Tipster NBAesp: Analizando Betfair

De ahora en adelante, a modo de ‘feedback’ llevaremos a cabo un pequeño artículo mensual con la casa de apuestas que hayamos utilizado, así os facilitaremos la opción de meter o no vuestro dinero en según qué casas de apuestas. Esperemos que os resulte útil a muchos.

Este  pasado mes de Noviembre  hemos llevado a cabo nuestras apuestas a través de Betfair; fundada en 1999, es uno de los mayores proveedores internacionales de apuestas deportivas online. Además de apuestas deportivas, ofrece una variedad de productos de juego online. Betfair ha apoyado activamente el desarrollo de los deportes españoles, incluyendo haber sido patrocinador del FC Barcelona en el pasado.

La casa de apuestas deportivas Betfair ofrece a sus nuevos usuarios un Bono de Bienvenida formado por cinco apuestas gratuitas de 20 € cada una de ellas, llegando a una cantidad total bonificable de hasta 100 €. Después de realizar cinco apuestas de 10 € a una cuota mínima de 1,5 y Betfair te regalará una apuesta por importe de 20 €. Y así en cinco ocasiones, llegando al total de 100 € de regalo en apuestas deportivas. Ten en cuenta que tienes un plazo como máximo de hasta 30 días desde el registro de tu cuenta para realizar estas apuestas, después caducará este bono. Tras finalizar los eventos en que has realizado tus primeras apuestas, salgan ganadoras o perdedoras, Betfair te habilitará una nueva apuesta por el importe de 20 €.

Esto se repetirá en cinco ocasiones cada vez que realices cinco apuestas, llegando a una cantidad total de bono de bienvenida de hasta 100 €. Por lo tanto tenemos que hay que hacer un mínimo de 25 apuestas de 10 euros cada una (como mínimo) a cuota @1.50 o superior para recibir 100 € de manera gratuita donde además solo te llevarás las ganancias de lo que apuestes, nunca el total. Así pues, debes de mover 250 € como mínimo en 30 días, teniendo en cuenta que hay casas de apuestas que te piden mover en ese mismo tiempo 6 veces la cantidad ingresada se puede ver que es un bono factible de cara a una persona que apueste diariamente, como por ejemplo en la NBA. Resumiendo, es un bono factible si apuestas regularmente pero no nos convence el método de dar un bono en apuestas gratuitas, preferimos otro tipo de bono.

En el apartado promociones vemos que cada semana tienen promociones nuevas, sobretodo en el mercado de fútbol que es el deporte rey en este país:

Vemos que la mayoría de bonos se trata de incentivar a apostar una cantidad mínima para llevarte una free bet. Si nos fijamos expresamente en el mercado de baloncesto, durante este mes ha habido pocas promociones, únicamente la que vemos en pantalla, si apuestas 10 € durante el fin de semana a baloncesto te regalan 5 euros, bastante poquito pero más que otros portales de apuestas.

También tienen una herramienta para usuarios que les encanta combinar muchos partidos con una cuota muy alta, cosa que no recomendamos para nada ya que a la larga solo perderás dinero. La herramienta se llama «Seguro Edge» y esto trata de «asegurar» tus combinadas para que en caso de fallar una de las apuestas de la combinada te reembolsan lo apostado. Funciona a partir de tener 3 selecciones y te asegura la apuesta a cambio de bajar la cuota, generalmente entre el 20% y el 40%  del total de la cuota. Una herramienta que a priori parece bastante útil pero que nosotros no utilizamos ninguna vez ya que no somos partidario de combinar más de 2 partidos.

Antes de entrar a valorar los mercados, me gustaría hablaros un poco de la web en general. Como veis esta todo bien organizado, es fácil y rápido acceder a los diferentes mercados, hay un poco de publicidad en la parte superior sobre las promociones de ese día o semana pero nada grave. Además, su servicio al cliente es excelente ya que te atienden al instante mediante chat y tienes otras vías de contacto como e-mail y teléfono.

