleo de jugadores. «Cuando juegas contra LeBron, mejoras». Ahora, eso será un hecho diario para toda la plantilla en las instalaciones de entrenamiento de El Segundo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»73386″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiIxMiJ9LCI3MzM4Ml9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjUifX0=»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1539373039835{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Mediáticos de nuevo

«Creo que es bastante guay». Así definió Klay Thompson, de los Golden State Warriors, el movimiento de LeBron a L.A. «No creo que nadie se lo hubiera imaginado al inicio de su carrera en Cleveland, pero añade mucho interés a la liga, y los Lakers están a punto de encontrarse con la habitual cobertura mediática a la que yo estaba acostumbrado cuando crecía».

Es interesante fijarse en las expectativas de los Warriors ante estos nuevos Lakers, que les ganaron por 113-124 en su primer duelo durante la pretemporada, a su vez el más visto de la historia en ESPN. Ese dato denota la relevancia que ha devuelto James a la legendaria franquicia.

Steve Kerr, por ejemplo, dejó claro que ahora ambos equipos se veían en el mismo escalón por primera vez en la historia de la liga. «Estoy seguro que los Lakers nunca nos vieron como un rival cuando ellos dominaban. Será divertido. Misma división y ambos equipos con mucho talento. La atmósfera de los partidos será genial».

Andre Iguodala, un tipo cerebral dentro y fuera de la cancha, también se toma muy en serio lo que significa tener a LeBron a pocas millas de distancia. «Todo lo que tenga que ver con él, uno asume que será bueno con su ADN y lo que aporta al equipo. Cabe esperar grandes duelos y grandes partidos».

Luke Walton, ex-asistente de Steve Kerr en los Warriors y entrenador del nuevo Showtime, promete diversión y resultados. «Queremos alcanzar los Playoffs y queremos llegar frescos y preparados para hacer un poco de daño cuando lleguemos allí… Quiero crear una cultura de la alegría igual que cuando estaba con Steve. La alegría no es tontería. La alegría es divertirse mientras haces el trabajo, para que no parezca un trabajo».

El escenario está dispuesto para que el día 16 de octubre el espectáculo empiece con un panorama renovado, y con el mejor jugador del siglo XXI, LeBron James, dando poder y expectativas a Los Angeles Lakers, que recuperan todo el brillo en su púrpura y oro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»color-vyce» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fguillealvarez41||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Sigue al autor en Twitter[/vc_button][/vc_column][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»accent» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fnbaesp||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Siguenos en nuestras redes[/vc_button][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»73387″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI4In0sIjczMzgyX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9fQ==»][/vc_column][/vc_row]

El inspector de carne que soñó con el Dream Team

Fueron como Johnny Cash en la cárcel de Folsom, como los Allman Brothers en el club Fillmore East. Como Santana en Woodstock. «Si hubiera sido ahora, habría sido uno de esos reality shows.» Larry Bird

Hablamos del Dream Team, el equipo que hizo las delicias de los aficionados al baloncesto y al deporte, ya que fueron ellos los que dieron una dimensión nueva a la naranja y la cesta de Naismith. La historia sería otra, o no tendría los maravillosos nombres de Michael Jordan, Larry Bird, Magic Johnson y compañía inscritos en ella, de no ser por la visión de un inspector de carne de Belgrado.

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Boris Stanković llegó a Estados Unidos en enero de 1974. Se instaló en Billings (Montana), un pueblo tan remoto como su nombre sugiere. Tenía 49 años y quedó prendado enseguida del baloncesto universitario y del pelirrojo Bill Walton. Lo curioso de todo ello es que es difícil saber como este tipo, titulado veterinario y currante de carnicería, llegó a ser el tipo que fraguó la inclusión de profesionales estadounidenses en competiciones internacionales.

Exjugador –ganó tres ligas yugoslavas– y entrenador y directivo ya con 30 años (mientras trabajaba de inspector de carne, claro), destacó tanto en la antigua Yugoslavia que en 1966 recibió la oferta del histórico equipo italiano Oransoda Cantù. La cosa fue bien y ganó el título de liga en el 68. La FIBA vio en él, entonces, una mina de oro. Bingo.

