All-Star NBA 2019: nuestra guía de apuestas

LeBron James y Giannis Antetokoumpo, capitanes del ASG 2019

[vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1550082534889{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]Un año más, como no podía ser de otra manera, vuelve la gran fiesta del baloncesto estadounidense. El fin de semana All-Star NBA de 2019 se celebra en Charlotte y promete como siempre emociones fuertes y quizás, para que engañarnos, alguna decepción como la que en los últimos tiempos han representado las noches de los sábados (con alguna excepción, claro).

Lo cierto es que este año hay mucha tela que cortar, con LeBron James haciendo precampaña de la agencia libre en el partido del domingo y una buena camada de jóvenes, liderada por el esloveno Luka Doncic, dispuesta a brillar el viernes y durante la jornada de concursos del sábado. Un año más, en NBAesp queremos compartir nuestros pronósticos del fin de semana con vosotros por si queréis apostaros algunas pipas con l@s colegas.

Aquí va nuestra Guia de apuestas del All-Star NBA 2019:[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-155591″ isotope_mode=»packery» medias=»74995″ gutter_size=»3″ media_items=»media|lightbox|original,icon,caption» screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»11″ single_padding=»2″ single_text_reduced=»yes» lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3MjYxX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxNl9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3ODk2X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1Nzg5NV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4OTRfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In19″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1550083653294{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Noche del viernes 15 de febrero

Rising Stars – Team USA

Team USA
Jarrett Allen, Marvin Bagley III, Lonzo Ball (injured), John Collins, De’Aaron Fox, Jaren Jackson Jr., Kevin Knox, Kyle Kuzma, Donovan Mitchell y Jayson Tatum.
Team World
OG Anunoby, Deandre Ayton, Bogdan Bogdanović, Luka Dončić, Shai Gilgeous-Alexander, Rodions Kurucs, Lauri Markkanen, Josh Okogie, Cedi Osman y Ben Simmons.

Los estadounidenses tienen mucho mejor plantilla. Hay cuatro o cinco jugadores de buen nivel en el combinado mundial, los Bogdanovic, Doncic, Simmons, Markkanen y Ayton, pero el resto son más bien bluffs. Los locales tienen mucho músculo con Tatum, Kuzma, Mitchell, Fox, Jarrett Allen… jugadores de segundo año que están al máximo nivel, y cualquiera de los mencionados tiene proyección de futura estrella. En el Team USA cuentan además con grandes complementos de primer año como Knox, Collins y Bagley.

Por sensaciones, por potencial de sus jugadores y por balance global de este evento (2-2), al Team USA le toca el papel de favorito para decantar la balanza. Veremos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-155591″ isotope_mode=»packery» medias=»74996″ gutter_size=»3″ media_items=»media|lightbox|original,icon,caption» screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»11″ single_padding=»2″ single_text_reduced=»yes» lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3MjYxX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxNl9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjEyIn0sIjU3ODk2X2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9LCI1Nzg5NV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjQifSwiNTc4OTRfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI0In19″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1550083690515{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Noche del sábado 16 de febrero

Concurso de mates – Dennis Smith Jr.

Participan: Dennis Smith Jr (New York Knicks), Miles Bridges (Charlotte Hornets), John Collins (Atlanta Hawks) y Hamidou Diallo (Oklahoma City Thunder)

Por capacidades y lo visto en la temporada Dennis Smith es nuestro favorito, y aunque Diallo es muy largo de brazos y tiene pegada, Smith se nos antoja como el tipo que puede finalizar de manera más espectacular.

Concurso de triples – Stephen Curry

Participan: Khris Middleton (Milwaukee Bucks), Stephen Curry (Golden State Warriors), Kemba Walker (Charlotte Hornets), Damian Lillard (Portland Trail Blazers), Dirk Nowitzki (Dallas Mavericks), Danny Green (Toronto Raptors), Seth Curry (Portland Trail Blazers), Devin Booker (Phoenix Suns), Joe Harris (Brooklyn Nets) y Buddy Hield (Sacramento Kings)

Aquí hay bastante tela que cortar… Booker batió el récord el año pasado pero llega molestias al fin de semana. Quieras que no, eso afecta. Dame Lillard viene picado contra Steph Curry, pero al ser en el Charlotte donde se crió, nos quedamos con el astro de los Warriors.