 

Ahora si vayamos ahora al «Mercado NBA» que es por lo que estamos aquí. Para nosotros es la mejor casa de apuestas en lo que a NBA se refiere, es la primera casa de apuestas en sacar cuotas, línea de puntos y mercado de jugadores, cosa que es muy significativa para nosotros ya que solemos estar pendientes desde bien temprano sobre el baile de cuotas que suele haber. Así pues, desde temprano tienen ya una serie de mercados estándar que se van ampliando a media que va llegando la hora de jugarse los partidos. También, cuentan con una serie de hándicaps de equipos y de líneas de puntos bastante extensa, lo que le añade bastante valor a las personas que quieren combinar partidos pero que no se acaban de fiar de la línea marcada. Puede suponer una ‘molestia’ el hecho de que no sean Hándicaps Asiáticos (en caso de coincidir la diferencia se declara como nula, no así en el caso de los normales) a diferencia de la mayoría de apuestas que sí los ofrecen, pero dada la variedad en cierto modo lo arreglan.

También tienen mercados interesantes como por ejemplo triples anotados por un jugador, ambos equipos anotan «X» puntos (Suele estar en 90 y/o 100 puntos), Puntos + rebotes de un jugador, puntos + asistencias de un jugador y muchos mercados más. De esta manera creemos que es obligatoria la visita a primera hora de la mañana pero también 1 o 2 horas antes de que empiece la jornada, ya que habrán añadido diferentes mercados interesantes si eres un loco de la estadística.

En resumen, es una casa de apuestas obligatoria para todos los usuarios que apuesten en NBA, gran mercado, cuotas antes que otras casas de apuestas, servicio al cliente excelente y un bono de apuestas que a nosotros no nos acaba de agradar pero que es factible sacarlo en el tiempo que te piden. Casa de apuestas muy recomendable.

 

Tipster NBAesp: Analizando BetWay

De ahora en adelante, a modo de ‘feedback’ llevaremos a cabo un pequeño artículo mensual con la casa de apuestas que hayamos utilizado, así os facilitaremos la opción de meter o no vuestro dinero en según qué casas de apuestas. Esperemos que os resulte útil a muchos.

Este pasado mes de Octubre hemos llevado a cabo nuestros ‘picks’ a través de BetWay, una compañía de juegos en línea con más de una década en el mercado de las apuestas pero que debido a la legislación de nuestro país no se ha incorporado hasta el presente año; su expansión a nivel global se ha disparado notablemente en los últimos años, muy condicionada por su aparición en varios eventos y ligas deportivas: la Premier League Darts (dardos), Davis Cup… además de en clubes de futbol como el C.D. Leganés, el D. Alavés, el Levante U.D. o el West Ham.

Lo primero que llama la atención de esta web son sus contínuos bonos y promociones. Por un lado tenemos el típico Bono de Bienvenida, que en su caso es de hasta 150€ (en algunas casas de apuestas como Betfair o Interapuestas es de 100, en otras como Bwin de 200), y cuyo importe podemos extraer una vez lo hayamos apostado 6 veces con cuotas superiores a 1,75.

Además de esto, no es difícil ver las diferentes promociones de eventos que hay (Champions League, Europa League, Partidos destacados del fin de semana…) en los que te devuelven una cantidad determinada de lo que apuestes, generalmente 5€; y si nos fijamos en la parte de la derecha vemos como también nos bonifican las combinadas que hagamos, eso si con una cuota ‘alegre’. Por lo que en este sentido no podemos poner pega alguna, nos puede gustar más o menos la oferta, pero al menos está y es fácil de localizar, que ya es bastante más de lo que hacen otras webs.

Antes de entrar a valorar los mercados, me gustaría hablaros un poco de la web en general. Como veis está todo bien organizado, es fácil y rápido acceder a los diferentes mercados, no así (y aquí viene la primera pega) en algunos apartados como ‘Atención al Cliente’, ‘Plus’ o el propio registro desde el banner del Bono de Bienvenida. En dichos casos la página suele tardar bastante en cargar y a veces incluso da error.

No me gustaría olvidarme tampoco de mencionar el tema del chat. Es de agradecer tener la posibilidad de contactar directamente con un operador, no hay muchas webs que lo hagan y en este caso no es difícil de encontrar; sin embargo, en las 4 ocasiones que hemos llevado a cabo una consulta en 3 nos ha atendido un operador al que solo podíamos dirigirnos en francés o inglés, algo que puede resultar problemático dependiendo del apostante.

Volviendo ahora al ‘Mercado NBA’ que es el que nos atañe. En líneas generales está bastante bien, ofrece apuestas para cada periodo de tiempo, no mucha variedad de hándicaps y totales, pero sí más de una opción… y las cuotas son las esperadas en ese aspecto, ni más bajas ni más altas que en otras casas de apuestas, y bastante similares a las que ofrece por ejemplo bet365.