«Parecía otro deporte. Más rápido, pero también muy sólido. Veías a un jugador como Bill Walton durante un minuto y era evidente que estaba a un nivel muy superior que cualquiera en Europa.» Borislav Stanković

Eso pensaba el amigo Boris, de la escuela física y tosca del baloncesto yugoslavo, tras ver fascinado a los chavales universitarios. Tenía buen ojo y, sin quererlo, visión de negocio. La FIBA, por aquel entonces, solo permitía que fueran amateurs quienes disputaran las competiciones internacionales. Y eso incluía los Juegos Olímpicos, claro.

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Ni Stern ni Nike, fue Boris

«La hipocresía, por supuesto, radicaba en que jugadores profesionales de facto jugaban igualmente, ya que los equipos de baloncesto de otros países siempre contaban con los mejores jugadores, aunque a veces constaran oficialmente como «soldados» o «policías»», recuerda Jack McCallum en su libro, ‘Dream Team: la intrahistoria del mejor equipo que ha existido jamás’.

Ni David Stern ni los genios del marketing de la escuela Nike fueron quienes llevaron al Dream Team a Barcelona. Fue el empeño de Boris, nuestro inspector de carne favorito. Él propuso, para mostrar el potencial de la receta, organizar una serie de torneos entre equipos FIBA y NBA. De allí nacieron los míticos Open McDonald’s que jugaron, entre otros, el Real Madrid, el Barcelona y el Joventut de Badalona.

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Stanković persistió varios años con su cantinela: los Estados Unidos debían llevar a los profesionales, y para ello la FIBA necesitaba cambiar sus normas. Tras un fracaso en el congreso de Madrid 1986, el inspector serbio consiguió su objetivo en Múnich, en 1989. Jordan y compañía –si querían ellos y, también, la NBA– podrían viajar a las canchas de Barcelona.

«¿Qué efecto tuvieron los Beatles en la música cuando fueron a Estados Unidos? Fue algo parecido.» Donnie Nelson

Quisieron, y el resto es historia. Ese equipo, esas Olimpiadas, cambiaron el abasto mediático del baloncesto en todo el mundo. Allí nacieron nuestro dormir es de cobardes en España, ese equipo vieron asombrados los hermanos Gasol, Ginóbili, Nowitzki y compañía.

Y lo más curioso es que, Jack McCallum, autor del libro que mejor recuerda el importante papel del inspector de carne en todo el asunto, ni escribió bien su nombre, que no es Boris, sino Borislav Stanković.

Estas historias y muchas más las podréis encontrar en ‘Dream Team’, que publica en España la editorial Contra. También podéis leer nuestro artículo sobre el papel que jugaron las islas Baleares en VICE España.

Imágenes vía Youtube / FIBA Basketball / Euroleague 

El All Star despide a Kobe con un fin de semana de lujo

La noche prometía emociones fuertes y así fue. El partido de las estrellas en sí quedó al margen en lo que se convirtió en un sentido homenaje de la NBA a una de sus figuras clave de las pasadas dos décadas. Kobe Bryant recibió el calor del público y la afición en Toronto, que organizó el primer All Star fuera de Estados Unidos en una edición que pasará a la historia por despedir a un jugador de época y por renovar, al mismo tiempo, la ilusión de los fans en el concurso de mates del sábado.

Entre miles de mensajes, reverencias y vídeo-homenajes, la figura de Bryant se dio su penúltimo baño de masas antes de poner punto y final a su brillante carrera deportiva con una actuación destacada en un partido que no sorprendió y se convirtió en una pachanga que se llevó la conferencia Oeste por un 196-173 de récord. Es la mayor anotación total en un All Star (369 puntos que superan los 321 del curso pasado) y también la mayor al intermedio, ya que ambos equipos sumaron 182 puntos al descanso.