Concurso de habilidades – Luka Doncic

Participan: Luka Doncic (Dallas Mavericks), Mike Conley (Memphis Grizzlies), Jayson Tatum (Boston Celtics), Trae Young (Atlanta Hawks), De’Aaron Fox (Sacramento Kings), Nikola Jokic (Denver Nuggets), Kyle Kuzma (Los Angeles Lakers) y Nikola Vucevic (Orlando Magic)

La cosa está reñida, y aquí nunca se sabe y siempre hay sorpresas. Nosotros dudamos entre Fox y Doncic, los que más manejo de balón han lucido este año. Supongo que por influencia y devoción, nos decantamos por Doncic, que no se querrá ir de vacío de una fiesta en la que el público reclamó su presencia la noche del domingo. Si hubiera campanada entre los hombres grandes, quizás nos atreveríamos a probar suerte con Nikola Jokic.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»74994″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiIxMiJ9LCI3MzM4Ml9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjUifX0=»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_use_pixel=»yes» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″ column_width_pixel=»875″][vc_column_text css=».vc_custom_1550180454379{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;}»]

Noche del domingo 17 de febrero

All-Star Game 2019 – Team LeBron

Team LeBron
• Quinteto titular: LeBron James, Kevin Durant, Kyrie Irving, Kawhi Leonard, James Harden
• Reservas: Anthony Davis, Klay Thompson, Damian Lillard, Ben Simmons, LeMarcus Aldridge, Karl-Anthony Towns, Bradley Beal, Dwyane Wade
Team Giannis
• Quinteto titular: Giannis Antetokounmpo, Stephen Curry, Joel Embiid, Paul George, Kemba Walker
• Reservas: Khris Middleton, Nikola Jokic, Russell Westbrook, Blake Griffin, D’Angelo Russell, Nikola Vucevic, Kyle Lowry, Dirk Nowitzki

El equipo que ha montado LeBron James es tremendo y, además, contiene a cuatro posibles objetivos de Los Angeles Lakers el próximo verano de grandes agencias libres. Será una buena prueba para él demostrar que la conexión entre ellos puede ser no solo viable, sino letal. Si realmente quiere hacer amigos, vender sus posibilidades, el Rey repartirá mucho balón entre sus compañeros Kevin Durant, Kawhi Leonard, Anthony Davis y Kyrie Irving, que llega un poco tocado a la cita.

MVP del ASG – James Harden

Muchos piensan que LeBron James volverá a ganar el título al jugador más valioso este fin de semana en el partido de las estrellas, y así lo atestan las las predicciones numéricas más recientes que encontramos en la red. Otra cosa es lo que significa este partido para el astro de Los Angeles este año. Como quizás repartirá más balón de lo que es habitual en esta cita, la presencia de la Barba, el jugador más en forma de la liga, puede decantar la balanza.

Si Harden lleva meses metiendo más de 30 puntos,por partido es evidente que si se lo propone va a hacer una de sus exhibiciones anotadoras en el All-Star Game. Apostar por él es una gran baza, aunque en estos partidos fuera de competición no hay manera de controlar todos los factores de la ecuación. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»color-vyce» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fguillealvarez41||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Sigue al autor en Twitter[/vc_button][/vc_column][vc_column column_width_percent=»100″ align_horizontal=»align_center» overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/2″][vc_button button_color=»accent» radius=»btn-round» border_width=»0″ display=»inline» link=»url:http%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fnbaesp||target:%20_blank|» icon=»fa fa-twitter» rel=»center»]Siguenos en nuestras redes[/vc_button][/vc_column][/vc_row][vc_row unlock_row_content=»yes» row_height_percent=»0″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»3″ shift_y=»0″][vc_column column_width_percent=»100″ overlay_alpha=»50″ gutter_size=»0″ medium_width=»0″ mobile_width=»0″ shift_x=»0″ shift_y=»0″ z_index=»0″ width=»1/1″][vc_gallery el_id=»gallery-159387″ medias=»74993″ gutter_size=»3″ screen_lg=»1000″ screen_md=»600″ screen_sm=»480″ single_width=»12″ single_overlay_opacity=»10″ single_padding=»2″ lbox_caption=»yes» lbox_social=»yes» items=»eyI1NzI1MF9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNTcyNDhfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI2In0sIjU3ODIwX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNiJ9LCI1NzgxOV9pIjp7InNpbmdsZV93aWR0aCI6IjYifSwiNzMzODZfaSI6eyJzaW5nbGVfd2lkdGgiOiI4In0sIjczMzgyX2kiOnsic2luZ2xlX3dpZHRoIjoiNCJ9fQ==»][/vc_column][/vc_row]