Lo que resulta un poco ‘locura’ son los mercados individuales, hay días que sacan actuaciones en casi todos los encuentros de una pequeña selección de jugadores, otras veces hacen como una mezcla combinada de algunos en plan resumen… y siempre a partir de las 19:30-20:00 de la tarde.

Uno de sus principales mercados a mejorar son lo que ellos llaman ‘Especiales Diarios’, que de especiales tienen poco y se centran principalmente en actuaciones individuales de renombre, y tampoco sé si vale la pena arriesgar vistas algunas cuotas. En ese sentido por ejemplo vería más coherente algo tipo: LeBron logra un triple-doble, % de triples de algún jugador, + X ptos de un jugador en algún cuarto… pero son más de irse a +30 o +40 ptos para un jugador en concreto.

Así que resumiendo un poco todo lo mencionado, honestamente sí os recomendaría esta web para apostar, a nosotros nos ha ido bastante bien. En determinados servicios de atención al cliente flaquea y es una web con menos recursos que otras, pero desde nuestro punto de vista, con ese bono de bienvenida y tal variedad de mercados ya es mejor que muchas otras.

No se podía saber

Este año ha sido un año raro. Para mí, que lancé este blog —que pasó a web y ahora, de nuevo, a blog— hace siete años con unos colegas, mirar la NBA era parte de mi rutina diaria. Este año no ha sido así, y de hecho debo reconocer que no he visto (casi) ningún encuentro hasta llegar al punto en que nos encontramos ahora, las Finales NBA 2017.

La cosa es que el trabajo —el de verdad, vaya— me ha absorbido por completo en horarios de mañana, y levantarse a las siete a diario es bastante incompatible con la vida sonámbula de los Daimiel y compañía. Sí, he tenido que renunciar a las noches de desvelo y baloncesto. Una pena y, sin embargo, una decisión tan racional que incluso la competición me ha dado parte de razón. Me explico.

Cien jornadas de previsibilidad

Las Finales NBA van a disputarlas, una vez más, los Cleveland Cavaliers y los Golden State Warriors. Por tercer año consecutivo, algo inédito en la historia. Yo ya lo sabía cuando decidí apagar la tele de madrugada. Evidentemente, en el camino me he perdido 82 jornadas repletas de buen y mal baloncesto, porque hay que reconocer que en condiciones normales tragarse la temporada regular al completo es infumable. Demasiado larga, bastante previsible e, indudablemente, lo suficientemente extensa para que hasta los mejores equipos hagan partidos de mierda.

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No se podía saber… que dirían en esta cuenta de Twitter cargada de ironía (se os pasó lo de las Finales NBA, chicos) y algo de mala leche. Pues sí, todos sabíamos que iban a ser los de LeBron y Stephen los que se plantarían en la final. Lo más insultante, quizás, es que lo hayan hecho con respectivos récords en Playoffs de 12-1 y 12-0 en el caso de los de la bahía, otro registro inédito a estas alturas de temporada. Si los Celtics no hubieran rascado ese partido en las finales de conferencia, los dos finalistas se hubieran plantado invictos en la gran cita del año. ¿Para constatar esa superioridad son necesarios 94 (82+12) partidos? NO.

Que los Cavs y los Warriors no tengan competidores de verdad por tercer año consecutivo dice poco de la liga de las mil y una maravillas y que se vende como el espejo donde se mira el resto del mundo. A este ritmo, si repiten una vez más se pondrán a la altura del domino —roto este año— de Barcelona y Madrid en la ACB, por poner un ejemplo. Y si la ACB está en un pozo muy profundo, también es en parte por lo deportivo, no lo olvidemos. Que la NBA sea TAN previsible es una mala noticia. Sin haber visto nada, prácticamente parto con el mismo ojo crítico para analizar estas Finales. Y atención, porque además podré disfrutarlas igual que el año pasado, eso no lo puedo discutir.

Ciertamente, por muy pobre que sea el balance de la competición, la rivalidad y lo que nos espera en los (potencialmente) próximos siete partidos puede compensar ese centenar de jornadas de letargo. Sí, el choque de trenes entre los Cavs y los Warriors promete ser de proporciones épicas, y más si le añadimos la inclusión de un superclase como Kevin Durant en las filas de los de Oakland. [+ Finales NBA 2017]

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Pero eso no quita lo otro, y es que la NBA 2016-2017 ha sido poca cosa, un paseo con buenos y malos momentos que nos ha llevado a lo inevitable, a otra final entre los tiranos de la actual era, la del boom de los contratos televisivos y la construcción de (dos) megaequipos. El resto lo intenta, pero los fuera de serie se han concentrado en el Estado del Castaño y la bahía.

