The Gasol Brothers – Outsiders NBA 2×18

Gasol-Brothers-Smile

Hermanos y estrellas, deportistas que lideran con su ejemplo. Los hermanos Gasol, Pau y Marc, han impactado en la vida de muchas personas, ciudades y organizaciones gracias a que son muy buenos metiendo la pelota en la canasta, pero por encima de eso, a que siempre se han mantenido fieles a una línea de pensamiento humilde y humana. El fenómeno Gasol Brothers ha llegado a todos los rincones del planeta.

Barcelona, Girona, Memphis, Los Angeles, Chicago, San Antonio y, ahora, Toronto y Milwaukee. No hay ciudad donde Pau y Marc no hayan dejado huella. ¿Cuántos hermanos hay en el deporte de élite que hayan conseguido semejante éxito y encima usen su voz en reivindicaciones sociales?

The international eruption – Outsiders NBA 2×13

La irrupción de los jugadores internacionales en la NBA cada vez sorprende menos, aunque el rendimiento de Doncic haya pillado a la mayoría con el pie cambiado. Sin duda, con el paso del tiempo el rol y la percepción en Estados Unidos se ha transformado mucho. Diferentes caminos para llegar y cómo los Petrovic, Marciulionis del pasado ahora son los Jokic, Antetokounmpo o Embiid del presente.

Además de repasar los orígenes y la actualidad, tendremos tiempo para recordar la gran era protagonizada por Dirk Nowitzki, Pau Gasol y Tony Parker, entre otros. Bienvenidos, una semana más a Outsiders NBA.

Durant se marcha a los Warriors y Pau pone rumbo a San Antonio

Permanecíamos atentos al auncio de una decisión que parecía no llegar nunca, la derrota en las finales abría la puerta de par en par a la llegada de Kevin Durant a Golden State en la búsqueda del anillo, y finalmente así ha sido.

Estuvieron cerca los Clippers de convencerlo, Boston montó un paripé al más puro estilo americano y Oklahoma supo crear expectación con la llegada de Oladipo, sin embargo la decisión ya estaba tomada. Viendo ese contrato de 54.3 millones por 2 temporadas, siendo la 2ª opción del jugador, todo parece indicar que buscará ganar el anillo y una vez lo logre marchará en busca de un reto menos imperativo (coincidiendo además con la salida a la agencia libre de Russell Westbrook).

Este fichaje supone un impacto de dimensiones estratosféricas, un equipo que ya de por sí ha resultado demoledor con ese record histórico de 73-9, batiendo todas las marcas habidas y por haber en anotación y triples; me cuesta creer que este año vayan a repetir el hito, seguramente sobrepasen los 65 triunfos, pero ya han aprendido que no les conviene correr demasiado, y en lo que Durantula se adapta a la ‘Splash Family’… eso si, favoritos al título des del primer día. En cuanto a la plantilla, en las recientes horas se han anunciado dos salidas con destino a Dallas, la de Harrison Barnes por 4 años y 94 millones, y el traspaso del ‘aussie’ Andrew Bogut para dejar espacio salarial. Hecho que a su vez han aprovechado para fichar por una temporada y 2.9 millones al pívot Zaza Pachulia.

Siguiendo con esto y a falta de notícias sobre la renovación de Nowitzki, los Dallas Mavericks han empezado a mover ficha cerrando las renovaciones de Deron Williams1 temporada a razón de 10 millones, y el Ala-Pívot canadiense Dwight Powell, que se embolsará 37 millones en 4 años (el último opción del jugador). Además en las últimas horas se han hecho con los servicios de Seth Curry por 2 años y 6 millones a percibir.

No obstante, pocas horas después los Spurs llevaron a cabo una jugada maestra que también vuelve a ponerles en órbita pese al repentino cambio gravitatorio. Las notícias apuntaban a que Pau Gasol terminaría jugando en Oakland o Texas, tenía otras (y buenas) ofertas pero la prioridad era ser competitivo en la recta final de su carrera, y desde luego no ha podido elegir mejor, 30 millones por dos años. Había ganas de ver a Pau en San Antonio, se rodea de un grupo ganador, con un estilo muy europeizado y en el que los minutos se suministran de forma inteligente, ideal para un jugador de 35 años; eso a nivel personal, a nivel deportivo es otro canastón, un salto de calidad necesario e inmediato que vuelve a poner el asterisco en la herradura ‘Que nadie se olvide de los Spurs’. Todo apunta a una salida de Boris Diaw, aunque se ha especulado con una posible retirada de Tim Duncan, veremos.

En cuanto al resto de movimientos destacar los siguientes:

Seguimos sin novedades respecto a Dwayne Wade, aunque sabemos que tiene una oferta de renovación por parte de los Heat sobre la mesa, esta sería de 40 millones y 2 años.

