La consolidación de los españoles en los quintetos iniciales

La temporada NBA empezó hace poco más de un mes con seis representantes de nuestro país en la competición, una cifra que ya es habitual desde que Pau Gasol abrió la vía estadounidense a Calderón y Garbajosa y después proyectara los talentos de Ricky Rubio o su hermano Marc. El papel de los ÑBA ha sido de consagración, más allá del estatus de estrellas que lucen por ahora los hermanos Gasol. Junto a Francia, que aporta 9 jugadores a la liga, son el segundo país del viejo continente que más talento aporta a las franquicias de la mejor liga de baloncesto del mundo. Los Gasol, Ricky, Serge Ibaka, José Manuel Calderón y el ‘sophmore’ Nikola Mirotic están empezando la temporada con notas muy positivas en líneas generales. El dato más revelador es que todos son titulares en sus respectivos equipos.

Pau Gasol y Nikola Mirotic (Chicago Bulls, 11-5)

Los españoles se han convertido, en su segundo año en Chicago, en piezas claves del nuevo estilo ofensivo de los de Illinois, que marchan en tercera posición de la conferencia Este, que parece haber revivido en calidad y competitividad tras años de poco brillo en este aspecto. A pesar de las dudas con Derrick Rose y algunos desajustes en el renovado sistema impulsado por Fred Hoiberg, las cosas parecen estar funcionando en el United Center. Las victorias ante los San Antonio Spurs y los Denver Nuggets confirman el carácter ganador de la plantilla, que aspira a destronar a los Cleveland Cavaliers (13-5) de LeBron James con el permiso del renacido Paul George y sus Indiana Pacers (12-6).

NBA: Chicago Bulls at Brooklyn Nets

Entre los cambios más sonados está la titularidad incondicional que se ha ganado el hispano-montenegrino en el nuevo esquema. El juego interior de los Bulls habla español y carbura a la perfección, una pareja que ya demostró su valor en el Eurobasket 2015 y que está mejorando su rendimiento con el paso de los días. Nikola Mirotic está mejorando su aportación respecto a su ya excelente año como ‘rookie’ y promedia 12 puntos, 6,3 rebotes y 1,4 asistencias por partido, mejorando sus porcentajes de tres y tiros libres, aunque empeorando ligeramente sus registros dentro del perímetro. Ha sido titular en los 16 partidos de Chicago.

Pau Gasol, confirmando su segunda juventud, sigue demostrando que está en la cúspide de la NBA y su constelación de estrellas firmando actuaciones clave y sumando dobles-dobles como ya viene siendo habitual. Sus números y eficiencia son inferiores a los del pasado curso, un hecho que se entiende viendo la reducción de casi 5 minutos de juego que le está permitiendo gestionar mejor sus energías de cara a los meses clave de la temporada, abril y mayo. De momento, Pau promedia 14,4 puntos, 10,8 rebotes, 2,4 asistencias y 2 tapones por encuentro en 29,6 minutos de juego. Ante los Spurs se salió con 18 tantos, 13 rebotes, 4 asistencias y 3 tapones; y ante Denver se fue hasta los 29 puntos y 19 rebotes, lo que indica que cuando llegue su momento estará preparado.

Marc Gasol (Memphis Grizzlies, 11-8)

La felicidad de la ciudad del Misisipí no entiende de resultados. A pesar de su inicio irregular y con dudas, los Memphis Grizzlies ya están entre los mejores del Oeste a pesar de su modesto récord de 11 victorias y 9 derrotas (siete han llegado en los últimos 10 partidos). Contentos por el compromiso de Marc con la franquicia, los osos siguen intentando mejorar en las facetas que les han alejado hasta ahora del título. Su poco tiro exterior, la más flagrante, quiere ser solventada con la llegada de anotadores como Mario Chalmers, un base de garantías para dar algo de descanso a Mike Conley.

El pívot es considerado por muchos el mejor de la liga en su posición, aunque ha empezado el curso con menos protagonismo ofensivo respecto a lo que se vio antaño. Su defensa sigue siendo impecable, pilar fundamental de unos Grizzlies que saben sus debilidades pero no piensan renunciar a sus mejores armas (han sumado al veterano sabueso Matt Barnes). Marc promedia 16,1 puntos (su segundo mejor registro en 7 años de carrera), 7,5 rebotes, 4,1 asistencias y 1,1 tapones por encuentro, pero en su penúltimo compromiso, una victoria ante los New Orleans Pelicans de Anthony Davis, lució su mejor versión atacante con 38 puntos, su mejor registro NBA, 13 rebotes, 6 asistencias y 4 tapones.