 

Y LeBron, bueno, no hace más que constatar otra cosa con su séptima final consecutiva. Ya nadie duda de que es un extraterrestre, y quién sabe si podrá situarse en la pesada discusión/comparación con Michael Jordan —que se podrá atacar mejor una vez acabada su carrera—. Pero LeBron es más que eso, es la constatación de que en el Este un solo tío ha sido capaz de pisotear a cualquier intento de equipo que se cruzara de por medio casi él solito. Solo los miembros de los Celtics de Bill Russell, en el blanco y negro de los cincuenta, pudieron alcanzar esas siete finales consecutivas de James. Y vaya, no sé, eso dice poco de la conferencia Este, por muy único y especial que sea el astro de Ohio.

El hecho de qué los Warriors no hayan perdido ni un partido —ya, la lesión de Kawhi no ha ayudado— habla por sí solo de cómo están las cosas en el Oeste, del que siempre tendíamos a valorar su mayor competitividad y competencia respecto a sus colegas del Este. Pues ni eso, oye.

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Y ojo, que las dinastías son cosa del pasado y del futuro y no las disputo. El presente está claro de quién es, pero una cosa son los hechos y otra muy distinta las formas. Los Lakers y los Celtics se comieron los ochenta, y en los noventa el extraterrestre Jordan llevó a los Bulls a seis finales. Los Spurs y los Lakers empezaron igual de fuerte el nuevo milenio y ahora son los Cavs y los Warriors quienes se reparten el pastel. Hasta aquí, nada nuevo.

El problema es cuando desde agosto, desde la pretemporada, todos sabíamos quienes iban a ser los dos equipos que estarían hoy aquí, en el gran escenario del baloncesto estadounidense —y por ende, mundial—. ¿Y la emoción? ¿ Y la incertidumbre? Lo más sangrante es que tanto Cleveland y Golden State se han zampado a sus rivales de un bocado y no han dejado ni las migas. Hay quien dice que las Finales lo van a compensar todo, pero eso no es cierto. La emoción ya nos la han quitado durante casi siete meses, y eso no lo solucionan dos equipos en siete* partidos.

Quizás no soy el más indicado para decir esto, porque no he visto demasiado baloncesto este año, pero igualmente es lo que siento tras llevar más de siete años escribiendo sobre esto. Es una putada, pero es bien cierta.

Ahora, a pesar de tener muy claro lo que hay, me toca gozar de lo que nos queda. Soy de los que pienso que a pesar de todo, el duelo será tremendo, y este es mi mayor consuelo.

*De hecho, seis partidos ya me sabrán a poco tras tanto letargo.

 

Pau Gasol no ganó el Eurobasket

Que no se me malinterprete, y es que Pau Gasol consiguió algo más difícil. Consiguió que España ganara el Eurobasket 2015. No fueron sus actuaciones, de proporciones épicas y sus esfuerzos, solo al alcance de auténticos colosos de la historia de este deporte. No fue su partido contra Francia, su torneo extraterrestre, ni la forma en la que consigue sorprender a todos año tras año.

Pau Gasol-NBAesp-Eurobakset-2015Porque con Pau Gasol, la épica toma otra forma distinta, una con la que muchas estrellas ni siquiera sueñan: la de inspirar, la de guiar y la de hacer soñar. Porque el chico de Sant Boi, ese jugador espigado que dio el salto hace ya 14 años a una liga que todavía recibía con recelo a los que llegaban desde el viejo continente no sólo hizo soñar a los 6.148.000 espectadores que siguieron la final, sino que consiguió convencer a sus propios compañeros de equipo de que el triunfo era posible. El público de a pie tenía sus dudas y estas se habían instalado también en el vestuario. Pero Pau se encargó de hacerlas pedazos.

Líder, según el diccionario de la Real Academia Española, es aquella persona a la que un grupo sigue, reconociéndola como jefe u orientadora. Y mejor no puede definirse el rol de Pau Gasol en este torneo, sino en toda su trayectoria con la selección. Incluso en aquellos partidos en los que su aportación deportiva no fue de esas que nos dejan boquiabiertos, el impacto del pívot va mucho más allá, inspirando y orientando a sus compañeros.