No se podía saber

Este año ha sido un año raro. Para mí, que lancé este blog —que pasó a web y ahora, de nuevo, a blog— hace siete años con unos colegas, mirar la NBA era parte de mi rutina diaria. Este año no ha sido así, y de hecho debo reconocer que no he visto (casi) ningún encuentro hasta llegar al punto en que nos encontramos ahora, las Finales NBA 2017.

La cosa es que el trabajo —el de verdad, vaya— me ha absorbido por completo en horarios de mañana, y levantarse a las siete a diario es bastante incompatible con la vida sonámbula de los Daimiel y compañía. Sí, he tenido que renunciar a las noches de desvelo y baloncesto. Una pena y, sin embargo, una decisión tan racional que incluso la competición me ha dado parte de razón. Me explico.

Cien jornadas de previsibilidad

Las Finales NBA van a disputarlas, una vez más, los Cleveland Cavaliers y los Golden State Warriors. Por tercer año consecutivo, algo inédito en la historia. Yo ya lo sabía cuando decidí apagar la tele de madrugada. Evidentemente, en el camino me he perdido 82 jornadas repletas de buen y mal baloncesto, porque hay que reconocer que en condiciones normales tragarse la temporada regular al completo es infumable. Demasiado larga, bastante previsible e, indudablemente, lo suficientemente extensa para que hasta los mejores equipos hagan partidos de mierda.

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No se podía saber… que dirían en esta cuenta de Twitter cargada de ironía (se os pasó lo de las Finales NBA, chicos) y algo de mala leche. Pues sí, todos sabíamos que iban a ser los de LeBron y Stephen los que se plantarían en la final. Lo más insultante, quizás, es que lo hayan hecho con respectivos récords en Playoffs de 12-1 y 12-0 en el caso de los de la bahía, otro registro inédito a estas alturas de temporada. Si los Celtics no hubieran rascado ese partido en las finales de conferencia, los dos finalistas se hubieran plantado invictos en la gran cita del año. ¿Para constatar esa superioridad son necesarios 94 (82+12) partidos? NO.

Que los Cavs y los Warriors no tengan competidores de verdad por tercer año consecutivo dice poco de la liga de las mil y una maravillas y que se vende como el espejo donde se mira el resto del mundo. A este ritmo, si repiten una vez más se pondrán a la altura del domino —roto este año— de Barcelona y Madrid en la ACB, por poner un ejemplo. Y si la ACB está en un pozo muy profundo, también es en parte por lo deportivo, no lo olvidemos. Que la NBA sea TAN previsible es una mala noticia. Sin haber visto nada, prácticamente parto con el mismo ojo crítico para analizar estas Finales. Y atención, porque además podré disfrutarlas igual que el año pasado, eso no lo puedo discutir.

Ciertamente, por muy pobre que sea el balance de la competición, la rivalidad y lo que nos espera en los (potencialmente) próximos siete partidos puede compensar ese centenar de jornadas de letargo. Sí, el choque de trenes entre los Cavs y los Warriors promete ser de proporciones épicas, y más si le añadimos la inclusión de un superclase como Kevin Durant en las filas de los de Oakland. [+ Finales NBA 2017]

unstoppable

Pero eso no quita lo otro, y es que la NBA 2016-2017 ha sido poca cosa, un paseo con buenos y malos momentos que nos ha llevado a lo inevitable, a otra final entre los tiranos de la actual era, la del boom de los contratos televisivos y la construcción de (dos) megaequipos. El resto lo intenta, pero los fuera de serie se han concentrado en el Estado del Castaño y la bahía.