Serge Ibaka (Oklahoma City Thunder, 11-8)

Las penurias de antaño, ejemplificadas en las lesiones de Russell Westbrook y un Kevin Durant de visto y no visto, han dejado paso de nuevo a la furia del trueno. El dúo dinámico de los Thunder ha vuelto a su mejor versión y Oklahoma sueña con asaltar otra vez el trono del Oeste y de la NBA. Son terceros por detrás de los intocables Golden State Warriors (20-0) y los siempre competentes San Antonio Spurs (16-4).

Gracias al retorno de los pesos pesados, Serge Ibaka ha podido volver a su papel de tercer hombre del equipo y pilar clave en defensa, donde está más cómodo sin tener que tomar demasiado protagonismo en ataque. Sus promedios son de 13,2 puntos, 7,2 rebotes, 1,1 asistencias y 2,6 tapones por choque y su titularidad indiscutible en un juego interior de OKC que ha perdido algo de fuelle atrás, aunque Enes Kanter está aportando mejores números (algo sencillo) que su antecesor Kendrick Perkins y lo compensa en la faceta ofensiva.

José Calderón (New York Knicks, 9-10)

KNICKS DE NUEVA YORK - HEAT DE MIAMI

El extremeño tiene motivos para sonreír en Nueva York a pesar de haber empezado la temporada de menos a más y promediar números más pobres que antaño. Es titular indiscutible y vive en una ciudad cosmopolita donde puede pasarlo bien dentro y fuera de las canchas. Los Knicks, con la incorporación de la sensación debutante del curso, Kristaps Porzingis, son serios candidatos a los playoffs, aunque se están encontrando un Este más competitivo que nunca y marchan undécimos de la conferencia. Paradójicamente, en el Oeste estarían metidos de lleno en la lucha y las posiciones de postemporada.

Es temprano y el español ya explicó hace poco que ve a un equipo con posibilidades de llegar lejos y mejor mucho con el paso de los partidos. Él está en la misma línea y de momento está bien plantado con 8,1 puntos, 2,3 rebotes, 3,4 asistencias y 1,1 robos de balón por encuentro en 26,9 minutos de juego por encuentro. Además ha incrementado su acierto en tiros de campo y tiros libres, lo que le convierte en un activo más eficiente para los suyos. Tras sólo tres apariciones en playoffs en 12 años de carrera, sueña con otra oportunidad más de vivir el momento más dulce del curso.

Ricky Rubio (Minnesota Timberwolves, 8-10)

El caso de Ricky es quizás el que peores perspectivas de futuro ofrece. Los Minnesota Timberwolves se quedaron antes de arrancar el curso sin su entrenador e histórico líder, Flip Saunders, y de momento vuelve a sufrir los mismos síntomas que en las infructuosas campañas recientes. El juego no es fluido, aunque el récord (8-10) es notable en comparación a los precedentes inmediatos y les tiene en una sorprendente octava posición en el Oeste. Karl-Anthony Towns pinta magnífico y es otra de las sensaciones ‘rookies’, pero los tics del pasado amenazan a los Wolves.

Personalmente, el base del Masnou sigue con sus problemas en el tiro y, en una pesadilla interminable, vuelve a sufrir contratiempos físicos de difícil diagnóstico y solución. Ya se ha perdido seis encuentros, aunque en los que ha participado ha logrado números positivos y consistentes. Actualmente, promedia 10,1 puntos, 8,0 asistencias, 4,8 rebotes y 1,8 robos por partido, unas cifras que se acercan a los mejores registros de su carrera en todas las categorías. El problema es, sin duda, de regularidad, tanto a nivel individual como colectivo. Con el paso de los días, estar en récord negativo no será válido en el complejo panorama del Oeste.

Sin duda, la nota más positiva es que, a pesar de empezar algo más flojos (en algunos casos de forma anecdótica o meramente decimal), los jugadores españoles siguen mostrando todo el potencial del baloncesto nacional en la NBA con su papel consolidado y la titularidad respectiva en sus equipos.

#SemanaNBAesp 18/11-25/11: Reescribiendo la historia

Última semana de Noviembre y muchas acciones por las que vale la pena dar las gracias, si te has perdido alguna este es tu resumen.