La desconfianza y las dudas dieron alas a esta selección, formada por guerreros que liderados por la figura, ya eterna, de su referente histórico, vieron la posibilidad de un triunfo más, de una alegría más. De un sueño más. Cuando empezó septiembre el objetivo para este grupo de jugadores era el preolímpico y de repente vieron otro oro con el que aumentar su leyenda. Una generación que dejó de ser dorada, para ser de diamante, cristalina, hace ya mucho tiempo.

Una selección que transciende, junto a todos nosotros, con la figura de Pau Gasol como bandera. Una bandera que nunca quiere ondear, a la que no le gusta lucir en lo más alto del poste. Él trabaja en silencio, en la sombra que permite la luz con la que sigue impresionando a los aficionados de uno y del otro lado del océano Atlántico. Rechaza los elogios y se escuda en una humildad casi abrumadora, cediendo todo protagonismo a sus compañeros. Solamente una sonrisa; feliz y orgulloso, por el trabajo bien hecho.

Pau-Gasol-España-Himnos-Final

Pau Gasol, repito, no ganó el Eurobasket 2015. No solo consiguió eso.

El Chacho Rodríguez ha acabado en el quinteto ideal, Nikola Mirotic ha seguido con su tónica ascendente y madurado (¡vaya año le espera en Chicago!) e incluso Víctor Claver ha recuperado la confianza perdida en sí mismo y la del resto de aficionados. Pero no son más que chispazos, pequeños destellos de una calidad que nadie discute, que Pau Gasol ha conseguido ligar para crear una auténtica explosión que ha cegado a medio mundo. Él ha sido el hilo conductor que de esta energía que acaba de coronarse campeona de Europa por tercera vez. Y es que esta exhibición marciana, a sus 35 años, es la actuación más dominante de un jugador FIBA en prácticamente toda la historia. Y en la carrera de Pau, seguro.

Pau-Rudy-Final-Eurobasket

Dejó Los Ángeles con un cartel de decadencia, de acabado y como aportación marginal, decían los más osados. Se redescubrió en Chicago y lo ha vuelto a hacer en Lille, con unos promedios de escándalo y unas sensaciones que van más allá de los números. Es algo intangible, inexplicable. Es lo que nos hace sentir Pau cada vez que pisa la pista, cuando respiramos aliviados, porque Pau sigue aquí; sigue siendo un gigante dentro del campo y un coloso, un hombre del renacimiento, fuera de él.

Y por favor, que este sea el penúltimo baile de esta generación de oro. Dejemos que nos vuelvan a hacer soñar en Río 2016, confiemos en ellos, una última vez.

Fotos: FEB.es

Cuatro minutos son un mundo

Recortar cuatro minutos por partido ha sido la medida tomada temporalmente por la NBA
Adam Silver, comisionado de la NBA / nba.com

Cuatro minutos discordantes han creado un nuevo debate en la NBA. El comisionado Adam Silver lleva mucho tiempo buscando soluciones para reducir el tiempo de emisión de los partidos y este problema parece haberse solucionado con la nueva idea que han lanzado: Reducir el tiempo de partido, pasando de disputar 48 minutos a 44.

La idea se terminó ejecutando el pasado domingo 19 de octubre en el encuentro de pretemporada entre los Brooklyn Nets y los Boston Celtics. Resultó ser un éxito, ya que se bajó de la media de 2 horas y 15 minutos de duración de los partidos de temporada regular de la última era a 1 hora y 58 minutos, siendo el objetivo bajar de las 2 horas de duración.

Desde que se tomara la decisión de realizar este partido de prueba, el tema de los 44 minutos ha estado en boca de todos y se han generado una serie de opiniones que han creado una mayor polémica sobre su idoneidad. Lo que parece una decisión inocente puede representar una importante espada de doble filo que se debe analizar con detenimiento.

Boston y Brooklyn disputaron la prueba de los 44 minutos / excelsior.com

Por una parte, esta idea nace de la necesidad de proteger a las grandes estrellas tras observarse un aumento significativo de las lesiones que han sufrido jugadores como Kobe Bryant, Derrick Rose, Kevin Durant o Paul George. Esta reducción de minutos, sin embargo, no reduciría los minutos de las estrellas de la liga. Frank Vogel dijo: “No tengo suficientes minutos para conseguir que todos mis hombres tengan los necesarios para estar contentos. Si le quitas otros cuatro al partido mi trabajo va a ser aún más difícil”. Y tiene toda la razón. Obviamente, los afectados por esta medida serían los jugadores de rotación, ya que la adaptación natural de la rotación de 48 minutos a los 44 no será mantener los 20 minutos para un jugador con menor importancia. Eso restaría minutos a los jugador insignia. Por lo tanto, el jugador de banquillo no va a estar precisamente contento viendo que dispone de pocos minutos para lucirse en pista y que con esta medida tendría incluso menos posibilidades para hacerlo.