La presentación a cargo del Cirque du Soleil, una apertura de guión magnífica y digna del mejor espectáculo estadounidense (incluso por encima del ‘half-time’ de la pasada Super Bowl), hizo presagiar una velada mágica. Y así fue para quién no esperaba grandes sorpresas o grandes defensas en un partido que año tras año (ya van tres seguidos) sigue rompiendo récords de anotación total.

Magic-Johnson-Kobe-Bryant-NBA

Con una sonora ovación en la presentación de los jugadores, bajo la mirada de su amigo Pau Gasol, Toronto recibió a Kobe Bryant, el último en ser presentado del elenco de All Stars. Antes del ‘tip-off’,  continuaron las reverencias al astro angelino con un vídeo-homenaje proyectado en las pantallas gigantes del pabellón. La NBA se volcó en la despedida, que más allá de los discursos tuvo pocos ‘flashes’ de juego.

«Todo el mundo quería ser cómo AI, Kobe, Mike, uno de esos tipos», explicaba John Wall con palabras muy bien encontradas antes del plato principal del fin de semana. «Ha sido el Michael Jordan de nuestra era, en mi opinión», apuntó el base de los Washington Wizards, que apenas tenía 7 años cuando Bryant irrumpió en la NBA.

«Quería ser parte de esto. Me va a emocionar verle. Espero que lo disfrute», compartió Gasol, amigo y compañero del #24 en dos de sus cinco viajes hasta el anillo en Los Ángeles. “Es como estar viendo a Michael Jordan. Me he quedado mirándole. Es impresionante. Comete errores, pero es increíble como los supera”, comentó Gregg Popovich, especialmente tierno con el gran icono que ha rivalizado con sus soberbios Spurs en la última década y media.

LeBron-Bryant-All-Star-Salto-Inicial

El comienzo del partido dejó otra imagen eterna. Kobe y LeBron compartieron el salto inicial, un año más tarde del icónico salto entre los hermanos Gasol en Nueva York. Fue la imagen del cambio definitivo, la cesión del testigo entre dos generaciones de la NBA, la que creció con Bryant de referente y la que abandera el que para muchos es el jugador más completo del momento, un James que tras su dominio avasallador de los últimos cursos está  a su vez más cerca de ceder el trono a Stephen Curry y compañía (si no lo ha hecho ya).

Cuando yo era un adolescente, seguía su trayectoria. Verle pasar del instituto a la NBA fue una fuente de inspiración”, decía LeBron antes de encarar la pachanga dominguera en Toronto. Para Kobe, él nunca fue un rival directo, sino un joven con un futuro gigante por delante. «Sentía que éramos de generaciones completamente diferentes. Desde que entró en la liga siempre le he dado consejos», explicaba hace unos días en su última aparición en la pista de los Cleveland Cavaliers. Se fundieron entonces en un abrazo, un gesto que ayer se repitió a raudales.

Kobe-LeBron-All-Star-2016

Más allá del resultado, de los números y del MVP para Russell Westbrook (31 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias), la noche fue de un sólo tipo, del hombre que enlazó la era de Michael Jordan con el baloncesto contemporáneo del todoterreno LeBron o el mágico Stephen Curry. «He sido un privilegiado al poder verle jugar, Kobe nos ha regalado 20 años increíbles», le elogió en horario de prime-time la que es, seguramente, la mayor leyenda Laker de la historia junto a Bryant, un Magic Johnson –sin olvidar a West y Kareem, claro– que fue además protagonista de otro de los grandes homenajes en un All Star, cuando volvió de su retirada obligada por el VIH en 1992.

Michael Jordan, en 2003, fue el único que recibió un homenaje similar para poner la guinda a su trayectoria. «Se marcha de la manera que él ha elegido. Se merece este homenaje y tengo ganas de ver cuál será su siguiente reto, será divertido porque sé que tiene varios planes de futuro», comentó ‘His Airness’, el reflejo que siempre vio en el espejo el propio Kobe.