Campeón – Guinness State Warriors

Nadie en la historia había sido capaz de comenzar una temporada con 16 victorias y ninguna derrota, pero ya sabemos que en la bahía de San Francisco las cosas siempre parecen un poco más fáciles con Stephen Curry. Poco que decir de la victoria en cuestión, después de imponerse a Clippers y Bulls parecía inevitable (con todo el respeto para Denver que sí se molestó en competir, no como Lakers), y habrá que ver en que punto se vuelven humanos y ceden la primera derrota.

Por si esto os pudiera parecer poco (que no creo), decir que tienen a tiro otro récord, esta vez en anotación, y es que acumulan 43 partidos seguidos anotando 100 o más puntos en su pista, a solo 4 partidos de igualar los 47 de los Nuggets de la temporada 1990-91. Evidentemente también son serios candidatos a superar ese 72-10 de Chicago Bulls, aunque aún queda mucha leña por cortar y hasta Enero no vale la pena darle demasiado bombo.

Líderes de Conferencia – Sobrao

Buenas notícias en Indiana, y es que su preciado diamante Paul George parece que ha recuperado el brillo ‘All-Star’ de hace dos temporadas. Esta semana se fue hasta los 40 puntos ante Washington, aún así lo más destacable es su labor de equipo, permitiendo a los Pacers escalar hasta el 3er escalón del Este gracias a una racha reciente de 8 victorias y 2 derrotas; impensable para un equipo que este verano ha perdido a sus principales referencias interiores de una tacada.

Most Improved – Cosas que pasan una vez en la vida

Esta semana ha sido especialmente inusual en varios aspectos, tanto negativos como positivos. Como siempre nos gusta barrer para casa y (sobretodo) quedarnos con lo bueno, empezaremos destacando el primer triple-doble de Marc Gasol tras 7 años en la NBA: 16 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias en la victoria de Memphis sobre Houston.

Aunque para sorprendente de verdad lo que pasó en New Orleans hace 5 días, ya que por primera vez en 19 años de carrera y 1.343 partidos Tim Duncan se quedó sin capturar un solo rebote, quedándose como la 3a mejor racha de la historia tras Karl Malone (1.457) y Kareem Abdul-Jabbar (1.431), casi nada.

Mitad de Tabla – ¿Dónde vas?

Curiosa la acción protagonizada por LeBron James el pasado sábado ante Atlanta Hawks, y es que la estrella de los Cavaliers se salió de la cancha antes de tiempo debido a la frustración de fallar un tiro, algo que en la NHL es legal, pero que en la NBA sancionan con técnica.

 

Fuera de PO – Entrenadores nerviositos

No suele ser Mike Budenholzer un entrenador que pierda los papeles con facilidad o que sea notícia por algún hecho o acción extradeportivos, todo lo contrario, se admira profundamente su trabajo al frente de los Hawks. No obstante hace unos días la presión le pudo, y tras una errónea decisión arbitral perdió los papeles y fue a increpar al árbitro estableciendo contacto físico, algo que le costó ser expulsado del partido y una posterior multa de 25.000 dólares.

 

Todos recordamos la acción de hace dos años (exactos) en la que Jason Kidd como entrenador de los Nets pedía a uno de sus jugadores que le golpeara para así derramar agua y conseguir un tiempo muerto, una genialidad que quedó retratada por las cámaras, aún así no se le puede martirizar por ello. Lo de ayer si me parece criticable en tanto que reacciona de malas maneras, así que no tardarán en multarle tambiém.

The Tankings – K.O.be Bryant

Estaremos de acuerdo en que no hay nadie más honesto y directo que el propio Bryant para hablar de él mismo, pero aún así la última no se la compro. Fue tras el partido entre Warriors y Lakers, donde el 24 de los Lakers igualó su peor porcentaje de acierto, al ser preguntado por la reportera declaró: ‘De nada sirve promediar 30 puntos por encuentro, como mucho estaríamos con una victoria más, y desde luego partidos como el de esta noche nose ganan anotando ni 80 puntos‘. Podemos estar de acuerdo en que por mucho que hiciera numerazos el equipo seguiría hundido en el Oeste, pero seguramente si se hubiera bajado el sueldo (cosa que no tiene por qué hacer), en lugar de lamentarse por fallar tiros es posible que tuvieran varias victorias más cortesía del mercado de agentes libres.