 

Y LeBron, bueno, no hace más que constatar otra cosa con su séptima final consecutiva. Ya nadie duda de que es un extraterrestre, y quién sabe si podrá situarse en la pesada discusión/comparación con Michael Jordan —que se podrá atacar mejor una vez acabada su carrera—. Pero LeBron es más que eso, es la constatación de que en el Este un solo tío ha sido capaz de pisotear a cualquier intento de equipo que se cruzara de por medio casi él solito. Solo los miembros de los Celtics de Bill Russell, en el blanco y negro de los cincuenta, pudieron alcanzar esas siete finales consecutivas de James. Y vaya, no sé, eso dice poco de la conferencia Este, por muy único y especial que sea el astro de Ohio.

El hecho de qué los Warriors no hayan perdido ni un partido —ya, la lesión de Kawhi no ha ayudado— habla por sí solo de cómo están las cosas en el Oeste, del que siempre tendíamos a valorar su mayor competitividad y competencia respecto a sus colegas del Este. Pues ni eso, oye.

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Y ojo, que las dinastías son cosa del pasado y del futuro y no las disputo. El presente está claro de quién es, pero una cosa son los hechos y otra muy distinta las formas. Los Lakers y los Celtics se comieron los ochenta, y en los noventa el extraterrestre Jordan llevó a los Bulls a seis finales. Los Spurs y los Lakers empezaron igual de fuerte el nuevo milenio y ahora son los Cavs y los Warriors quienes se reparten el pastel. Hasta aquí, nada nuevo.

El problema es cuando desde agosto, desde la pretemporada, todos sabíamos quienes iban a ser los dos equipos que estarían hoy aquí, en el gran escenario del baloncesto estadounidense —y por ende, mundial—. ¿Y la emoción? ¿ Y la incertidumbre? Lo más sangrante es que tanto Cleveland y Golden State se han zampado a sus rivales de un bocado y no han dejado ni las migas. Hay quien dice que las Finales lo van a compensar todo, pero eso no es cierto. La emoción ya nos la han quitado durante casi siete meses, y eso no lo solucionan dos equipos en siete* partidos.

Quizás no soy el más indicado para decir esto, porque no he visto demasiado baloncesto este año, pero igualmente es lo que siento tras llevar más de siete años escribiendo sobre esto. Es una putada, pero es bien cierta.

Ahora, a pesar de tener muy claro lo que hay, me toca gozar de lo que nos queda. Soy de los que pienso que a pesar de todo, el duelo será tremendo, y este es mi mayor consuelo.

*De hecho, seis partidos ya me sabrán a poco tras tanto letargo.

 

Apuestas #NBAesp – Especial Finales NBA 2017

Con motivo de las próximas finales de la NBA, que para quien no lo sepa arrancan la madrugada del jueves 1 al viernes 2, en NBAesp hemos querido tirar la casa por la ventana y realizar dos apuestas anticipadas a razón de 15€ cada una. Evidentemente, esperamos acertar, en estas cosas ya sabéis que siempre hay riesgo, más todavía que en nuestras cuotas diarias, pero somos optimistas al respecto. [+ Finales NBA 2017]

Estas son nuestras recomendaciones para adelantarse al inicio de las finales y ver si rascamos guita buena:

Ganador + resultado de las series

Golden State Warriors gana 4-2   @5.50 – 15€

Un año llevan los californianos esperando vengarse de la derrota sufrida en las pasadas finales, y aunque es de esperar una imagen también mejorada de Cleveland Cavaliers, los considero claros favoritos, y desde luego tampoco contemplo un posible ‘sweep’. Por suerte para el espectador ninguno de ambos equipos llega aquejando problemas físicos, ni siquiera podemos hablar de que hayan sufrido un desgaste importante para llegar hasta aquí… y en esas siempre voy a considerar favoritos a los hombres de Steve Kerr. Ya el año pasado hubo un punto de inflexión tras la sanción a Draymond Green (seguramente le apueste a totales en el primer partido), y teniendo el factor cancha me cuesta creer que puedan revalidar el título los de Ohio. El año pasado el campeón se hizo con el anillo en casa de su rival, algo que considero repetible este año, así mismo me cuesta ver a alguno de los dos equipos venciendo más dos partidos seguidos. Mi pronóstico es que nos iremos de Oakland 1-1, en Cleveland habrá nuevamente reparto de triunfos, y tras ello vencerán los Warriors dos consecutivos.