Lionel Hollins declaró días antes de disputarse el partido que le parecía una propuesta interesante para ver como incidía en los patrones de juego y en los cambios. Después del partido cambió totalmente su opinión, sumándose a la voz de Vogel e insistiendo en que los únicos perjudicados con esta modificación serían los jugadores de banquillo.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es el tema de la eliminación de dos tiempos muertos y la disminución de dinero para todas las partes. Con esta medida el partido avanzaría de una forma más rápida, pero también supondría mucha menos publicidad y supondría una gran pérdida de dinero. La NBA, ya se sabe, también es un negocio. Todo esto podría llevar a un nuevo “lockout” y a un contrato televisivo mucho menos importante, con lo que los jugadores no podrían cobrar lo que cobran ni las franquicias podrían generar el dinero que generan. En definitiva, el espacio salarial de todos los equipos también se vería recortado.

El último punto a tener en cuenta son las estadísticas. Si bien es cierto que el partido terminó 90-95 (puntuación que se suele ver en partidos de 48 minutos) y que a Jared Sullinger la reducción de 4 minutos no le supuso ningún problema para anotar 21 puntos y capturar  19 rebotes, también hay que valorar que la NBA ha cometido un error. Ha querido hacer esta extraña prueba en un partido de pretemporada, con lo cual las valoraciones pueden ser equívocas ya que el rendimiento de los jugadores, la presión defensiva y la motivación en general difiere mucho de lo que luego se ve en la temporada regular.

La reducción de los 4 minutos en un solo partido puede parecer algo insustancial, pero a la larga, esos 4 minutos supondrían jugar 7 partidos menos en una temporada regular en comparación con los 48 minutos por partido. Calculando que una estrella anota sobre unos 23/24  puntos por partido eso suponen unos 170 puntos menos por temporada, que en una media de unas 18 temporadas supone anotar 3.060 puntos menos. Pese a que no sea un gran aficionado de las estadísticas si algo supone esto es añadir una importante dificultad para conseguir llegar a esas cifras de 23/24 puntos por partido y por consiguiente no poder ir eliminando los récords de las leyendas de la NBA, dejando a las viejas glorias como mitos inalcanzables pese a tener a jugadores en esta época que compiten codo con codo contra ellos.

Uno de los puntos interesantes que han surgido en este debate viene de la mano de jugadores contrastados. LeBron James y Dirk Nowitzki han manifestado que si realmente se quiere proteger a los jugadores de las lesiones lo que se debería cambiar es la enorme cantidad de partidos que se disputan (82 por temporada) o en todo caso reducir los back-to-back. Este segundo punto da en el clavo, ya que es bastante peligroso para la salud de los jugadores viajar por todo Estados Unidos para disputar 3-4 partidos en una semana.

LeBron y Nowitzki han dado su opinión, entre otros, sobre las posibles medidas para acortar los partidos / nbc.com

Después de estas declaraciones incluso Michael Jordan habló: “Como propietario de un equipo que ha disputado este deporte, me encanta jugar. si no hubiese jugado 82 partidos [por temporada], habría seguido jugando donde fuese porque así era la forma en la que amaba el baloncesto. Como jugador, nunca tuve ningún problema con que se disputase 82 partidos de regular season. Pero si ahora quieren temporadas más cortas, propietarios y jugadores podemos sentarnos a estudiar el tema. Sin embargo todos perderemos dinero y no sé si ellos estarán interesados en que así sea por jugar menos partidos. Lo que está claro es que no puedes ganar el mismo dinero disputando menos encuentros”.

Si  esta propuesta se hace realmente con la intención de reducir el tiempo de emisión de los partidos se podría seguir adelante con la idea de lanzar un solo tiro libre que valga por dos u otras propuestas que están saliendo a la luz y pintan bastante bien. Si por otra parte, se pretende asegurar la salud de los jugadores, la solución más adecuada sería reducir los back-to-back. Quitar 4 minutos de emisión no va a tratar mejor el cuerpo de las estrellas porque estarán el mismo tiempo en pista. Y eso es algo que no querríamos disfrutar ni 44 ni 48 minutos, si no toda la vida.