Los Warriors confirman que están en otra galaxia

La primera vez que los Memphis Grizzlies se reencontraron las caras con los Golden State Warriors, tras despedirse de los playoffs del año pasado en semifinales del Oeste (4-2), se llevaron una paliza histórica para la franquicia del Misisipí, un 119-69 que dejó desnudas todas sus carencias y, en especial, todo el mérito de un rival capaz de mejorar aún más su excelente campaña de campeonato.

Ayer, los de la bahía de Oakland repitieron méritos con una exhibición menos abultada pero con un mensaje igual de contundente. Vencieron por 100-84 al equipo de un Marc Gasol que lo intentó con 26 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias pero que acabó muy sólo ante el portentoso despliegue colectivo del rival. Stephen Curry, para empezar, volvió a maravillar con su juego y lideró con 28 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 5 robos de balón el triunfo de los suyos, que se mantienen invictos con un récord de 9-0.

Se trata del mejor inicio en 55 años de la franquicia, que por entonces estaba todavía en Philadelphia y tenía en sus filas a un tal Wilt Chamberlain, un tipo capaz de alcanzar los 100 puntos en un sólo encuentro.»Está bien, porque quiere decir que estamos ganando, que es lo más importante», comentó Draymond Green.

«Tenemos a muchos tipos en este equipo que pueden dar un paso al frente. No sólo es Steph, hoy también fueron Andre y Harrison. Mañana por la noche podrían ser otros», explicó Klay Thompson. Andre Iguodala, MVP de las pasadas finales NBA, mostró que sigue entonado y listo para emerger cuando la acción le requiera. Ayer sumó 20 puntos, mientras que Harrison Barnes no se quedó corto con 19 tantos.

«Estamos teniendo un gran año, y no pensamos perder en un futuro inmediato», zanjó el segundo de los Splash Brothers. El primero, Stephen, dejó un par de pinceladas de magia en el FedEx de Memphis: un triple lejano para batir la bocina del tercer cuarto y, un poco antes, otro triple más digno de un concurso de tiros imposibles que de un partido de baloncesto profesional.

Memphis ha caído en seis de sus últimos siete enfrentamientos de temporada regular ante los californianos, que demuestran una madrugada más que están en otra galaxia y que aspiran a batirse a sí mismos, no sólo al resto de equipos, en la presente campaña NBA.

Marc-Gasol-Warriors-Grizz

Otros apuntes:

En la maratón habitual de los miércoles, muchos jugadores destacaron entre la maraña de partidos. Quizás quién volvió a despuntar más fue la joven apuesta de los New York Knicks, que perdieron por los pelos ante los Charlotte Hornets (93-95) después de un triplazo ganador que salió una décima demasiado tarde de las manos de Kristaps Porzingis, que a pesar de sus 10 puntos y 15 rebotes fue la verdadera sensación de NY.

Carmelo Anthony, en la posesión anterior, se había tirado una chufla para estropear sus 29 puntos y, de paso, condenar a su equipo a un milagro que casi obró el pívot letón. José Calderón terminó con 13 puntos y 5 asistencias en uno de sus mejores encuentros del año.

Los abucheos a DeAndre Jordan en Dallas, que vio como sus Mavericks ganaban al equipo del nuevo enemigo, Los Angeles Clippers, por 108-118, eclipsaron un tremendo encuentro de Dirk Nowitzki, autor de 31 puntos y 11 rebotes. Los aficionados de los Mavs lucieron muchas pancartas y varios coincidieron al escribir que la «palabra de Jordan vale tanto como su porcentaje en tiros libres».

En una jornada extensa destacaron también dos noticias fuera del parquet. Los Oklahoma City Thunder anunciaron que Kevin Durant se perderá entre 7 y 10 días de competición por su lesión de isquios mientras que los Denver Nuggets tuvieron que dar peores noticias ya que Wilson Chandler, con una lesión de cadera, deberá pasar por quirófano y perderse toda la temporada.