curry-leads

MVP de las finales

Stephen Curry   @3.10 – 15€

Puesto que doy como favoritos a los Warriors la cosa no debería ir más allá de Durant y Curry. El favorito es claramente el alero en las casas de apuestas, sin embargo me cuesta creer que vaya a ser la pieza clave en el triunfo de los suyos teniendo delante a todo un LeBron James para defenderle, aunque a buen seguro logra números e imágenes para el recuerdo. Stephen llega inconmensurable, promediando 28.6 ptos (50% en TC y 43% en T3), 5.5 rebotes, 5.6 asistencias y casi 2 robos de balón… aunque mis principales argumentos son el haber perdido las pasadas finales con un triple en su cara de Kyrie Irving, y el hecho de que será el jugador que más lanzamientos lleve a cabo por encuentro. No veo a JR ni a Shumpert en el nivel de antaño en cuanto a defenderle, y desde luego si de ello se encarga Kyrie veremos un intercambio constante de ataques del uno al otro; el 30 de los Warriors llega en su mejor momento de la temporada, esperemos que su magia salga a relucir, lo demás parece lógico cuanto menos.

LeBron y los Cavaliers fuerzan el séptimo y desquician a Curry

Los Cleveland Cavaliers salieron en tromba a por el partido, y hasta a ellos les sorprendió la relativa facilidad con la que acabaron forzando el séptimo encuentro de unas Finales de la NBA que se le han puesto verdaderamente cuesta arriba a los Golden State Warriors.

A pesar de que jugarán en Oakland, en casa, los pupilos de Steve Kerr recibieron la segunda tunda consecutiva en la eliminatoria (101-115) y llegarán a la cita decisiva del domingo tras desaprovechar dos puntos de campeonato y tras mostrar la peor cara de su temporada.

Los Cavs, con todo perdido y la estadística en contra, han logrado remontar las Finales y situarse a un paso de la gloria. Entre la suspensión a Draymond Green para el Game 5 y un mal planteamiento de inicio del rival en el Game 6, los de Tyronn Lue se jugarán el primer título de la franquicia en la bahía. Lo más importante, quizás, es que llegan con mayor frescura y confianza que unos Warriors a los que pocas veces habíamos visto dudar tanto. A pesar de todo, un séptimo partido siempre es indescifrable.

El choque en el Quicken Loans Arena empezó de manera extraña. En menos de 90 segundos, los árbitros pitaron cinco faltas; dos eran del repudiado Kevin Love —que más tarde se quitó la espina en medio del festival de los suyos— y el resto de unos Warriors demasiado agresivos. La carga de personales también resultó una losa que pesó mucho en el juego de los visitantes.

Con Stephen Curry sentado en el banquillo desde el minuto 8, Golden State se quedó sin respuestas y se fue 20 abajo tras el primer cuarto. A partir de allí todo fue remar a contracorriente, y con un Klay Thompson extremadamente fallón en la primera mitad, los de Kerr se entregaron a su base extraterrestre.

El problema de Curry ayer fue que arrastró demasiados problemas con las personales. A falta de tres minutos para el descanso cometió su tercera personal, pero el técnico decidió aguantarle. En ataque fue una decisión correcta, pero los Cavs supieron buscar la debilidad y atacar a Curry ante su defensa blanda. Al descanso, el 43-59 seguía siendo igual de descorazonar para los de Oakland.

Entregados a Curry por un lado, en el otro lo apostaron todo al ‘Big Three’. Kevin Love, sin embargo, disputó solamente 12 minutos. Su lugar en la jerarquía lo ocupó Tristan Thompson, que acabó con muchas jugadas de mérito, 15 puntos y 16 rebotes. A pesar de todo, los Warriors no perdieron la esperanza y lucharon contra sí mismos. Un 10-0 al final del tercer cuarto les dio opciones, pero entonces LeBron tomó las riendas y sentenció el choque.