«Quiero daros las gracias a todos por el apoyo que he recibido estos días y durante mi carrera. He sido muy afortunado de poder disfrutar del juego que amo durante más de la mitad de mi vida», compartió Bryant con la voz entrecortada antes de empezar el ‘show’ que acabó con un triunfo más en su hoja de servicio, lo que en el fondo ha impulsado su leyenda y lo que sellará su puesto en el edén del baloncesto mundial.

Una vez más, la NBA le dio las gracias. Y nosotros también lo hacemos.

Resultado, MVP y boxscore completo:

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Fiebre renovada por el sábado noche

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El título de campeón del concurso de mates del All Star 2016 fue para Zach LaVine (Minnesota Timberwolves), que repitió galardón tras  irrumpir como el mejor matador que se recuerda desde Vince Carter en Nueva York el curso pasado. En un concurso brillante, de los mejores de toda la historia, Aaron Gordon (Orlando Magic) puso los mejores vuelos y mayor creatividad que el resto de participantes, siendo un digno rival de LaVine e incluso el favorito de los aficionados al término de la noche. En la final contra el jugador de los Timberwolves, un extraterrestre de saltos suaves y plásticos, se necesitaron cuatro mates para decidir el ganador y, lo mejor, la gente se quedó con ganas de más espectáculo.

Improvisando venció LaVine, pero antes Gordon se ganó al público con tres mates jamás vistos con la ayuda de Stuff, la mascota de los Magic. Usando un ‘hooverboard’ (una especie de monocíclo eléctrico), el nuevo juguete de moda entre adolescentes; o pasándose el balón en posición de yoga bajo las piernas, el que fue sin duda el mejor vuelo de una noche del sábado en Toronto, fue el gran protagonista de la noche en un concurso que funcionó mucho mejor que en las pasadas ediciones gracias a varios cambios de guión.

Para empezar, la introducción de pívots en el concurso de habilidades permitió que Karl Anthony-Towns  (Minnesota Timberwolves) diera la sorpresa y se llevara la primera competición de la noche por delante de un base puro como Isaiah Thomas (Boston Celtics). Los Wolves, por cierto, completaron el pleno al ganar con LaVine el MVP del Rising Stars el viernes y llevarse todas las competiciones dónde tenían representación.

En el concurso de triples venció Klay Thompson, el ‘Splash Brother’ secundario, por delante del favorito, su compañero y MVP de la liga Stephen Curry. La conclusión, en todo caso, es que los Warriors tienen a la mejor pareja anotadora de la actual NBA, incluso para los eventos más festivos. Kevin Hart y Draymond Green protagonizaron la anécdota divertida de la velada, cuando el primero retó al segundo a un improvisado concurso de triples que el cómico estadounidense logró empatar sobre la bocina a la estrella de los Warriors.

Sin duda, hacía tiempo que el sábado no deparaba tantas sorpresas, y, en esencia, hacia tiempo que la afición no vibraba con una final de concurso de mates que recordó el duelo entre Michael Jordan y Dominique Wilkins en 1988, el hasta ahora considerado mejor evento de la historia.

Fotos: EFE / NBAE

La misteriosa identidad de Jack el Destripador y la del mejor jugador de baloncesto de la historia

Existen misterios que a pesar del empeño puesto en desentrañarlos, no hay manera de aclararlos ni siquiera un poquito. Así, nuestra historia anda rebosante de enigmas como la ubicación del Santo Grial, la identidad de Jack el Destripador o si realmente existe el abominable hombre de las nieves. Por supuesto, esto es solo un extracto de la retahíla de misterios que nos rondan al que, por cierto, cabe incorporar uno más: ¿quién es el mejor jugador de baloncesto del mundo?

En este sentido, además de las divergentes opiniones personales de cada experto y aficionado al respecto, se han elaborado tentativas encaminadas a encumbrar a una leyenda sobre otras figuras míticas.

Ese fue el propósito de la revista Slam, que en 2009 situó a Michael Jordan en la cumbre de este Everest de jugadores legendarios. Los siguientes en el escalafón fueron Wilt Chamberlain, Bill Russell o Shaquille O´Neal, que fueron segundos, terceros y cuartos, respectivamente.