La caza del oso

Los que sean más campestres sabrán que la temporada de caza se inicia en Octubre. En la NBA no son ajenos a este hecho, y por lo que va de temporada parece que la nueva moda en Norteamérica es la caza del oso, concretamente del oso grizzlie.
Los Memphis Grizzlies cayeron anoche en el Moda Center de Portland (96-115) ante unos Blazers que se descompusieron el pasado verano pero que todavía mantienen un par de cazadores capaces de acertar a su presa desde larga distancia. Damian Lillard -27 puntos y 5 asistencias- y CJ McCollum -20 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias- fueron los verdugos de unos Grizzlies en los que apenas se salvaron Zach Randolph -16 puntos y 10 rebotes- y Marc Gasol – 15 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias-. Courtney Lee, con 18 puntos, se sumó a la defensa de la manada, pero al final los fieros Blazers capturaron a su presa.

Mejor les fueron las cosas en Chicago a Pau Gasol y Nikola Mirotic. Liderados por un resurgido Rose -29 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias-, derrotaron a otro español, Serge Ibaka -17 puntos y 6 rebotes-, que les visitó con sus Thunder (98-104). Durant -33 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias- y Westbrook -20 puntos, 8 rebotes y 10 asistencias- lideraron a Oklahoma con la ayuda de Ibaka, pero la victoria se quedó en casa de los ‘Spanish Bulls’. Pau Gasol firmó 11 puntos y 10 rebotes, mientras que Nikola Mirotic se quedó en 2 discretos puntos con 4 capturas.

Rose lanza por encima de Kanter
Tampoco fue buen día para Ricky Rubio; sus Wolves perdieron en casa frente a Miami (96-84) y la actuación del catalán no fue tan fulgurante como en su estreno esta temporada frente a Los Angeles Lakers. 9 puntos, 5 asistencias y 3 robos para el español, en la noche en la que brilló su compañero Shabazz Muhammad con 14 puntos y 6 rebotes. Dwyane Wade lideró a los Heat con 25 puntos, 5 rebotes y 3 recuperaciones de balón.

Más NBA:

Charlotte 108-94 Dallas (Al Jefferson 31p, 9r y Z. Pachulia 14p, 10r); Utah 96-84 Denver (G. Hayward 20p y D. Gallinari 18p, 5r).

Los castillos en el aire de Los Angeles Lakers

La madrugada NBA nos trajo una de cal y otra de arena para los jugadores españoles, con los Chicago Bulls de Pau Gasol y Nikola Mirotic apabullados en casa de los Charlotte Hornets (105-130) y con los Memphis Grizzlies de un tocado Marc Gasol, con espasmos en el cuello, recuperándose con una victoria frente a los Sacramento Kings (103-89). El mediano de los Gasol concluyó con 8 puntos tras disputar sólo la primera mitad debido a sus problemas físicos.

Su hermano terminó con 13 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias en una mala noche de Derrick Rose (4 puntos en 2 de 8 en tiros de campo) y Nikola Mirotic, que finalizó con 5 puntos y una serie de 2 de 11 en lanzamientos. Los Bulls, que han cambiado su estilo, están perdiendo demasiado en defensa en estos primeros compases. La prueba es que desde 2010 no habían recibido 130 puntos de un rival y están recibiendo 102 tantos de promedio esta temporada. Les queda mucho trabajo por delante.

Russell-Kobe-Joven-Viejo

Demasiado jóvenes y demasiado viejos

Aún así, no están peor que Los Angeles Lakers de Kobe Bryant, que sin duda tienen guardadas muchas dosis de arena para la afición esta temporada. Han empezado por todo lo alto, perdiendo cuatro partidos y encajando 116,8 puntos por encuentro, lo que les convierte en el equipo que más tantos recibe a diario. La última derrota llegó por 120-109 ante los Denver Nuggets y en el Staples Center, muy acostumbrado ya a las exhibiciones de los rivales.

«La presión está sobre todos nosotros para intentar arreglar esto, así que hay que comunicar, enseñar y ser mejores en la próxima ocasión», dijo el astro angelino, que se saltó el entrenamiento del lunes para intentar despejar su mente. Con 11 puntos y una serie de 4 de 11 en tiros de campo, parece que la cosa no fue demasiado bien para la leyenda, que después de caer ante los Dallas Mavericks en la jornada anterior (93-103), se había autoflagelado por su rendimiento.