La vuelta a la Costa Este el base Rajon Rondo, que firma con Chicago Bulls por 2 temporadas y 28 millones, excelente distribuidor de balones para un equipo desbocado en ataque, aunque dudo mucho que ello les valga para meterse en Playoffs a día de hoy.

El pívot jamaicano Roy Hibbert recala en Charlotte Hornets por un año a cambio de 5 millones.

Todo apunta a una posible vuelta de Lance Stephenson a Indiana, se están discutiendo los términos del acuerdo pero según parece podría hacerse oficial a lo largo del día.

La disciplina (nunca mejor dicho) de Sacramento Kings incorpora a sus filas a Matt Barnes por 2 temporadas y 12 millones, miedito me da ese tio en el mismo vestuario que DeMarcus Cousins.

Renueva Jamal Crawford con los Clippers. Los rumores lo situaban fuera de California, pero finalmente ha decidido quedarse por 42 millones y 3 temporadas, nos alegramos por ello.

Allen Crabbe firmará por 4 temporadas y 70 millones con los Brooklyn Nets después de que los Blazers hayan decidido no igualar la oferta.

Y finalmente terminamos con mis amados New York Knicks, que siguen haciendo los deberes con excelente caligrafía: llega Brandon Jennings por un año a cambio de 5 millones, y renueva una pieza defensiva clave como Lance Thomas por 4 temporadas a razón de 27 millones.

El All Star despide a Kobe con un fin de semana de lujo

La noche prometía emociones fuertes y así fue. El partido de las estrellas en sí quedó al margen en lo que se convirtió en un sentido homenaje de la NBA a una de sus figuras clave de las pasadas dos décadas. Kobe Bryant recibió el calor del público y la afición en Toronto, que organizó el primer All Star fuera de Estados Unidos en una edición que pasará a la historia por despedir a un jugador de época y por renovar, al mismo tiempo, la ilusión de los fans en el concurso de mates del sábado.

Entre miles de mensajes, reverencias y vídeo-homenajes, la figura de Bryant se dio su penúltimo baño de masas antes de poner punto y final a su brillante carrera deportiva con una actuación destacada en un partido que no sorprendió y se convirtió en una pachanga que se llevó la conferencia Oeste por un 196-173 de récord. Es la mayor anotación total en un All Star (369 puntos que superan los 321 del curso pasado) y también la mayor al intermedio, ya que ambos equipos sumaron 182 puntos al descanso.

La presentación a cargo del Cirque du Soleil, una apertura de guión magnífica y digna del mejor espectáculo estadounidense (incluso por encima del ‘half-time’ de la pasada Super Bowl), hizo presagiar una velada mágica. Y así fue para quién no esperaba grandes sorpresas o grandes defensas en un partido que año tras año (ya van tres seguidos) sigue rompiendo récords de anotación total.

Magic-Johnson-Kobe-Bryant-NBA

Con una sonora ovación en la presentación de los jugadores, bajo la mirada de su amigo Pau Gasol, Toronto recibió a Kobe Bryant, el último en ser presentado del elenco de All Stars. Antes del ‘tip-off’,  continuaron las reverencias al astro angelino con un vídeo-homenaje proyectado en las pantallas gigantes del pabellón. La NBA se volcó en la despedida, que más allá de los discursos tuvo pocos ‘flashes’ de juego.

«Todo el mundo quería ser cómo AI, Kobe, Mike, uno de esos tipos», explicaba John Wall con palabras muy bien encontradas antes del plato principal del fin de semana. «Ha sido el Michael Jordan de nuestra era, en mi opinión», apuntó el base de los Washington Wizards, que apenas tenía 7 años cuando Bryant irrumpió en la NBA.

«Quería ser parte de esto. Me va a emocionar verle. Espero que lo disfrute», compartió Gasol, amigo y compañero del #24 en dos de sus cinco viajes hasta el anillo en Los Ángeles. “Es como estar viendo a Michael Jordan. Me he quedado mirándole. Es impresionante. Comete errores, pero es increíble como los supera”, comentó Gregg Popovich, especialmente tierno con el gran icono que ha rivalizado con sus soberbios Spurs en la última década y media.

LeBron-Bryant-All-Star-Salto-Inicial

El comienzo del partido dejó otra imagen eterna. Kobe y LeBron compartieron el salto inicial, un año más tarde del icónico salto entre los hermanos Gasol en Nueva York. Fue la imagen del cambio definitivo, la cesión del testigo entre dos generaciones de la NBA, la que creció con Bryant de referente y la que abandera el que para muchos es el jugador más completo del momento, un James que tras su dominio avasallador de los últimos cursos está  a su vez más cerca de ceder el trono a Stephen Curry y compañía (si no lo ha hecho ya).