Seis años han transcurrido -no muchos-, pero puede que nuevos jugadores hayan forjado su leyenda o, simplemente, necesitemos un nuevo ránking porque el otro nos parezca -como todo lo que pulula por este mundo- discutible.

Por suerte, esta intriga puede que se nos esclarezca en breve gracias a un portal llamado The Greatest Of All Time de la NBA, emperrado en arrojar luz sobre el misterio de quién es el mejor jugador de la historia.

¿Cómo logrará la gesta? Pues a través de cinco rondas donde los usuarios deberemos decantar nuestro voto por uno de los 32 jugadores emparejados por el juego. Para tomar la decisión, la web proporciona estadísticas e interesantes números acerca del currículum de glorias deportivas del baloncestista en cuestión. Así, se elige a un miembro de las parejas propuestas por el portal y así sucesivamente hasta concluir la ronda de deportistas.

Una vez terminado, tenemos la oportunidad de mantenernos informados sobre la apertura de la próxima ronda dejando el correo electrónico y volver a votar entonces a los jugadores supervivientes de las anteriores rondas que, poco a poco, como en los inmortales, irá reduciéndose hasta quedar en uno.

Una tarea sencilla, pero titánica porque a ver cómo se resuelve el dilema de escoger entre Michael Jordan y Shaquille O`Neal o entre LeBron James y Kareem Abdul-Jabbar. Al parecer debemos votar atendiendo a currículum, pero muchos responderemos escuchando nuestro corazón de aficionado.

NBA Face Off

Magic quiere que los Lakers pierdan todos los partidos

Photo: Getty Images
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Es de sobras conocido que la temporada de los Lakers está siendo mala (5-16) y que, si se cuenta también con la anterior (27-55), la situación de una de las franquicias NBA más importantes empieza a ser más que cuestionable a ojos de todo el planeta. Situados pues en este entorno, las opiniones proliferan. Ayer Magic Johnson dió la suya. Y estuvo llena de sinceridad y conocimiento de causa.

Magic Johnson desató ayer la polémica con sus declaraciones a Newsday, en las que decía que «espero que los Lakers pierdan todos los partidos porque si vas a perder, pierde». Y justificó estas declaraciones explicando que «Si vas a perder, tienes que perder porque no puedes estar en la mitad de clasificación a final de temporada. Tienes que ser grande o tienes que ser malo para poder tener una buena elección en el Draft». También abordó el tema del límite salarial y al mercado de agentes libres del próximo verano aludiendo que «los Lakers tienen un buen espacio libre, por lo que pueden firmar o traspasar para obtener un buen jugador».

Poco después, Johnson matizó sus declaraciones «Dije que espero que los Lakers no ganen demasiados partidos porque quiero que tengan el primer o segundo pick del Draft». Y añadió que «este año hay 3 o 4 superestrellas y necesitamos a una de ellas».

Pero Magic no dijo todo esto porque sí. Tuvo en cuenta la situación en la que se encuentra la franquicia californiana en lo que se refiere a la negociación de las elecciones del Draft. Y es que cuando Lakers ficharon a Steve Nash en 2012, los Suns recibieron a cambio 4 rondas de Draft. En concreto dos segundas rondas, para 2013 y 2014 y dos primeras rondas, la de 2013 y 2015. No se trata de juzgar a toro pasado si es un buen intercambio o no, pero es en este punto cuando las clausulas de restricción entran en juego, pues la primera ronda de 2015, tal y como contaba Alex Kennedy en Noviembre, estaría restringida para los de Phoenix en el caso de que los Lakers escogiesen entre las 5 primeras franquicias. Pero en caso de que escogiesen a partir de la sexta posición, el jugador sería traspasado directamente a la franquicia de Arizona. Así que, con todo este revuelo, cabe esperar que el espinoso tema del tanking vuelva a ser protagonista en Los Angeles hasta final de temporada regular.