«Estoy jugando fatal. Consigo los tiros que quiero, pero no soy capaz de meterlos. Ahora mismo soy el 200 mejor jugador de la liga. Doy asco», se dijo a sí mismo ante los medios estadounidenses, en referencia quizás al ránking de la ESPN que le había colocado semanas antes como el jugador número 93 de la liga. Ese día, Kobe había enchufado 3 de 15 en lanzamientos. El puntal de L.A. promedia ahora mismo 15,8 puntos por partido con un pobre 32,3% en tiros de campo –y peor desde la línea de tres, con un pobre 20,5%–. Eso significa que, de cada 15 tiros, falla unos 10 sin contar los triples (su serie actual es de 7 de 34).

Byron Scott no encuentra soluciones en la plantilla, muy tierna y repleta de cachorros como D’Angelo Russell (7 puntos y 6 asistencias) o Julius Randle (16 puntos y 5 rebotes). Van creciendo poco a poco, pero nunca salen de la derrota y eso puede ser una mala costumbre ante unos Lakers que viven instalados en la resignación, en el saber que los tiempos pasados no volverán con Kobe encima del parquet. Jordan Clarkson, en su segundo curso, está mejorando mucho y ayer sumó 30 puntos, su mejor registro en lo que va carrera profesional. A pesar de todo, los destellos individuales nunca se han traducido en victorias.

«No sé que nos pasa. Empieza a ser preocupante. Estábamos por delante pero nos diluimos», declaró después de la cuarta derrota Kobe. La defensa es un polvorín y la química es algo inexistente en Hollywood. Russell nació en febrero de 1996, el mismo año que, en verano, los Hornets draftearon a Bryant, que el pasado día 3 cumplió el vigésimo aniversario de su debut en la NBA.

La brecha de edad es demasiada, quizás insalvable. Dos generaciones que sufren para comprenderse en la ciudad de las estrellas. Los Lakers son, a día de hoy, demasiado viejos y demasiado jóvenes para convertirse en un equipo digno, una aspiración sencilla y que aún así suena a construir castillos en el aire.

Más NBA:

Detroit, 82; Indiana, 94 (Drummond 25 y Stuckey 23), Miami, 92; Atlanta, 98 (Whiteside 23 y Teague 26), Nueva Orleans, 94; Orlando, 103 (Davis 14 y Fournier 30), Dallas, 91; Toronto, 102 (Nowitzki 18 y Lowry 27)

Marc Gasol quita el polvo a los Grizzlies

Después de caer ante los Cleveland Cavaliers en el primer partido de la temporada, los Memphis Grizzlies viajaron con ganas de reivindicarse ante los Indiana Pacers. Lo consiguieron no sin sufrir altibajos, aunque acabando con un último cuarto excelente para vencer cómodamente por 112-103. Gran parte del éxito recayó en manos de Marc Gasol, que en el período definitivo se echó al equipo a sus espaldas y lideró con ocho de sus 20 puntos totales un parcial de 39-28 favorable a los suyos.

El pívot español señaló después del encuentro que los osos, un año más, necesitan defender para lograr activar su mejor versión. «Los últimos cinco minutos jugamos bastante bien. En defensa fuimos mucho más agresivos. Cuando nuestra defensa está enchufada, las cosas nos salen mucho mejor arriba», declaró el mediano de los Gasol, que también sumó 8 rebotes, 3 asistencias y un tapón.

Zach Randolph, de los Grizzlies de Memphis, recibe una falta de Lavoy Allen, alero de los Pacers de Indiana, en el partido del viernes 31 de octubre de 2014 (AP Foto/AJ Mast)

Los Pacers arrancaron fatal, pero se recuperaron antes del descanso. Paul George y C.J. Miles sumaron 18 puntos, mientras que George Hill fue el máximo anotador local con 20 tantos y 4 asistencias. Memphis supo pasar sus peores momentos y se mantuvo al acecho para llegar al último período con opciones, territorio favoritos de unos Grizzlies que saben afilar los colmillos a última hora.

Más allá del sprint de Marc en la recta final, el esfuerzo de los de David Joerger fue muy equilibrado, con siete jugadores por encima de los dobles dígitos. Hasta Jeff Green, con dos triples postreros y 12 puntos, reivindicó sus capacidades ayer en el primer triunfo de Memphis.

En el resto de la jornada, los Atlanta Hawks también se recuperaron de su mal inicio y ganaron a los New York Knicks por 112-101 con poco impacto de José Calderón (2 puntos en 18 minutos). Los Angeles Clippers cerraron la jornada con un triunfo ante los Dallas Mavericks por 88-104, pique entre DeAndre Jordan y Dirk Nowitzki incluido.