Cuando yo era un adolescente, seguía su trayectoria. Verle pasar del instituto a la NBA fue una fuente de inspiración”, decía LeBron antes de encarar la pachanga dominguera en Toronto. Para Kobe, él nunca fue un rival directo, sino un joven con un futuro gigante por delante. «Sentía que éramos de generaciones completamente diferentes. Desde que entró en la liga siempre le he dado consejos», explicaba hace unos días en su última aparición en la pista de los Cleveland Cavaliers. Se fundieron entonces en un abrazo, un gesto que ayer se repitió a raudales.

Kobe-LeBron-All-Star-2016

Más allá del resultado, de los números y del MVP para Russell Westbrook (31 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias), la noche fue de un sólo tipo, del hombre que enlazó la era de Michael Jordan con el baloncesto contemporáneo del todoterreno LeBron o el mágico Stephen Curry. «He sido un privilegiado al poder verle jugar, Kobe nos ha regalado 20 años increíbles», le elogió en horario de prime-time la que es, seguramente, la mayor leyenda Laker de la historia junto a Bryant, un Magic Johnson –sin olvidar a West y Kareem, claro– que fue además protagonista de otro de los grandes homenajes en un All Star, cuando volvió de su retirada obligada por el VIH en 1992.

Michael Jordan, en 2003, fue el único que recibió un homenaje similar para poner la guinda a su trayectoria. «Se marcha de la manera que él ha elegido. Se merece este homenaje y tengo ganas de ver cuál será su siguiente reto, será divertido porque sé que tiene varios planes de futuro», comentó ‘His Airness’, el reflejo que siempre vio en el espejo el propio Kobe.

«Quiero daros las gracias a todos por el apoyo que he recibido estos días y durante mi carrera. He sido muy afortunado de poder disfrutar del juego que amo durante más de la mitad de mi vida», compartió Bryant con la voz entrecortada antes de empezar el ‘show’ que acabó con un triunfo más en su hoja de servicio, lo que en el fondo ha impulsado su leyenda y lo que sellará su puesto en el edén del baloncesto mundial.

Una vez más, la NBA le dio las gracias. Y nosotros también lo hacemos.

Resultado, MVP y boxscore completo:

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Fiebre renovada por el sábado noche

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El título de campeón del concurso de mates del All Star 2016 fue para Zach LaVine (Minnesota Timberwolves), que repitió galardón tras  irrumpir como el mejor matador que se recuerda desde Vince Carter en Nueva York el curso pasado. En un concurso brillante, de los mejores de toda la historia, Aaron Gordon (Orlando Magic) puso los mejores vuelos y mayor creatividad que el resto de participantes, siendo un digno rival de LaVine e incluso el favorito de los aficionados al término de la noche. En la final contra el jugador de los Timberwolves, un extraterrestre de saltos suaves y plásticos, se necesitaron cuatro mates para decidir el ganador y, lo mejor, la gente se quedó con ganas de más espectáculo.

Improvisando venció LaVine, pero antes Gordon se ganó al público con tres mates jamás vistos con la ayuda de Stuff, la mascota de los Magic. Usando un ‘hooverboard’ (una especie de monocíclo eléctrico), el nuevo juguete de moda entre adolescentes; o pasándose el balón en posición de yoga bajo las piernas, el que fue sin duda el mejor vuelo de una noche del sábado en Toronto, fue el gran protagonista de la noche en un concurso que funcionó mucho mejor que en las pasadas ediciones gracias a varios cambios de guión.

Para empezar, la introducción de pívots en el concurso de habilidades permitió que Karl Anthony-Towns  (Minnesota Timberwolves) diera la sorpresa y se llevara la primera competición de la noche por delante de un base puro como Isaiah Thomas (Boston Celtics). Los Wolves, por cierto, completaron el pleno al ganar con LaVine el MVP del Rising Stars el viernes y llevarse todas las competiciones dónde tenían representación.

En el concurso de triples venció Klay Thompson, el ‘Splash Brother’ secundario, por delante del favorito, su compañero y MVP de la liga Stephen Curry. La conclusión, en todo caso, es que los Warriors tienen a la mejor pareja anotadora de la actual NBA, incluso para los eventos más festivos. Kevin Hart y Draymond Green protagonizaron la anécdota divertida de la velada, cuando el primero retó al segundo a un improvisado concurso de triples que el cómico estadounidense logró empatar sobre la bocina a la estrella de los Warriors.

Sin duda, hacía tiempo que el sábado no deparaba tantas sorpresas, y, en esencia, hacia tiempo que la afición no vibraba con una final de concurso de mates que recordó el duelo entre Michael Jordan y Dominique Wilkins en 1988, el hasta ahora considerado mejor evento de la historia.