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LeBron metió 18 puntos consecutivos entre el tercer y cuarto período para evitar que los de la bahía se acercaran a más de cinco en el marcador. Entonces llegó una exhibición que incluyó un espectacular mate de alley-oop a la contra y un tapón a Curry que provocó la ira del MVP. Don Stephen acabó expulsado y recibió una doble técnica por lanzar su protector bucal a un espectador en medio del fragor de la batalla.

No fue la noche de los Warriors, que deberán cerrar filas, curar heridas y levantarse de nuevo ante el decisivo séptimo partido en el Oracle Arena. Todo puede cambiar, pero James dio ayer un golpe de gracia a las Finales NBA.

LeBron James lideró a los suyos con 41 puntos,8 rebotes, 11 asistencias, 4 robos y 3 tapones; Kyrie Irving le acompañó con 23 puntos y JR Smith complementó el trabajo con 14 tantos. Para los Warriors, los 30 de Curry y los 25 de un Thompson que despertó tarde no fueron suficientes. Los Cavs dieron un golpe moral.

La imagen: Curry lanza desesperado el protector bucal al público

Los datos del Game 6

Las citas: Ayesha Curry y Steve Kerr

El Top 5

Los Warriors se quedan a un paso de la gloria

Los Golden State Warriors dieron un puñetazo sobre la mesa tras imponerse en el cuarto partido de las finales de la NBA por 108-97 a los Cleveland Cavaliers, y se quedan a una sola victoria de volver a revalidar el título. De hecho, el primer match-ball será en el Oracle Arena, ante su afición, en el que Curry y compañía tratarán de cerrar una temporada mágica y prácticamente irrepetible a la que solo le queda el broche de añadir un nuevo campeonato.

Tras el barrido que sufrieron en el tercer encuentro, en el que fueron superados por 30 puntos de diferencia (90-120), los pupilos de Steve Kerr salieron con otra mentalidad, y sobretodo, con una mayor intensidad que la ofrecida hace dos noches.

Pero sin duda, la clave del partido fue la aparición estelar de Don Stephen Curry. A la cuarta fue la vencida, y el base de Akron mostró el acierto exhibido durante toda la temporada, y triple tras triple, se encargó de castigar a unos Cavaliers incapaces de frenar al base de los Warriors. Curry se enfiló hasta los 38 puntos, con siete triples convertidos, además de repartir seis asistencias y capturar cinco rebotes. Klay Thompson (25 puntos) y Harrison Barnes (14 tantos) también contribuyeron a la causa con cuatro triples cada uno.

Curry Cavs 1

Por su parte, en los Cavs de Tyronn Lue, Kyrie Irving se fue hasta los 34 puntos, completando una gran actuación, mientras que ‘King’ James, que descansó menos de minuto y medio en todo el partido (46:34 en pista), anotó 25.

James no vivió una noche agradable, y estuvo envuelto en un par de polémicas. La primera, un enganchón con Draymond Green en la lucha por un rebote. El ala-pívot de los Warriors ya lo había buscado antes, pero tras la señalización de una falta doble por parte de los árbitros, ambos jugadores se encararon, en lo que supuso, el primer salto de chispas para LeBron.

La segunda acción, en la que también estuvo James como protagonista, tuvo como protagonista a Stephen Curry. Tras un saque de banda en el que Steve Kerr acabó pidiendo un tiempo muerto dada la dificultad del equipo por poner el balón en movimiento, Curry protestó a los árbitros la excesiva agresividad de James en su defensa. El ’23’ de los Cavaliers, lejos de irse al banquillo, no dudo tampoco en encararse con Steph, aunque la cosa no fue a más.

La frustración de LeBron era evidente, ya que los Warriors se volvían a adjudicar un nuevo triunfo por una diferencia abultada, y ante su afición, si Curry vuelve a tener el día, será muy difícil que él y sus Cavs priven a los de San Francisco de su segundo anillo consecutivo.

La imagen

El dato

Con la victoria de los Warriors, la franquicia ha superado el récord que tenían los Bulls de Jordan de la 95-96, en la que conseguieron 72 victorias en fase regular. Aquella temporada llegaron hasta las 87 sumando las de los Playoffs, algo que ya han superado los de San Francisco llegando a 88.