Fotos: EFE / NBAE

Los Chicago Bulls pierden cohesión y opciones al anillo

Decía Pau Gasol hace unas semanas que en verano probará el mercado de agentes libres de la NBA, pase lo que pase esta temporada con los Chicago Bulls. Su objetivo, de aquí al final de su carrera, es lograr otro título en Estados Unidos y sus palabras van cobrando mayor sentido con el paso de las jornadas, ya que los nuevos Bulls de Fred Hoiberg siguen sin encontrar el ritmo adecuado y empiezan a expresar sus frustraciones de manera disonante.

Aunque aún pueden pasar muchas cosas, está claro que con el actual juego y, más que eso, actitud dentro de la cancha, los de Illinois están lejos de ser un contendiente serio al anillo. Ayer fue una derrota por 105-102 ante los Brooklyn Nets (8-20) la que volvió a producir inquietud en el vestuario y en la afición del United Center. Era el tercer revés consecutivo y el sexto en los últimos diez partidos, lo que sitúa a los de Michigan en la sexta posición de la conferencia Este con 15 victorias y 11 derrotas.

«No hemos tenido ni unión ni dureza», explicó Hoiberg, el encargado de reinventar a unos Bulls encallados en la maraña defensiva de Tom Thibodeau en el pasado. El exentrenador universitario de Iowa State está buscando un mejor balance entre el aspecto ofensivo y defensivo del equipo, aunque de momento parece que el mayor problema de sus jugadores es la actitud.

Hoiberg-Bulls

Su análisis llegó un partido después de haber recibido, en la sala de prensa, un buen golpe de Jimmy Butler, que criticó al técnico por no saber sacar el espíritu competitivo de los suyos –una crítica extraña viniendo de un profesional que se da cuenta que no lo está dando todo sobre el parqué–.

«Creo en estos chicos y en este vestuario, pero también creo que, probablemente, deberíamos ser entrenados con mucha más dureza. Lo siento, sé que Fred es una persona tranquila y le respeto mucho por ello. Pero cuando los jugadores no están haciendo lo que se espera de ellos, tienes que ponerles las pilas, yo incluido», dijo el escolta tras caer en el Madison Square Garden.

En medio de un mar de declaraciones peligrosas, la veteranía de Pau Gasol volvió a salir a flote para salvar el barco del naufragio. «Lo que nos faltó esta noche, siento que nos está faltando en muchos partidos«, comentó el pívot de Sant Boi, que sabe que necesita un vestuario fuerte y unido para llegar a final de curso con opciones al gordo. «Creo que sólo es una sensación de urgencia. Creo que vamos a velocidad de crucero durante gran parte del partido y, cuando nos encontramos entre la espada y la pared, nos activamos, subimos el nivel e intentamos darnos otra oportunidad».

NBA: Playoffs-Milwaukee Bucks at Chicago Bulls

El problema, claro, es que muchas veces llegan tarde a la cita y el resultado es la derrota. Después de sus mil y un contratiempos en forma de lesión, Derrick Rose parece haber encontrado un ritmo estable aunque alejado del que le convirtió en MVP en 2011. Sin ser el mismo jugador, el base sigue siendo la estrella de facto del equipo. El problema está en que, mientras él estaba en el quirófano y en las salas de rehabilitación, Butler surgió como referente en la sombra.

En este binomio de astros puede estar uno de los escollos más grandes de cara al anillo. Esta misma temporada, los rumores apuntaron en un distanciamiento entre ambos jugadores. Butler, según los rumores, llegó a poner en duda la ética de trabajo de su compañero. Sin duda, no suena a un vestuario unido y preparado para afrontar situaciones de vida o muerte (deportiva).

«No me preocupa lo que dijo Butler», comentó Rose tras la derrota ante Brooklyn. «Me preocupa que nos ha ganado Brooklyn y que les hemos dejado meter muchos tiros fáciles. No quiero pensar en otra cosa que no sea en esta derrota, que me tiene muy enfadado». Según el número 1 de Chicago, en el equipo nadie está «en la misma página» del relato de la temporada. Comparten pista, pero no juego.

Según el mayor de los Gasol, las palabras de Butler no son malas, pero no tendrían que haber sido más que una discusión interna en el vestuario. «Todos tenemos que asumir nuestra parte de culpa, es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros se lo tiene que tomar como algo personal. Esto nos tiene que doler porque si no nos duele, significaría que tenemos un problema que quizá no vayamos a poder resolver», añadió Pau a su análisis de la crisis de juego de los Chicago Bulls.

El anillo, a día de hoy, parece un sueño muy alejado para un equipo que tiene a su mayor enemigo en sí mismo. Ganar al rival ya es complicado, pero batirse a uno mismo es una tarea titánica en diciembre. Las derrotas tienen que herir los sentimientos de los jugadores si pretenden ser campeones.