Por otra parte, los de Steve Kerr anotaron 17 triples en el partido, algo que nunca se había logrado en un encuentro de finales de la NBA. Además, el 3-1 no invita al optimismo de unos Cavs que están obligados a ganar tres partidos seguidos si quieren ganar el título. En las 32 ocasiones en las que un equipo ha ido perdiendo por 3-1 en la final, nunca se ha conseguido la remontada.

La cita

«Estoy de acuerdo con que compitamos, pero se ha pasado de la ralla con alguna de sus palabras. Me están dando mucho, pero los árbitros no lo ven así. Es duro jugar 46 minutos y sólo tirar 4 tiros libres», argumentó LeBron James tras el partido. Un LeBron que sin duda no acabó satisfecho con el nivel arbitral del partido.

El Top 5

Los Cavaliers despiertan sin Love ante unos Warriors irreconocibles

Antes de empezar el Game 3 de las Finales NBA 2016 había un par de cosas claras: la primera, que no jugaría Kevin Love por culpa de un fuerte golpe en la cabeza; la segunda, que los Cleveland Cavaliers debían modificar el guión para conseguir arrancar un triunfo a estos Golden State Warriors.

[Bracket de Playoffs]

Así sucedió y por eso ganaron los Cavs por 90-120, aunque lo que quizás nadie esperaba era ver a unos Warriors tan desdibujados sobre el parqué del Quicken Loans Arena. En especial faltó la aportación de Stephen Curry, que al descanso había anotado solamente dos puntos y terminó con 19 (6 de 13 en tiros de campo) que llegaron demasiado tarde. Tampoco estuvieron demasiado entonados ni Klay Thompson (10) ni Draymond Green (6).

La ausencia de Love permitió que los Cavs alinearan a un quinteto más potente defensivamente que permitió menos agujeros a los titulares del rival. La salida fulgurante de Kyrie Irving (16 puntos y 7-9 en en el primer cuarto) enfrió las muñecas de los Splash Brothers y cambió el marco de juego. Al final del período inicial (16-33), la tara era ya muy pesada incluso para un equipo experto en remontadas como Golden State.

El lenguaje corporal de los de Steve Kerr no cambió en todo el choque, y los rostros sonrientes dieron paso a las caras largas y el juego espeso. Sin diversión, los vigentes campeones pierden su esencia. Tyronn Lue movió bien la pizarra y forzó las tuercas a su quinteto titular —que lo hizo literalmente todo hasta el último cuarto— para quitar la alegría a los de la bahía. Esta vez fue Kerr quién se quedó sin ideas, y es que ninguno de sus jugadores respondió al reto para contagiar a los demás.

Klay Thompson tuvo algún amago de racha en la primera parte, que terminó 43-51 y en la que los visitantes lograron mantenerse a tiro gracias a Harrison Barnes y Andre Iguodala. El 27-18 de parcial en el segundo cuarto fue el único momento de debilidad de los Cavs, que necesitaban a un LeBron James hasta entonces escondido detrás del show de Irving.

El Rey apareció en la segunda mitad y acabó como máximo anotador del partido (32 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias). Con él, los Cavs se olvidaron de mirar por el retrovisor y sentenciaron al llegar al último cuarto con una ventaja de 20 puntos (69-89). Pese a la dependencia en sus titulares, los de Ohio contaron por primera vez en la eliminatoria con más opciones que LeBron.

J.R. Smith ejerció de bidón de gasolina en medio del incendio con sus triples (20 puntos y 5-10 desde el perímetro) y Tristan Thompson, que además de sumar en defensa aportó bastante en ataque con 14 tantos, hizo olvidar la ausencia de Love. Kyrie Irving concluyó con 30 puntos y 8 asistencias su exhibición.

En definitiva, la visita a Ohio dio vida a unos Cavs que encontraron la clave de todo en la agresividad. Victoria contundente en un partido «a vida o muerte», como declaró LeBron en la previa, que puede dar alas a los Cavaliers, que viajarán a Oakland con la seguridad de saberse capaces de desdibujar el juego y romper los esquemas del oponente.

¿Dónde está el Curry MVP?, se preguntan de mientras en la bahía. Desde su lesión en los playoffs, algo ha cambiado para don Stephen. Veremos que pasa en el cuarto partido.

La imagen: la conexión Kyrie-LeBron

Los datos del Game 3

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